Friday, June 26, 2009

Escuela de rateros




Escuela de rateros

Alberto Llanes

En el colmo del patetismo se hallan los candidatos del Partido Acción Nacional. Primero, cuando su candidato a la Presidencia Municipal, Enrique Michel Ruiz, actual Presidente de los Derechos Humanos en el Estado, se atrevió a dar una declaración del tipo racista.

Segundo, en Manzanillo, a varios simpatizantes del albiazul se les hizo fácil hacer campaña (con material y aparatos de sonido de la misma presidencia) a favor de Martitha Sosa Govea, en el interior de la Presidencia Municipal, entregando volantes y vitoreando desde el balcón de la Presidencia del puerto con emotivos (eso sí, para que surtan efecto) ¡vivas! y ¡hurras!, en pro de la candidata al gobierno del Estado, lo cual no se debe hacer, menos sabiendo que en Manzanillo, gobierna el PAN.
Y tercero, en Colima, cuando el pasado domingo quedó a disposición de las autoridades del estado la candidata a diputada local en la cuarta posición plurinominal, Dania Ibett Puga Corona, a quien se le encontraron objetos que no había pagado, todo con un valor de mil 531 pesos, ello en el Wall-Mart Tecnológico, de nuestra ciudad capital.

Los artículos que se le hallaron fueron: brochas para maquillaje, jabones, cortaúñas, pilas AAA, pinzas para depilar, cortador de cutículas, entre otras.

Y mejor ni le seguimos escarbando, porque esto viene desde mucho atrás. Ya lo decía yo, en otra columna aparecida en este mismo medio, que los gobiernos panistas no eran muy inteligentes. En cierta ocasión, platicando con el maestro René Avilés Fabila, me comentaba que lo que le daba coraje de los gobiernos panistas, era que ni siquiera tenían el tino para tratar a una persona dedicada en cuerpo y alma a la creación literaria y comentó: “Por lo menos los priistas antes de decir cualquier barrabasada (refiriéndose al gobierno de Vicente Fox), estudiaban o leían un día antes la biografía del personaje (literario) con que iban a platicar, y traían tu nombre al dedillo, no que Martitha Sahagún, me hizo que le repitiera mi nombre seis veces Alberto, ¡seis veces!, qué falta de respeto” .Yo no digo que todos los militantes panistas sean así.

Pero es imposible, increíble (creo que es la palabra más correcta para esta ocasión), que en tiempos electorales, en plenas campañas, cuando están convenciendo al pueblo de votar por ellos porque son la mejor opción, cuando se están queriendo ganar a la gente, que somos los que ponemos y quitamos gobiernos, que es cuando están presentando sus cartas (como en cualquier trabajo), leamos cosas como estas:El candidato de PAN a la presidencia del municipio Enrique Michel Ruiz saca lo ruin y declara que Arturo Flores es un tipo “oscuro, oscuro como su piel”.

O:

Militantes, simpatizantes y agregados al PAN, hacen campaña política a favor de su candidata Martha Sosa, en el edificio de la Presidencia Municipal del puerto de Manzanillo.

O que tal esta otra: Cae por robo candidata panista. ¡Que no se dan cuenta que ya estamos hasta la madre de oír ese tipo de cosas! ¡Que no se dan cuenta que el pueblo ya no es como antes, y buscamos opciones y no nos quedamos callados ante nada!

Sí, he leído los comentarios en AFMEDIOS, sobre la nota de la candidata del PAN, muchos dicen que hay otros que nos han robado mucho más de mil 531 pesos y siguen ahí, es cierto, pero también es cierto que la gente ya se está cansada de oír, ver o leer ese tipo de notas.

¿Así quiere el PAN que votemos por ellos, así es como nos dicen que son la mejor opción para gobernar?, si cuando son personas “sin fuero” hacen lo que hacen, dicen lo que dicen, roban lo que roban, qué no harán cuando tengan un poquito de poder en sus manos.

Un viejo adagio dice: “Para conocer los verdaderos sentimientos de una persona, dadle poder”, y entonces podremos ver qué clase de alimaña sale, o en su defecto, qué fina persona podemos encontrar en ella o él, con tan sólo darle un poquito de poder.

Esto del robo en una tienda departamental por parte de la candidata (que obvio, como lo dijo el ex-dirigente panista Jorge Íñiguez, tiene que salirse inmediatamente de cualquier candidatura o aspiración a… e incluso de las filas del propio partido), me recordó un suceso similar hace ya varios años, cuando el buen René Bejarano (el llamado hombre de las ligas), se encontraba una mañana, declarando en un programa de televisión matutino, que él sería incapaz… que demostraba sus valores y hablaba de ética, de moral de bla bla bla de todo con lo que siempre nos salen los políticos, en ese justo momento, en el programa de Brozo, y sin que Bejarano supiera (porque él estaba en las mismas instalaciones de Televisa, pero en un foro contiguo al de Brozo), se transmitía el famoso video del escándalo… ¡y ligas le faltaban a Bejarano para enrollar el dinero y medio acomodarlo en un portafolios!

En eso, Brozo se entera que al otro lado del foro donde transmitía “El mañanero”, acababa de salir del aire René Bejarano. Antes de que René abandonara Televisa lo manda a llamar, y le dice que vea esto… y le pone el video donde se ve a Carlitos (finísima persona) Ahumada y a él, René (el hombre ligas) Bejarano haciendo un… (bueno, ya todos lo vimos, para qué recordar viejas glorias de los video escándalos).

Como es de esperarse Bejarano se queda de a seis, porque acababa de decir, en el otro programa, que la moral, que la ética, que el compromiso con el país que bla bla bla y ¡zas!, le aparece ese video.

Brozo le dice que el pueblo de México ya está hasta la madre de ese tipo de acciones. Y entonces, a René Bejarano no le queda de otra más que decir: “no declararé nada hasta que no esté mi abogado presente”.

