Monday, February 28, 2022

Vienen buenos tiempos para…

 En palabras Llanes


 

 Poco se habla ya de pandemia; cierto, existen muchas burbujas de protección que hacen que el virus esté, digamos, controlado: está la vacuna, seguir con el cuidado extremo o no, que ya sabemos, lavado frecuente de manos, uso correcto del cubrebocas (el virus, si nos va a dar, nos dará con cubrebocas, sin él y a pesar de él), el uso del gel antibacterial y la sana distancia; aunque esto último, sobre todo en los centros escolares, es muy complicado de controlar…



              Sin embargo, las noticias parecen volcarse en los hechos violentos que han tenido a Colima en el foco de atención de todos los medios locales y nacionales. El covid-19 parece que ha pasado a segundo o tercer lugar. Lo que aterra ahora a la población es, que nos hallemos en el lugar y el día equivocados o que nos confundan con alguien y quedar ahí. Lo que aterra a la sociedad colimense es estar expuesta y, por desgracia, siempre lo estamos al salir a dejar a nuestros hijos a la escuela, al ir al trabajo, ir a recogerlos y llevarlos a sus actividades vespertinas, lamentablemente siempre estamos expuestos, siempre estamos ahí, en el ojo del huracán y no sabemos de dónde o por dónde nos pueda venir el ataque. La exposición es algo inevitable donde pagan justos por pecadores. Y donde tenemos, inevitablemente, que salir de nuestras casas en busca del sustento diario.

              A nivel nacional es ridículo que el presidente se enfrente o enganche en una reyerta de dimes y diretes con Carlos Loret de Mola, ¿cuándo se va a poner a gobernar?, ¿cuándo va a dejar de estar en campaña y ponerse a trabajar para todos/as los mexicanos?

Creo que la sociedad conoce a Loret de Mola (no lo voy a defender) y también conocemos a Obrador (tampoco lo voy a defender), es increíble que todo el poder, todas las fuerzas se vayan en saber cuánto gana y de dónde un periodista como Loret. Quiero creer a veces que lo de Obrador es una broma, que esto que hace es una vil broma, pero los índices van al alza: la delincuencia, la carestía e inflación nos dicen otra cosa, amén del mal manejo de la pandemia que nos tiene en números rojos y como el país con los índices más altos. Lo bueno es que viene la famosa revocación… y ahí podremos ajustar cuentas.

              A nivel local, acontecimientos policiacos que aumentan cada día, uno escucha sirenas y movimiento de vehículos a altísima velocidad y un frío nos recorre el alma. Cada colimense con quien platico me comenta de alguna situación violenta ocurrida por su barrio, cuadra, calle, cerca de su casa etcétera. Todos los días nos desayunamos, comemos, cenamos o merendamos una noticia que involucra un hecho violento. Esto es lo que están consumiendo nuestros hijos/as. Pancartas en las escuelas con un mensaje claro y otro que va implícito, hechos violentos que han sorprendido a toda la sociedad. ¿Y las supuestas autoridades?, uno publicando, de manera muy clasista, por cierto, que saldremos adelante, que el pueblo colimote es fuerte y pone a la par hechos violentos con los son provocados por la naturaleza como ciclones, terremotos etcétera; la otra, sin decir nada, felicitando a jefas de gobierno de otra entidad, mientras #NuestraColima se cae a pedazos.

              Decían en cierto eslogan que Vienen buenos tiempos para #NuestaColima y, por lo menos, en estos poco más de cien días en el cargo yo no he visto nada bueno; espero que la situación mejore tanto a nivel nacional como a nivel estado porque la gente tiene miedo, está espantada, indefensa y no sabemos qué hacer…

              Para colmo, las cosas, los productos cada día están más caros, ello nos obliga a trabajar más, a estar más expuesto a las balas, a los ires y venires de los vehículos que pasan a toda velocidad, a la incertidumbre de la bala perdida, por ir a salir a buscar víveres, agua, medicina por medio de nuestro trabajo.

              A nivel estatal crece zozobra, el miedo y la terrible incertidumbre… ¿Dónde están esos buenos tiempos para #NuestraColima?

Por pandemia o por violencia

 En palabras Llanes

 

 

Es jueves 10 de febrero de 2022. La noche de anoche fue particularmente tétrica; en la calle sirenas, coches a alta velocidad, perros aullando, pasos de gente que corre, mucho ruido, cualquier sonido del exterior de la casa hacía que mi mujer y yo nos volteáramos a ver aterrados, abriendo grandemente los ojos y con una expresión intranquila, de asombro, de espanto. Los días se han superpuesto así, violentos, donde los hechos que involucran sangre parecen ser del diario.

              Hay fechas impostergables y hoy jueves fue una de ellas. Salí a la calle con todo el temor del mundo, observando (que no viendo) para todos lados. Con el valor bien adentro caminé del bachillerato número cuatro a la Maclovio Herrera; el recorrido lo hice en diez minutos, quince cuando mucho. En los ojos de los colimenses se notaba incertidumbre, desazón; en tres días sumamente violentos, la autoridad del estado no se ha pronunciado para nada. El silencio nos carcome las entrañas y también interpreta algo, mucho. El que calla otorga. La comunidad no sabe qué hacer, qué no hacer. Volteaba a ver a todos y todos me volteaban a ver a mí, con desconcierto.

              Las clases en diversas escuelas se han cancelado a consecuencia de los actos delictivos. Regresamos otra vez a virtuales cuando estábamos, apenas, agarrándole el gusto a retomar a las actividades presenciales escolares, luego de casi dos años de estar en confinamiento. Cuando no es por la contingencia sanitaria es por violencia que tenemos que resguardarnos en la casa; en días de pandemia nos dijeron que eran sólo cuarenta días, y ya vamos a ajustar dos años y la pandemia aún no se ha terminado, sin embargo ya estamos de regreso en las aulas; en el caso de la violencia no se sabe cuántos días estaremos en resguardo, las autoridades hablan de cancelar actividades escolares, por lo pronto, jueves y viernes para retomar el lunes venidero, lunes 14 de febrero que es día del amor y la amistad y lo que menos tenemos o lo que menos se ve en la sociedad colimense es justo esto, amor y amistad.

              Me topé, en mi recorrido, con muchos negocios cerrados. Pensé de nuevo que la economía se verá afectada sobremanera, no terminamos de reponernos de esto y no es cierto que veníamos bien y llegó la pandemia como dijo AMLO. La actividad en la calle no es la de un jueves por la mañana, donde algunos van a la escuela, otros al trabajo, los demás a sus negocios y otros a vivir la vida. El más ateo se persigna ante cualquier imagen religiosa a su paso; me di cuenta de ello al andar por el centro de la villa y ver gente fuera de la catedral (San Francisco) rezando, persignándose, persignando a sus hijos pequeños, lo noté también en la iglesia de San Francisco de Asís, gente viendo para la iglesia, orando, elevando una plegaria, totalmente desconcertados. Dicen que pensar en el color rosa mientras oramos, calma un poco el alma, no lo sé de cierto…

              El corazón me da vuelcos y camino a paso mega veloz, más de lo acostumbrado, tengo que llegar a mi casa; hay mucha confusión en maestros, alumnado, en la gente y tengo que orientarlos aunque yo mismo esté desorientado o sin comprender todo esto, no salimos de una y estamos inmersos en otra.

Puedo ver que algunos son ateos por la mirada, esa mirada que es la ventana al alma y que dice muchas cosas aún con el cubrebocas puesto. Sin embargo, la mirada de nuestra gente es diferente, los que llevan el rostro descubierto se ven desconcertados, quienes usan cubrebocas se les nota el terror en los ojos; al pasar junto a ellos se hacen a un lado, como si yo fuera el delincuente, no voy en mi mejor gala, debo decirlo también, llevo ropa deportiva para poder caminar velozmente, yo tampoco confío en nadie, nadie confía, en realidad, en nadie y estamos en esta misma tierra, tierra de nadie.