Pues sí, ante tal evidencia no había de otra. Pues bien, eso que hizo René Bejarano tiene un nombre, y lo que hizo la candidata del PAN también, se llama robo, y que yo sepa, es un delito, y si no queremos que al rato Dania Ibett Puga Corona se vuelva una René Bejarano en potencia, sería mejor, desde ahora, cortar por lo sano, y lo sano es, que ante la evidencia, se rompa todo lazo con el partido que la candidatea. Y de no ser así, que el pueblo se lo demande, no votando por partido azul. Sea dicho.

De lengua me como un taco




De lengua me como un taco

Alberto Llanes

Sin lugar a dudas todas las columnas estuvieron dedicadas a hablar sobre el tema del debate. Que quién ganó, quién perdió, quién tiró más mierda, quién dijo tal o cual cuestión, en fin, cosas que la sociedad ya está cansada de leer.

Aquí no se adulará a ningún candidato, ni a Mario Anguiano con su voz un tanto cuanto afeminada; ni a Alberto Ochoa Manzur con su dizque política de izquierda y múltiples ataques a los partidos “más fuertes”; pero tampoco se adulará el desempeño de la candidata albiazul, Martha Sosa Govea, con sus dimes y diretes y sobre todo, con sus supuestos “compañeros” de partido que tiene, si esos son los que están con ella, qué será de sus enemigos (aquí incluimos al esposito que se carga). Y bueno, ¿alguien se acuerda de Gabriel Salgado Aguilar?

Su servidor vio el debate por mero compromiso. Como todo ciudadano tengo derecho de saber qué proponen los candidatos, pero sobre todo, cómo van a hacer lo que ahora proponen. Y de los tres “fuertes”, o que pertenecen a los partidos fuertes (PAN, PRI y PRD), debo decirlo, con total decepción, ninguna propuesta me interesó. Nadie logró llenar mis expectativas de lo que es un buen candidato, y nadie logrará contar con mi voto. Porque todo fueron palabras bonitas, como siempre, pero nadie dice cómo va a lograr las cosas, las promesas, los tratos.

A decir verdad me interesa sobremanera que esto de las elecciones termine ya, porque a ciencia cierta ya estoy aburrido de ver publicidad, de leer descalificaciones, que si la narcolona, que si los zetas azules, que si el hermano de Mario es o no es, que si el esposo de Martha es un mantenido que anda como joven de 17, 18 años, tomando en la vía pública y atropellando personas, ya párenle, cada seis años nos tenemos que chutar lo mismo, eso enfada.

Mario Anguiano y su grupo de campaña atiborran mi correo electrónico con su estúpida propaganda a su favor, el metroflog del FJR me llena mi bandeja de entrada con sus múltiples correos avisando de las cosas que hace Mario, como si a mí me interesara lo que hace durante el día, por favor, señores, yo tengo una vida, una tesis de maestría que redactar, un trabajo al cual dedicarle tiempo, una novela que estoy escribiendo y no tengo tiempo de leer correos basura que me llegan a mi mail.

El facebook hace rato que no lo reviso porque de seguro me encontraré con estupideces de la candidata albiazul Martha Sosa Govea, que me unió al grupo tal, que me envió a un amigo de ella que tal vez yo conozca para unirlo a mi red de amistad, cosas por el estilo que la verdad, me dan flojera. Han de pensar que no tengo vida y que estoy dispuesto, como títere, a seguir sus pasos donde quiera que se presente, si ni su esposo la acompaña a los eventos, menos un ciudadano con obligaciones, responsabilidades y una hermosa mujer como esposa a la cual atender, cuidar y velar por ella.

De los otros candidatos no puedo hablar, puesto que no recibo presiones vía net para votar por ellos (pero tampoco me convencen sus propuestas). La campaña electoral vía internet es lo que está de moda ahora, pero por favor candidatos, no me interesan sus propuestas, no me interesa su discurso barato de lo mismo de siempre, cosas, promesas que se quedan en eso, solamente promesas.

Un puesto en el cargo público no es cosa sencilla. Todos hablan de generar empleos, yo digo cómo lo van a hacer. La señora Martha dice que generará no sé cuántos empleos y agrega: “para que tus hijos no se vayan del estado”, sí, y yo digo, cómo le hará si cada día, uno, como trabajador, tiene que buscar dos o tres empleos para ganar un salario decoroso y poder solventar los gastos de una familia.

Si cada colimense tuviera un solo empleo bien pagado, no hubiera necesidad de tener dos o tres empleos, y quizá existiera trabajo para todos, sin dejar de lado la posibilidad de crear más, claro. Pero cómo si los egresados de la Universidad de Colima año con año se multiplican, son miles.

Para mí nadie ganó el debate. Todo fue lo mismo. Palabras y más palabras. Queremos hechos, acción, no que todo se quede ahí, en hablar bonito, porque si de hablar bonito se trata yo también hablo bonito (y mi compadre IPL, también habla bien bonito) y no por eso voy o vamos como candidato(s) de nada. Hay que exigirle más a nuestros políticos, que sean más educados, que sepan más, que estén bien preparados para enfrentar retos, trabajar bajo presión y sobre todo, hacerse de un grupo de personas que los apoyen y no que a mitad de sexenio o trienio (en cualquiera de los casos), les vayan a dar la espalda.

El trabajo del gobernador o presidente es algo difícil y hay que saberlo enfrentar, aceptar la crítica y aprender de los errores. Yo sé perfectamente que no todos los candidatos saben de todas las cosas o temas, apenas alguien como Octavio Paz para saber de todo un poco (y los Octavios Paz se dan muy de cuando en cuando), pero por eso tienen que tener a lo mejor de lo mejor en su gabinete, para que los apoyen y asesoren en cada uno de los rubros. El trabajo del gobernador no es para hacerse rico, ni mucho menos, es más que eso, mucho más. Es C-O-M-P-R-O-M-I-S-O, palabra que les queda muy grande a todos.

Ser gobernador no es nada fácil, siempre están en la mira de todos y así debe ser: “y si no, que el pueblo me lo demande”, reza el dicho de la toma de protesta, y a decir verdad, nadie lo cumple, y no debería ser así, es nuestro derecho, es nuestro trabajo.

Por eso nuestro candidato debe tener ciertas cualidades que lo lleven a gobernar el destino de todos los colimenses, y con pena, debo decirlo, creo que ninguno de los postulados lo tiene.

Quiero hablar de los otros candidatos, pero es que Salgado y Ochoa, como en el caso de la selección mexicana de futbol, no tienen nada interesante a resaltar…

Somos entes complejos




Somos entes complejos


Alberto Llanes


No cabe duda que nunca estamos contentos con lo tenemos. Y el que mucho tiene quiere más. Y el que no tiene aquello lo desea, y cuando lo tiene, resulta que ya no lo quiere. Y a decir verdad, nunca estamos a gusto, en paz, satisfechos con lo que tenemos.
Si queremos a una mujer (equis, y griega o zeta) y logramos tenerla, resulta que después querremos tener a la esposa del vecino, del amigo, del familiar, porque simplemente así somos.
Ahora en la mañana, venía caminando por los pasillos de la universidad cuando dos trabajadores entablan un diálogo como este:
─¿Cómo está la chamba? ─preguntaba uno─.
─Uh, reaburrida ─respondía el otro─.
─¿Cómo que aburrida? ─volvía a cuestionar el primero─.
─Pos sí, no tenemos nada que hacer ─contestaba aquel─.
─Oh, pos quien te entiende, no hace unos días te estabas quejando de que tenías mucho trabajo, y ahora dices que no tienes nada qué hacer, quién te entiende pues.
─Pues sí, pero uno se aburre de no hacer nada ─fue su respuesta─.
Y sí, lamentablemente así somos. Nuestra complejidad como entes no nos permite ser felices del todo, porque, la que no quiere tener una figura esbelta como la de Thalia, quiere tener las caderas al estilo de Jennifer López, o tener un cuerpo rellenito como René Zellweger en la película de El diario de Briget Jones, porque dice, que se ve o se siente muy flaca; o el que no quiere tener el cabello lacio lo quiere tener ondulado, o el que es negro quiere ser blanco como Michael Jackson y viceversa. El o la que tiene mucho trabajo no quieren tenerlo, y el pobre que no tiene empleo quiere tener entonces mucho trabajo, y si se puede de a dos mejor. En fin, así somos.
Me quedé pensando en la plática de esos dos trabajadores, y este texto entonces empezó a cobrar vida. Hace unos meses pedía que ya no tuviera tanto trabajo, que por favor, me dejaran descansar tantito de toda la jornada laboral que se avecinaba, que preparar lo que se va a presentar en las jornadas altexto, que las charlas en los bachilleratos, que las clases en la Universidad, que los avances de tesis, que la novela que estoy escribiendo, que los preparativos para aquello, que mi informe de labores, que el informe de labores de mi jefa, que la edición, corrección, registro, firma y dictamen de tal o cual documento, que las constancias de aquello o esto otro. Y todavía, presentar ene libro para tal día. Puf. Toda una carga laboral.
Entonces grité que ya no más, que ya estaba hasta el cuello de trabajo, que el estrés me estaba matando, que las presiones, que bla bla bla. Pero francamente, ahora que bajó tantito la carga laboral que tengo, es bien aburrido, la verdad, no hacer nada. No revisar, no editar, no buscar fotografías del Colima del pasado…
El facebook, el hi-5 son las páginas que frecuento tratando de matar el día. No tengo libros que registrar, no tengo autores con que tratar, no tengo libros que revisar. Y sí, francamente es aburrido. Totalmente aburrido. Un día sin nada qué hacer.
Espero que esta calma pase pronto, porque las páginas citadas anteriormente ya no me satisfacen del mismo modo que me satisface hacer mi trabajo diario. Efectivamente, somos seres bien complejos y nunca estamos conformes con lo que tenemos.

Fuera politiquerías




Fuera politiquerías

Muerte parcial, una obra de Juan Villoro


Alberto Llanes

Me voy a dejar de politiquerías; además, ya va siendo el momento que dejemos eso de lado puesto que la fecha cada vez está más cerca, y uno entonces gasta atención, espacio, palabras etc., en hablar de tonterías que no tienen punto final.

Que si Martha Sosa, que si Mario Anguiano, que si Beto Manzur bla bla bla. Además, como si no bastaran en este espacio columnas que hablen de política. Yo por mi parte hasta aquí le dejo. Que gane el que tenga que ganar que ya sabemos quién será y de seguro no es porque sea el mejor, sino porque tiene mayoría, y que le eche muchas ganas a su periodo gubernamental, porque la sociedad seguro que así se lo va a exigir.

Yo entonces vuelvo a lo mío, que es, sin lugar a dudas y desde hace mucho tiempo, la literatura.

Voy a hablar entonces de un escritor que es, de entrada, uno de mis favoritos, y que hace poco me acaba de sorprender con su nuevo libro titulado Muerte parcial, me refiero por supuesto, al gran escritor mexicano, y una de las voces contemporáneas más importante de la actualidad, Juan Villoro.

No voy a decir su biografía ni ningún dato de ese tipo, porque sería engorroso y entonces el libro qué. Nada más diré que nació en la ciudad de México y que actualmente se encuentra de nueva cuenta en Barcelona, España, haciendo lo que mejor sabe hacer, escribir.

Dije que el libro me había sorprendido sí, porque a pesar de que he sido un asiduo lector de gran parte de su obra (por no decir que de toda su obra), este nuevo título es sin embargo, de teatro, una de las áreas de la literatura que le hacía falta explorar y explotar a este grandioso escritor.

Hemos leído a Villoro en cuento con La noche navegable, Albercas, La casa pierde etc.; en novela (que no me gusta mucho, al menos en las dos primeras que he leído que son Materia dispuesta y El disparo de argón, me falta por leer El testigo y Calle Ámsterdam); en crónica, que yo creo que es genial con Los once de la tribu, Zafari accidental, Tiempo transcurrido etc.; en literatura juvenil e infantil con El profesor Zíper y la fabulosa guitarra eléctrica, El té de tornillo del profesor Zíper, Las golosinas secretas, Los cazador de croquetas etc.; en guión cinematográfico con la película Vivir mata (donde actúan Daniel Giménez Cacho y Susana Zavaleta); lo hemos leído como ensayista con Efectos personales, y ahora con esta agradable obra de teatro que habla de la muerte.