De cualquier manera, la gente tiene que salir a buscar el sustento de sus familiares, vendedores ambulantes que caminan con zozobra, analizando a cada persona que pasa junto a ellos. Es una mañana extraña, diferente, que yo recuerde es la primera vez, por lo menos la primera vez en muchos años, que se cancelan actividades escolares debido a la delincuencia. El gobierno sigue haciendo mutis y yo me pregunto ¿Para eso querían llevar las riendas del estado?

A veces dan ganas de no tener ninguna red social, mucho menos teléfono celular, para no vivir al tanto de estos bombardeos noticiosos que nos ponen mal, siento que el estómago no da para tanto y que la vida, antes de estos aparatos era feliz. Seguimos sin saber qué hacer, ni para dónde hacernos, el silencio también comunica y, en este caso, desconcierta y, dijera el poeta…y costras de silencio, asfixian, matan, resucitan… aunque esto último vemos que siempre no. ¿Será cierto que tenemos el gobierno que nos merecemos? Quiero creer que no…

 

 

El mal manejo de la pandemia

 

En palabras Llanes


 

El presidente Andrés Manuel López Obrador dijo, en alguno de sus momentos, esos momentos AMLO, que íbamos muy bien y nos llegó la pandemia. Quizá en AMLOLandia, tierra de los abrazos y no balazos, aquella en donde combatimos la pandemia con imágenes, quizá allá sí vayan a todo dar y no alcanzan a ver lo que sucede con los de abajo, como sucedía un poco en tiempos de Peña Nieto, un efecto similar donde sólo unos cuántos eran los beneficiados y el resto vivíamos en el país de las esperanza o desesperanza.

Esa misma AMLOLandia es la tierra de las ilusiones donde mezclamos el cuidado sanitario que requiere la pandemia por la que estamos atravesando, con hechos como no robar, no mentir y no traicionar que, a decir del mismo cabeza de algodón, son el poder para evitar los contagios por coronavirus; pero vemos que al mismo presidente, que, según esto, predica con esto, ya se ha infectado dos veces y vive para contarla, claro, con la debida atención, sin hacer filas interminables en los centros de salud y viviendo como un rey en un gran palacio así… pues qué chiste. Sin embargo, el señor que se decía el mesías, el mero gallo, sigue en la necedad (como siempre lo ha sido) y continúa sin usar el cubrebocas, en fin. Si la cabeza está mal, el resto del cuerpo no va a estar mejor y el país está más hundido que nunca.

              Desde el inicio de la pandemia las cosas se hicieron mal y no es cierto que veníamos bien y nos llegó la pandemia como mal dijo el cabeza de algodón, no, para nada, si acaso íbamos y nada más. Se nos mandó a casa cuando la pandemia estaba en su arranque, obviamente los índices en nuestro estado eran cero, marzo, abril, mayo y hasta junio, los números tanto de contagios como en defunciones eran mínimos para #NuestraColima, pero a mediados de 2020, nos colocamos pronto en números rojos. Se nos dijo, primero, que serían cuarenta días de guardarnos en casa y poco a poco fueron pasando los minutos, las horas, los días, las semanas, los meses, para mediados de año la sociedad colimense estaba harta de seguir en casa, habría que salir a la calle a buscar comida, a trabajar para generar un ingreso, ir por víveres, agua, medicamentos, visitar a la familia o, por lo menos, estar cerca o al pendiente de ellos. Nadie se imaginaba que esto se iba poner peor. Y llevamos así ya, dos años. Los expertos decían desde un inicio que esto iba para largo, pero el gobierno federal, en la necia siempre, decía lo contrario, que ya estábamos domando la curva de contagios.