Pero Villoro es también un gran conocedor de futbol y rock and roll, lástima que le vaya al Necaxa y que los rayos estén descendidos a primera “A”; y también de eso escribe y ha dejado nota, su grupo favorito de rock es Pink Floyd, y aunque en el caso de futbol su equipo esté descendido, ahora sí, como dijera el caricaturista Trino, al Aclas aunque gane. Juan Villoro al Necaxa aunque descienda.

En Muerte parcial Villoro juega cara a cara con la muerte, se podría decir que es una pieza (de once escenas), donde se nota, como bien lo dice Vicente Leñero en el prólogo, que son de pura maldad o maldad pura, aunque su íncipit sea extraído de una noticia periodística: cinco cadáveres, con los rostros ensangrentados que son iluminados por el flash de un fotógrafo.

La obra entonces desencadena en las vidas que se antojan paralelas: dos parejas de personajes suspendidos en el limbo —como en los buenos tiempos de Vicente Leñero cuando escribió la pieza teatral, al puro estilo de Dante Aligheri, titulada El infierno—, estos personajes están sometidos a una muerte parcial, deseosos de vivir ¿desde la muerte? una segunda oportunidad que por supuesto no pueden tener sino más allá de la barrera entre la vida y la muerte.

El sexo, la coquetería de Sandra, la homosexualidad de Bruno y Roy, el patetismo y las pocas agallas de Samuel por salvar a su hija de un accidente, las montañas más altas, el alpinismo y la vulgaridad de un tipo como Ernesto Velarde, hacen de esta pieza algo singular que no podemos dejar de leer.

Velarde es como un Godot, todos esperan su llegada para que les aclare varios puntos de su muerte.

Esta pieza se estrenó el 8 de noviembre de 2007 en el teatro Orientación de la ciudad de México, y el libro está editado por El milagro, se terminó de imprimir en septiembre de 2008.

Con Muerte parcial, Juan Villoro nos demuestra que tiene mucha tela de dónde cortar.

La mía la tengo larga o no hay cuerpo que aguante cien años





La mía la tengo larga o no hay cuerpo que aguante cien años


Alberto Llanes


Mi racha de mala suerte se alargó por años. No es que creyera fervientemente en ello, pero nada (ahora sí como dice la canción del Tri), nada me sale bien. Que si quería ir al baño resultaba que no había papel. Que si me echaba un soplado salía con premio. Me agarro entonces el pajarito y juego con él. Ni los gatos negros que se cruzan en mi camino. Ni pasar por debajo de las escaleras. Ni romper un espejo. Menos tirar sal; eran cosas en las que creyera. El azar es así. Unos creen otros no.
Decía entonces que mi racha se alargó por años. Y bueno, se puede decir que aún sigue de largo pero ya no con toda la intensidad de antes; en que nada más me faltaba que me orinara un perro para terminar mi patético día a tope. O sea, salado.
El origen de esta mala racha no lo sabía. Un brujo de los que viven en Suchitlán sugirió una limpia de cuerpo presente y completo. Un huevo fue la mejor arma contra el mal de ojo, el mal de sambito y el mal de no sé qué… Tantos males y yo no sabía ni siquiera que existieran como en ramillete.
Mi madre de pronto también le hace a la brujería. Si brujería se le puede llamar a lo que realmente hace. Ella limpia a las personas con un chile pasilla que pasa por el cuerpo de la persona (salada en cuestión), y luego le prende fuego en la estufa. No sé realmente si esta técnica poco ortodoxa de terminar con la vida de un vegetal (chamuscado en la estufa); sea la manera más ad hoc para la bienaventuranza… pero de que el humo que expele el chile te hace toser, te hace toser.
Otra forma de hacer limpias para bienaventuranza o para recuperar la dicha, la fortuna, el amor la bonanza, la salud, la alegría o qué sé yo, es con unas ramas que algunos chamanes o brujos o hechiceros utilizan para sus limpias. Algunas de estas yerbas pueden ser la albahaca, que tiene un olor gratificante pero que en exceso te causa estornudos. Otros utilizan inciensos. Humos de no sé qué. Polvos de no sé cuánto. Menjurjes diversos que dicen, ayudan a recuperar la buena suerte perdida. Ahora sí como dijera el poeta chiapaneco. Yo no lo sé de cierto… lo supongo.
Pero viene la pregunta interesante ¿cómo nos damos cuenta que tenemos mala suerte?, en un caso excepcional de viveza y agilidad mental, uno se da cuenta de que tiene mala suerte cuando de pronto, así, sin más ni más, uno se siente de la patada, incluso cuando vemos nuestra imagen reflejada en el espejo y, aunque le echemos ganas a vernos bien, nada, salimos mal, deplorables, en un estado que ni caso tiene mencionar de tan dramático.
Es patético pero suele pasar. Entonces uno tiene que recurrir a todos estos brujos para que de inmediato hagan una limpia urgente. Las personas que creen en esto después de visitar a sus brujos salen con la cara regocijante y eso sí, con varios de cientos de pesos menos, pero con la firme idea de que en adelante les irá mejor.
Ahora que también existe los que están en medio. Que creen pero que no creen. A este grupo también se le llama o conoce como DE LOS CURIOSOS, que sólo van para ver qué onda, pero jamás están al cien por ciento convencidos de que les va a servir de algo, o no les va a servir de nada. Este grupo es el más peligroso, si peligro es la palabra ad hoc para definirlos.
Yo estoy precisamente en ese grupo. Que tenga mala suerte es cierto, pero de ahí a que alguien me pase un huevo, una yerba o me escupa en la cara para que se me quite, eso ya es otra cosa. O gastar dinero en ello, es una de las inversiones que no le veo mucho caso para la cura (si cura es la palabra precisa para designar) a la mala suerte.
Mala suerte por ejemplo es que se te pegue un chicle en el zapato o en el pantalón. O que caminando pises mierda de perro y no te des cuenta hasta que el olor lo delata. Y eso hasta la fecha no me ha pasado. Pero tengo mala suerte. ¿En qué?, nunca me gano nada en las rifas. Que me quiero sacar una casa, nada. Que me quiero sacar un carro, resulta que se lo gana el más pendejo o pendeja de la oficina. Pero bueno, bienaventurados los pendejos que de ellos será el reino del señor. Por eso Dios (si existe) no le dio alas a los alacranes.
Hay algunos que lo llaman así, pendejez, otros que le ponen mala suerte. Cuando mejoró mi suerte, fue cuando decidí por primera vez… después de muchos años… levantarme con el pie derecho… tan fácil que hubiera sido esto desde un principio, carajo.