              El año 2021 fue la resaca de lo que nos dejó y que sigue dejándonos 2020. López Gatell decía una cosa y Andrés Manuel otra, las cifras empezaron a “maquillarse”, el número de expedientes, de casos, de muertes fue poco a poco en aumento, los hospitales llegaron a tu tope máximo, sin posibilidad de atender a nadie más. Vino una segunda ola de esta pandemia que nos pegó menos fuerte o igual, ya a estas alturas no lo sé de cierto, hay una tercera ola, estamos en la cuarta y quién sabe si venga una quinta, sexta o infinita como infinita es la numeraria. Y el presi dice que vamos bien, que aquí no pasa nada, que México es ejemplo del manejo de la pandemia y lo dijo en la reunión en y con la gente de la ONU, qué cinismo. Tan no pasa nada, que ahora, en estos días que corren de mega contagio, el gobierno federal o local, ambos del mismo partido MORENA, dicen que estamos en verde, así las cosas.

              Esta variante, dicen los expertos en epidemiología, es el comienzo del fin, es el contagio masivo para debilitar el virus. Ya estamos vacunados, algunos con dos, otros hasta con tres dosis, quizá algunos con una y los que decidieron no hacerlo, tenemos una burbuja más de protección contra este fenómeno que parece no dar tregua, un respiro, pero tenemos que seguir con los cuidados y protocolos que ya conocemos, uso del cubrebocas, gel, toma de temperatura, aunque el virus no conoce o no presenta, en algunos casos lo de la fiebre.

Sin embargo, en palacio del gobierno hay un paladín que se cree súper héroe y desdeña el uso del cubrebocas, vamos, desdeña al mismo virus y lo abarata y da el ejemplo a sus fieles seguidores, que sí los tiene, de no usarlo y eso está muy mal y por eso estamos como estamos, de ahí que los seguidores de AMLO, líderes en puestos clave en el gobierno aunque de ese puesto no conozcan nada como en muchos casos de #NuestraColima, se desentiendan del uso de la mascarilla y hacen menos el, verdaderamente #QuedarseEnCasa, pero eso sí, le recuerdan a la población que deben usar el cubrebocas y seguir los protocolos; o sea, que nadie los entiende.

Ahora es cuando deberíamos de estar en casa, es el momento y no desde cuando nos mandaron sin saber nada de esta pandemia. Estamos haciendo las cosas al revés y el gobierno federal ha manejado muy mal esto de la pandemia. Sin embargo, se ponen como ejemplo a nivel internacional y eso es muy cínico, muy muy cínico de su parte.

AuraCarlosFuentes

Thursday, February 10, 2022

Un gobierno que parece no hacer nada, O cómo seguir en campaña

 En palabras Llanes


 

Parece que este nuevo gobierno no sabe nada de nada. Ridículas resultaron las declaraciones del secretario de seguridad Manuel Llerandi Ruiz, tras el incidente (como así calificó, minimizando el hecho, la gobernadora del estado, Indira Vizcaíno Silva, los acontecimientos ocurridos la semana pasada al interior del CERESO donde perdieron la vida nueve personas).

En la única declaración a nivel nacional que pude escuchar (con Azucena Uresti para Milenio TV), se nota a un secretario de seguridad que no tiene idea de nada, no tiene verificados los hechos, lanza supuestos como que el arma que se accionó al interior del centro penitenciario fue “lanzada” desde afuera del reclusorio, en un hecho que sólo Tom Brady y su portento de brazo podría llevar a cabo, en fin, una serie de datos sacados de lo más ridículo de lo más ridículo de la ficción más ridícula de la que se tenga nota. Además, se le oye nervioso, dubitativo, exasperado y hay una cantidad terrorífica de silencios que muestran la inseguridad del secretario que debería tener más seguridad.

El gabinete parece no estar dando resultados. #NuestraColima está peor que antes. Sé que mucho es herencia de otros gobiernos que, por supuesto, no defiendo ni defenderé, pero los Morenistas, encabezados por la ahora gobernadora, pensaron que tenían la varita mágica para en un tris-tras resolver los problemas que trae consigo un tejido social frágil desde hace muchos años, como el que tenemos en nuestra entidad.