Monday, May 25, 2009

Casi Indios




Casi Indios
(Cronicario)


Alberto Llanes


Es lamentable, pero así pasa. En México, el equipo que queda más abajo en la tabla siempre lleva las de perder. Y es que me refiero a los dos juegazos que nos acaban de dar (hace unas semanas uno, el pasado domingo el otro), los Indios de Ciudad Juárez.
Primero, nadie daba un centavo por este equipo fronterizo, es más, con los resultados que habían tenido, se dudaba mucho de su permanencia en el primer circuito del balompié mexicano. Pero aún así, con duda y todo, no sólo se salvaron, sino que lo hicieron por varios puntos y para continuar con el sueño de llegar a la liguilla y lo consiguieron.
Segundo, dejaron fuera a un rival, que a mí en lo personal no me gusta nada, pero que bien merecido se lo tuvo por la poca carencia de futbol, coraje, habilidad y jugadas peligrosas, me refiero a las Chivas del Guadalajara.
Tercero, cuando los Americanistas creían que los Indios les estaban haciendo el favor (porque eso era lo que estaban haciendo los Indios), éstos sacaron la casta y metieron un gol más, con el que, de ribete, dejaron también fuera a las Águilas del América, que dicho sea de paso, han tenido temporadas lamentables.
Cuarto, el juego ante el chiverio estuvo trepidante, casi en el último minuto de acción los Indios, dirigidos por el profe Eugui (exjugador toluqueño), remontaron el marcador y no sólo eso, les alcanzó para su pase a la liguilla.
Quinto, su primer partido, en liguilla, fue contra otro rival de tradición, los Diablos Rojos del Toluca. Cuando la mayoría de las personas se dieron cuenta contra quién iban los Indios, todos inclinaron la balanza al favor del Diablo, pero el destino apenas se iba a escribir. Y en un penalti que les regaló el árbitro, los Indios lograron el gol que los puso en ventaja en el partido de ida. El Toluca (mi equipo, al que le voy), la tenía bastante fácil, regresar a la bombonera y meter un solo gol, al cabo con el empate (cosa que no me parece justa), tenían para pasar a la siguiente ronda.
Sexto, cuando todos creían que los Indios de Ciudad Juárez iban a echarse “para atrás” en el estadio Nemesio Diez de Toluca, a defender el golecito de ventaja que traían de Ciudad Juárez, nos sorprendió con un juego propositivo, y si le escarbo, incluso tuvo más llegadas que mi equipo Rojo, los Diablos. Así que con tanta experiencia, con tantas liguillas y campeonatos ganados en los últimos años, el Toluca no pudo frente a la tribu, quienes no se amedrentaron y fueron a Toluca a ganar o morir, a proponer el partido ante un rival de poder. Así fue como quedó el, hasta ese momento todavía, campeón del futbol mexicano. Los Indios estaban haciendo la hombrada.
Séptimo, ante tales circunstancias, el equipo de la frontera tenía que enfrentar ahora, al poderoso Pachuca y así lo hizo. En el camino habían quedado primero las odiosas Chivas, después el mediocre América, luego los conformes Diablos, y ahora venía el Pachuca, si los Indios sacaban a los Tuzos, su nombre hubiera quedado escrito con letras de oro, y poco faltó para que lo lograran…
Octavo, ya todos vimos el juego, en la ida, Indios perdió, en su casa, por dos goles a cero, el famoso “Chaco” Gimenez estuvo imparable y de cabeza puso adelante a su escuadra y no perdieron esa ventaja. Dos goles a cero parecía un marcador definitivo, puesto que la tribu tendría que meterse al estadio Hidalgo y hacer lo que parecía casi imposible, meter tres goles para pasar a la final, la gran final, esto por quedar más abajo, en la tabla, que los Tuzos (insisto, cosa que no me parece justa pero es el mérito de ser el líder o tener más puntos).
Noveno, de antemano, para ese día, domingo, ya todo México sabía que el primer finalista eran los Pumas de la UNAM que dejaron en el camino al sorprendente Puebla (en otro cotejo que estuvo cardíaco, porque los camoteros andaban dejando en el camino a la escuadra felina). Así que los Indios llegaron a Pachuca y enfrentaron su partido como saben hacerlo, con garra, corazón y fe…
Décimo, más o menos temprano, es decir, empezando el juego, los tuzos metieron un gol. El abismo se hacía más grande, los Indios tenían que marcar cuatro veces, cosa que parecía imposible. Pero emparejaron el marcador y regresaron al segundo tiempo e hicieron lo que era impensable, meter otros dos tantos. Tres – uno era el marcador, en el estadio se notaba tensión, los Indios, en un juego sorpresivo, divertido, alegre, dinámico, estaban poniendo en serios problemas a los tuzos. Nadie en el estadio lo podía creer, el “Ojitos” Meza, director técnico de la escuadra Tuza daba órdenes y se le veía nervioso. La tribu iba por un gol más para pasar a la historia.
Décimo primero, pero Gabriel Caballero tenía la última palabra, y en una jugada de pared se metió al fondo del área chica, metió un centro que pasó por entre las piernas de varios Indios y Pachuquenses, llegando finalmente a los pies de Blas Pérez, quien se encargó de meter el tanto tuzo al minuto noventa y uno de compensación y así terminar con el sueño de la tribu.
Décimo segundo, ahora yo me pregunto, ¿Cómo entender que los Indios le rompieron a los Tuzos una racha de 16 partidos sin perder en casa y no les alcanzó para clasificar a la final?, aquí es donde digo que es lamentable que esto pase en México, y que el equipo que quedó más abajo en la tabla siempre lleva las de perder. Se tendría que revisar bien, y proponer que en la liguilla, el equipo que gane, quede o no más abajo en la tabla, pase a la siguiente ronda, y en caso de empate que haya penales (o alguna otra forma de desempate), porque no puede ser que jugando tan bien como lo hicieron, los Indios hayan quedando fuera, menos eliminando a tantos equipos de tradición, incluidos ahí, mis Diablos Rojos del Toluca. En fin.