Recuerdo que cuando Fox ganó la presidencia de le república, allá por el año 2000 y se dio, por fin, la alternancia partidista, muchas personas creyeron que de la noche a la mañana todo iba a cambiar, como si setenta años de gobiernos priistas (en su mayoría malos), no pesaran y se fueran a la borda (así de sencillo) y todo fuera un terrible sueño del que acabábamos de despertar, para hacerlo en Foxilandia donde todo sería diferente. Quizá y a la fecha sigamos sumidos en ese sueño que parece eterno.



La experiencia y el paso de los años nos han dicho que esto no es así, que las cosas no funcionan de esta manera. En esta ocasión, en #NuestraColima, está pasando exactamente lo mismo que hace veinte años a nivel nacional. Se respiraba, verdaderamente un aire de cambio, una primera alternancia en el poder, lo que nos llevaría a tener a la segunda gobernadora mujer; la gente pensaba que ahora sí era el tiempo de la gente, por la gente y primero la gente, pero no ha sido así y parece que no aprendemos la lección. Lejos está de funcionar bien este nuevo gobierno.

Con un secretario de seguridad que no tiene idea de nada, con un subsecretario de cultura que defiende lo indefendible y que se maneja muy mal por redes sociales (y que, para mí, debería alejarse de ellas y no engancharse con la gente que lo critica y que si lo hace es por algo), con esto, parece que #NuestraColima se desmorona; cada día se lee sobre un hecho delictivo, una desaparición más, un suceso que involucra sangre y una efeméride que no tiene razón de ser, banalidades que los secretarios/as subsecretarios/as hacen para decir que están trabajando en pro de la ciudanía.

Pareciera como si siguieran en campaña cuando ya son gobierno y deberían de gobernar, de ponerse a trabajar, pero bueno, creo que siguen los pasos de su mentor que, desde que está en los pinos, perdón, en palacio de gobierno (viviendo como rey) no ha hecho otra cosa más que seguir en campaña, impulsando a la jefa de gobierno o al secretario de relaciones exteriores para continuar en el poder. ¿Esto es hacer las cosas de manera diferente al PRI o del PAN? La pregunta está en el aire…  

Sunday, January 16, 2022

#EstamosPerdidos

 En palabras Llanes


 

 Cuando la administración actual, la que lleva las riendas del gobierno en el estado de Colima, anunció que desaparecería la Secretaría de Cultura (convirtiéndola en una simple subsecretaría), no pensé que lo dirían en serio. Sin embargo, no la han desaparecido, lejos están de ello, la han sepultado y relegado a casi nada, tal vez siquiera a escombros. La gobernadora de #NuestraColima cree que llevando la banda sinfónica a los municipios es hacer cultura y no digo que esto, llevar la banda sinfónica a los municipios esté mal, no, para nada; los municipios siempre han estado ávidos de tener eventos culturales, descentralizar el concepto y todo lo que con ello lleva el término cultura, pero eso no es suficiente. Administraciones pasadas tenían en el olvido a los municipios, entonces estas ruinas, escombros en los que se ha convertido Cultura Colima, sean esto. Si acaso será un arranque, un comienzo, pero no es hacer cultura y tampoco lo es todo. Repito, esta administración tiene en sus manos hacer las cosas bien, cosa de que se pongan a trabajar. Más trabajo y menos fotos.

              Entiendo perfecto que quizá esta administración no tiene dinero para hacer cultura, pero quizá no se necesite dinero, sino ingenio, capacidad, creatividad, políticas culturales y pues más o menos, aunque más más que menos, saberle al asunto y no ser improvisados, porque quienes están en puestos clave, están muy verdes, como limón tecomense, verde que te quiero verde dixit Lorca.



Es necesario también tener un proyecto, un programa cultural (que yo al momento no he visto), donde los artistas locales se vean reflejados, se sientan incluidos y se note su presencia. Administraciones pasadas han hecho cosas buenas en pro del trabajo cultural; también han hecho lo contrario y no lo vamos a negar. Sin embargo, el que siempre sale perjudicado es, naturalmente, el o la artista, a la que siempre le retrasan el pago, la beca, el premio y que no tiene un salario fijo (digno) por su labor. Ya basta, hay que revisar bien las políticas culturales.

              Compartir efemérides en redes sociales no es hacer cultura y, mucho menos, es tener un proyecto como tal; esto lo podemos hacer todos y, digo, si ya la subsecretaría (que en estos días de morenismo no llega a ser siquiera una Secretaría, como antaño lo era), pero si ya la subsecretaría de cultura va a estar compartiendo efemérides sin ton ni son por redes sociales, de menos lo debería hacer bien y con esto me refiero a que lo haga con sus artistas locales, que se note que ellos son los importantes y no Juan Gabriel, Christian Nodal, Haruki Murakami que no necesitan un escenario, un escaparate en una página local para engrosar su fama; ahora bien, pueden ser dos efemérides, una nacional-internacional y otra local. Y tampoco digo que esto de hacer efemérides esté mal.

              Sin artistas, la subsecretaría no tendría razón de seguir existiendo, es tiempo de cerrar filas, filias y fobias y trabajar en pro de la y por la comunidad artística, esa que hace arte pero que no come arte, la que iría de gira a los diez municipios y sería el vínculo entre el gobierno y la sociedad, los que, a final de cuentas, siempre ponen y dan la cara.

El subsecretario nos dijo clasistas (y se vio más clasista al desdeñar que por criticar esa bien sabida efeméride, da por sentado que odiamos el género popular que tanta fama le ha dado a México). En un berrinche tuitero pronunció que siempre postean o, por lo menos, de un tiempo acá, efemérides y cuando se postea una de Nodal la comunidad la hace de tos y se pone rebelde.

En primer lugar, quiero decir que, que el que él no se dé cuenta de que estamos al pendiente de lo que se postea en la página oficial de Facebook es muy diferente a mantenernos impertérritos ante sus posts; porque, repito, eso no es hacer cultura; en segundo lugar, no se tiene que enojar y, mucho menos, desdeñar al gremio y la sociedad que lo criticó y muchísimo menos, decirnos clasistas cuando, a leguas se ve, el clasista es otro. Si va existir esa poca empatía y ese coraje y poco ímpetu con el gremio cultural, entonces, los artistas locales estaremos fregados durante los próximos seis años y dios, además de agarrarnos vacunados, tendrá que agarrarnos confesados, porque la cultura y su gremio, estarán en el fondo, sepultados en esta nueva administración.

La gente tenía muchas ganas de las cosas fueran diferentes, se notaba en el ánimo que poco a poco ha ido de más a menos.

Sunday, January 09, 2022

En pie y luchando. Alzar un poco la voz, ya es hora

 En palabras Llanes


 

Para Víctor Chi

 

No estoy interesado en una liberación económica del

hombre sin la liberación del hombre entero.

Ernesto Cardenal

 

Todo lo que es hecho, todo lo humano de la tierra es hecho por manos

  Ernesto Cardenal

 

Se dice que esa mujer peleaba valientemente junto a él con un sable, y lo amaba con locura

Ernesto Cardenal

 


 

Yo no sé en Colima #NuestraColima, cuando vaya a ser el turno de y para los artistas. Gobiernos van,  vienen y a quienes nos dedicamos a esto simplemente no les interesamos. Somos el último eslabón de una cadena infinita. No se dan cuenta que generamos comunidad, comunidad de paz y que nuestros proyectos sirven o deberían servir «si realmente se nos diera la oportunidad de hacerlo» de generar un lazo entrañable entre la comunidad, el gobierno y el o la artista. Sin embargo, parece que al nuevo gobierno sólo le interesa la fotografía, ir a tal museo y tomarse la foto, ir a tal charla y tomarse la foto, ir al baño y tomarse la foto. Es la administración de egofototeca «si se me permite el término».