Wednesday, May 20, 2009

Af medios

Lee más en AF/ medios, va el link...

http://www.afmedios.com/

Escuela de rateros




(Cronicario)
Escuela de rateros

Alberto Llanes


En el colmo del patetismo se hallan los candidatos del Partido Acción Nacional.
Primero, cuando su candidato a la Presidencia Municipal, Enrique Michel Ruiz, actual Presidente de los Derechos Humanos en el Estado, se atrevió a dar una declaración del tipo racista.
Segundo, en Manzanillo, a varios simpatizantes del albiazul se les hizo fácil hacer campaña (con material y aparatos de sonido de la misma presidencia) a favor de Martitha Sosa Govea, en el interior de la Presidencia Municipal, entregando volantes y vitoreando desde el balcón de la Presidencia del puerto con emotivos (eso sí, para que surtan efecto) ¡vivas! y ¡hurras!, en pro de la candidata al gobierno del Estado, lo cual no se debe hacer, menos sabiendo que en Manzanillo, gobierna el PAN.
Y tercero, en Colima, cuando el pasado domingo quedó a disposición de las autoridades del estado la candidata a diputada local en la cuarta posición plurinominal, Dania Ibett Puga Corona, a quien se le encontraron objetos que no había pagado, todo con un valor de mil 531 pesos, ello en el Wall-Mart Tecnológico, de nuestra ciudad capital. Los artículos que se le hallaron fueron: brochas para maquillaje, jabones, cortaúñas, pilas AAA, pinzas para depilar, Cortador de cutículas, entre otras.
Y mejor ni le seguimos escarbando, porque esto viene desde mucho atrás.
Ya lo decía yo, en otra columna aparecida en este mismo medio, que los gobiernos panistas no eran muy inteligentes.
En cierta ocasión, platicando con el maestro René Avilés Fabila, me comentaba que lo que le daba coraje de los gobiernos panistas, era que ni siquiera tenían el tino para tratar a una persona dedicada en cuerpo y alma a la creación literaria y comentó:
“Por lo menos los priistas antes de decir cualquier barrabasada (refiriéndose al gobierno de Vicente Fox), estudiaban o leían un día antes la biografía del personaje (literario) con que iban a platicar, y traían tu nombre al dedillo, no que Martitha Sahagún, me hizo que le repitiera mi nombre seis veces Alberto, ¡seis veces!”.
Yo no digo que todos los militantes panistas sean así. Pero es imposible, increíble (creo que es la palabra más correcta para esta ocasión), que en tiempos electorales, en plenas campañas, cuando están convenciendo al pueblo de votar por ellos porque son la mejor opción, cuando se están queriendo ganar a la gente, que somos los que ponemos y quitamos gobiernos, que es cuando están presentando sus cartas (como en cualquier trabajo), leamos cosas como estas:
El candidato de PAN a la presidencia del municipio Enrique Michel Ruiz saca lo ruin y declara que Arturo Flores es un tipo “oscuro, oscuro como su piel”.
O:
Militantes, simpatizantes y agregados al PAN, hacen campaña política a favor de su candidata Martha Sosa, en el edificio de la Presidencia Municipal del puerto.
O qué tal esta otra:
Cae por robo candidata panista.
¡Que no se dan cuenta que ya estamos hasta la madre de oír ese tipo de cosas! ¡Que no se dan cuenta que el pueblo ya no es como antes, y buscamos opciones y no nos quedamos callados ante nada!
Sí, he leído los comentarios en AF/medios, sobre la nota de la candidata del PAN, muchos dicen que hay otros que nos han robado mucho más de mil 531 pesos y siguen ahí, es cierto, pero también es cierto que la gente ya se está cansada de oír, ver o leer ese tipo de notas. ¿Así quiere el PAN que votemos por ellos?, si cuando son personas “sin fuero” hacen lo que hacen, dicen lo que dicen, roban lo que roban, qué no harán cuando tengan un poquito de poder en sus manos.
Un viejo adagio dice: “Para conocer los verdaderos sentimientos de una persona, dadle poder”, y entonces podremos ver qué clase de alimaña sale, o en su defecto, qué fina persona podemos encontrar en ella o él, con tan sólo darle un poquito de poder.
Esto del robo en una tienda departamental, por parte de la candidata (que obvio, como lo dijo el ex-dirigente panista Jorge Íñiguez, tiene que salirse inmediatamente de cualquier candidatura e incluso de las filas del propio partido), me recordó un suceso similar hace ya varios años, cuando el buen René Bejarano (el llamado hombre de las ligas), se encontraba una mañana, declarando en un programa de televisión matutino, que él sería incapaz… que demostraba sus valores y hablaba de ética, de moral de bla bla bla, de todo con lo que siempre nos envuelven los políticos, en ese justo momento, en el programa de Brozo, y sin que Bejarano supiera (porque él estaba en otro programa, en las mismas instalaciones de Televisa, pero en un foro contiguo al de Brozo), se transmitía el famoso video del escándalo… y ligas le faltaban a Bejarano para enrollar el dinero y medio acomodarlo en un portafolios.
En eso, Brozo se entera que al otro lado de su foro, donde se transmitía “El mañanero”, acababa de salir del aire René Bejarano. Antes de que René abandonara Televisa lo manda a llamar, y le dice que vea esto… y le pone el video donde se ve a Carlitos (finísima persona) Ahumada y a él, René (el hombre ligas) Bejarano haciendo un… (bueno, ya todos lo vimos, para qué recordar viejas glorias de los video escándalos).
Como es de esperarse Bejarano se queda de a seis, porque acababa de decir, en el otro programa, que la moral, que la ética, que el compromiso con el país que bla bla bla y ¡zas!, le aparece ese video. Brozo le dice que el pueblo de México ya está hasta la madre de ese tipo de acciones. Y entonces, a René Bejarano no le queda de otra más que decir: “no declararé nada hasta que no esté mi abogado presente”.
Pues sí, ante tal evidencia no había de otra.
Pues bien, eso hizo René tiene un nombre, y que hizo la candidata del PAN también, se llama robo, y es un delito, y si no queremos que al rato Dania Ibett Puga Corona se vuelva una René Bejarano en potencia, sería mejor desde ahora, cortar por lo sano, y lo sano es, que ante la evidencia, se rompa todo lazo con el partido que la candidatea. Y de no ser así, que el pueblo se lo demande, no votando por ella. Sea dicho.

Tuesday, May 19, 2009

Un sentido adiós

Un sentido adiós


Mi táctica es mirarte

aprender como sosquererte como sos.(…)

Mi táctica esquedarme en tu recuerdo

no sé cómo ni sécon qué pretexto

pero quedarme en vos.

Táctica y Estrategia (Fragmento). Mario Benedetti.



Alberto Llanes

El domingo pasado se fue una de las plumas más versátiles y bastas de la literatura hispanoamericana: Mario Benedetti.

Con la muerte de este escritor, como bien lo dijo Nicolás Alvarado, se pierde al poeta popular, así como en 1999, en México, se perdió al poeta popular Jaime Sabines.
Ese tipo de poeta que era leído por miles de personas en el mundo entero, así también era Mario Benedetti.

Ese tipo de poeta que podía llenar el palacio de las Bellas Artes, y todavía, darse el lujo de que hubieran miles de personas en la Alameda central, esperando que pusieran pantallas gigantes que pudieran, aunque sea, transmitir el evento y verlo desde ahí, cerca de donde estaba el poeta, así era también Mario Benedetti.

Ese tipo de poeta que vendía, en instantes, a penas salido al mercado, millones de copias de su nuevo libro, sí, así era también Mario Benedetti.

Era el tipo de escritor que te podía gustar o no, pero que siempre estaba presente de una forma u otra. En los anaqueles de los centros comerciales, de las tiendas de prestigio o dando alguna conferencia sobre algún tema en alguna universidad, o simplemente se podía ver por televisión o escuchar, porque varios artistas musicalizaron parte de la obra de Mario Benedetti.

Quién que no se dedique al mundo de las letras no ha leído alguna vez La tregua, o, por lo menos, visto la película (que en México se realizó, en otra adaptación más, en el año 2003), cinta estelarizada por Gonzalo Vega y la actriz Adriana Fonseca en el papel de Avellaneda.

O quién no ha leído y releído, o declamado y redeclamado poemas (o fragmentos de…): Táctica y Estrategia, Chau número tres, Corazón coraza, Estados de ánimo, Hagamos un trato, Lovers go home!, Pasatiempo, Rostro de vos, Si Dios fuera una mujer, Síndrome, Te quiero, Una mujer desnuda y en lo oscuro, Ustedes y nosotros, Viceversa, y tantísimos más, muchos, miles de personas. Mario Benedetti tenía, y seguirá teniendo, miles de lectores en el mundo entero. Nos guste o no su obra literaria.

Mario Benedetti fue un escritor incansable, prolífico, que también estuvo muy ligado a otro tipo de arte como la música y la actuación. De hecho, en la película, El lado oscuro del corazón, se puede notar la actuación del poeta uruguayo, quien hace el papel de un alemán declamando poesías en ese idioma.

Esta película, por cierto, toma poesías de tres escritores importantes en Hispanoamérica, dos de ellos ya fallecidos (ahora con la muerte de Mario Benedetti), me refiero a Oliverio Girondo, Mario Benedetti y el que todavía nos queda con vida, el exquisito poeta argentino Juan Gelman.

Benedetti fue un hombre de ideas de izquierda, que además escribió narrativa (cuento y novela), poesía, teatro y ensayo.

Poseía cerca de ochenta títulos en su haber, y recientemente (el año pasado) se publicó su libro más nuevo de poesía titulado Testigo de uno mismo.

Cabe mencionar que el autor uruguayo trabajaba en un libro de poesía más, que llevaría por título Biografía para encontrarme, que seguramente se publicara posteriormente.

Sin lugar a dudas que el Uruguay estará toda la semana de luto, pero no sólo Uruguay, sino el mundo entero por la pérdida de este gran hombre de las letras. Descanse en paz, maestro Benedetti. Y es todo lo que tengo que escribir al respecto.

Wednesday, May 13, 2009

Adiós al Necaxa




(Cronicario)
Adiós al Necaxa


Alberto Llanes


Nunca, en la historia de este equipo, me había tocado ver su descenso a primera “A”, que no es otra cosa que segunda división, pero utilizando un buen eufemismo, primera “A”. Quizá porque las dos veces que no ha existido, no había sido por causa de malos resultados. Ya se podrá ir olvidando (el Necaxa), de hacer viajes en avión a varias partes de la república, y no sólo eso, sino de jugar en otro tipo de canchas donde ahí, no hay eufemismo, es la realidad.
Hace algunos años, me tocó sufrir el descenso de mi equipo favorito, el Toros Neza, quienes después de ser sub-capeones del futbol mexicano (Enfrentando a las Chivas y perdiendo como sólo el Toros Neza podría perder por goliza en marcador global 6-1), se fueron poco a poco en picada hasta tocar las brasas del infierno y descender.
Para quien piensa que no hay diferencia entre la primera “A” y la primera división, nada más hay que fijarnos en todos los equipos de tradición que han descendido, y ver las condiciones en que viajan de una ciudad a otra, los lugares (estadios) en los que tienen que jugar, y un largo etcétera más, para darnos cuenta que sí existe una gran diferencia entre ser amateur y profesional, caso concreto: Los panzas verdes del León, Tiburones rojos de Veracruz, Toros de Celaya y Dorados de Sinaloa, quienes han tenido la fortuna de estar en la primera división y caer lamentablemente a la primera “A”.
Ahora le toca al Necaxa, un equipo que si bien es cierto, nunca ha sido de mis favoritos, tampoco puede pasar totalmente, desapercibido, baste recordar ese Nexaca de la década de los noventa, cuando jugaban Alberto García Aspe, el ecuatoriano Alex Aguinaga, Ricardo Peláez, Ignacio Ambriz, Sergio Vázquez, Ivo Vasay y todavía, entraba de cambio (o a veces empezaba los partidos) “El ratón” Zarate. Ese Necaxa sí era grande, competitivo.
El club ha desaparecido tres veces, primero en 1943 cuando W. H. Frazer, propietario del equipo, quien unió a dos compañías (Luz y Fuerza y Tranvías) para crear un solo equipo de futbol (El Necaxa), fue asesinado y sus herederos se fueron más por el dinero que por el futbol y vendieron al equipo y el estadio “Campo Necaxa”.
Y la segunda, fue en 1971, cuando el equipo está hasta el tope salarial y la directiva decide vender el club a un grupo de españoles, que le cambian el nombre de Necaxa, por el Toros del Atlético Español.
Para 1988, Enrique Fernández, juntos con su directiva, deciden vender, nuevamente, el equipo a Televisa, para que éstos vuelvan a elevar la tradición Necaxista a México, lográndolo en la década de los noventa con un Necaxa fuerte, competitivo y muy ganador.
Jorge Ortiz de Pinedo, Anselmo Alonso y por supuesto, Juan Villoro, son sólo algunos de los famosos que se son seguidores de esta franquicia con tanta tradición en México, que empezaron su historia el 21 de agosto de 1923, cuando W. H. Frazer, que era dueño de una planta eléctrica, decide juntar las dos compañías y formar un equipo de futbol llamado Necaxa, hoy descendido, por primera vez en su historia, por malos resultados.
Este Necaxa que jugó por su vida, su permanencia en primera división, contra su hermano mayor, el América, fue un Necaxa sin hambre de nada, frustrados a tope, jugaron a nada, no parecían que estaban en el último lugar de la porcentual, tibios desde el principio, sin pasión ni gloria. Es feo decirlo, pero el Necaxa se lo buscó.
El regreso a la primera división no es nada fácil. La afición del Necaxa, aunque poca, ha permanecido fiel a los colores, al escudo, al cambio de cede a la ciudad de Aguascalientes y a muchas cosas, esperemos que así sigan, para que el Necaxa vuelva a estar en la cima de la primera división del futbol mexicano.

Como en una novela de Saramago





Como en una novela de Saramago
(Cronicario)


Un día, al fin, nos callamos cuando se desplomó muerto en el salón de clases,
y desde entonces aprendí que el silencio se puede escuchar.
Palinuro de México, Fernando del Paso.


Alberto Llanes


A estas alturas, lo que uno menos quiere, es hablar, en una columna, de lo que todos los mexicanos estamos viviendo; es decir, hablar de esta epidemia gripal porcina, conocida como influenza porcina, virus que a decir de los expertos es peligroso, no se tenía registrado porque mutó, y que se puede propagar fácilmente de humano a humano, por medio de saliva, sudor y otras causas.
Uno no quiere esto. Aunque es inevitable. Resulta que en todo el país, debido a la propagación de este virus, y a su alto grado de contagio, se han tenido que suspender todas las actividades “normales” hasta el día 6 de mayo. A normales nos vamos a referir a lo que hacemos comúnmente, ir al trabajo, a la escuela, eventos deportivos, religiosos, culturales y últimamente, políticos.
En mi lugar de trabajo las cosas estuvieron igual. Ante la gravedad de contraer el virus, no asistiremos de manera normal a la oficina, sino haremos una especie de guardias, con el fin de que tampoco se quede sola la oficina y el trabajo siga fluyendo sino normalmente, si de una u otra forma.
Así que la primera guardia, junto con cuatro compañeros, me tocó a mí. La entrada sería a las diez de la mañana, la salida, a las dos, algo totalmente anormal, porque mi entrada habitual es a las nueve, salida a comer a las dos y de regreso a las cuatro, para salir de nueva cuenta a las siete u ocho.
Entonces salí de mi casa a las nueve y media, y las calles de la ciudad estaban solitarias, tan solitarias como alguna novela de Saramago. La escaza gente que se dio cita en las calles de la ciudad iba con cubrebocas, y la mirada se les notaba preocupante.
En el camino, para abordar la ruta que me llevaría a mi trabajo, me topé con la gente trabajadora de México, albañiles, gaseros, repartidores, abarroteros, refresqueros, en fin, personas que no pueden quedarse en casa porque su economía se vería afectada, personas que no tienen de otra, más que trabajar para llevar dinero a su casa, aunque su salud esté en verdadero juego.
El trino de los pájaros, cuando la gente no está en las calles, se escucha claro y fuerte. Uno entonces se pone verdaderamente a apreciar lo que tenemos a nuestro alrededor, que no nos damos cuenta, por el trajín diario en que vivimos. Que si ya vamos tarde, que si la ruta ya nos dejó, que si tengo pendientes, que esto y lo otro.
El cielo está azul, prístino, claro. El ambiente se siente en paz. Aunque si el día fuera “normal”, con aglomeraciones de gente, tráfico, ruido en demasía y demás cosas, estos detalles no se pudieran notar.
Esta situación invariablemente me recuerda también la novela, La primera calle de la soledad, donde toda una ciudad se queda completamente sola, porque la gente prefiere hacer todo por internet y no salir a la calle para nada. Y obvio, también nos recuerda la película estelarizada por Will Smith “Soy leyenda”, donde el personaje está completamente solo, salvo unas extrañas criaturas que se le aparecen de noche, y una familia dispersa que se encuentra por ahí. ¿Eso es lo que queremos?, vivir como personajes de una novela, quizá sí lo somos y nos vamos dando cuenta poco a poco.

¿Qué es lo primero que levantas del suelo después de un terremoto?

 En palabras Llanes     I Una vez más México hace historia; otro 19 de septiembre que « retiembla en su centro la tierra al sonoro...