              El fallecimiento del maestro Víctor Chi, que, dicho sea de paso, hizo eco a nivel nacional, nos demuestra, una vez más, que parece que tampoco ahora es tiempo de los artistas en nuestra Colima, que seguimos igual o más abajo, si es que se puede llegar, todavía, más abajo.

Dicen que para elevar el vuelo se debe llegar al fondo y resurgir, pero lo que no sé es qué tan abajo podamos caer o estar todavía, si los artistas y hablo del gremio de quienes hacen/hacemos arte y no de los políticos que están y han estado en los puestos y ni siquiera son ejecutantes, artistas, humanistas y nada saben del santo oficio; los artistas siempre hemos estado abajo, mucho muy abajo y sólo para que el político de cuello duro, el de pantaloncillo largo, con vestimenta de político, llegue, se tome la foto y listo justifique su puesto, su sueldo y su no hacer nada…

La lista de artistas que hemos vivido «en todo me voy a incluir yo mismo, aunque yo, por fortuna, tengo como sustento el sueldo que gano desde hace dieciséis años trabajando para la Universidad de Colima; es decir, no me dedico a mi labor al cien por ciento o vivo de ella al cien por ciento»; decía que esa lista de artistas es interminable, basta con revisar los folios, la historia de nuestra entidad y ahí van a salir, siempre viviendo a la sombra o de las sobras que un gobierno les da, cuando les da.

              Quien lleva las redes sociales de esta nueva administración en nuestra Colima, se ve que ahora sí trabajó, pues en la página de Facebook, donde pusieron esa «esquela-condolencia» para nuestro estimado Pitor Chi, esa persona, o quizá sea todo un grupo, replicó la misma información, con fotografía y todo, ene cantidad de veces «yo cuento catorce post en Facebook, quién sabe cuántas más habrá, donde se replica la misma información, excusando a este gobierno de que ellos no tenían ningún adeudo con el maestro Víctor Chi». El mensaje dice así y lo pueden leer en el Facebook, lo voy a transcribir tal cual, con sus faltas de ortografía y/o concordancia y con esa sangre fría con que está escrito el mensaje:

 

Autor

Cultura Colima «aquí etiquetado aparece el nombre de a quien le están contestando, yo lo vi primero con mi querido amigo Iván Quiroz».

«Respecto a la información solicitada en relación al pago del difunto artista Víctor Andrés Cruz Chi.

Se contrató en Gobierno Federal por el concepto de “Narraciones” mediante el programa “Alas y Raíces” por un total de $18, 000. 00 pesos. El pago de la Federación se efectúo el 31 de diciembre del 2021.

La Subsecretaría Estatal no tenía actualmente ningún adeudo con el señor Chi». Aquí concluye esta diatriba y se agrega una foto, mal tomada y borrosa, que «justifica» lo anteriormente dicho.

 

Vamos por partes dijera Jack, en primer lugar, yo no vi que nadie solicitara esta información, quizá sí hay quien la solicita, pero no me puse a leer todos los comentarios, que, por cierto, algunos, están imperdibles, directos a convertirse Trending Topic o tendencia en redes sociales. Segundo y más importante, creo que nadie habla de la actual administración, pero la gente colocó ahí el saco y ellos/as se lo pusieron y esto nos lleva a darnos cuenta que el reclamo del público no es por o para esta administración, en parte, y digo en parte porque ahora son los que están al frente de las gestiones de cultura «que, bueno, esto es un decir porque es fecha que yo no he visto rumbo, no conozco si hay un programa, si hay una estructura, un plan o si sólo es mera improvisación como los discursos del actual subsecretario donde no hay nada de fondo y su choro es nada más para marear con sus tatuajes y sus camisas bien apretujadas, en fin». Se vieron muy verdes tratando de defender lo indefendible, porque qué importa si el reclamo social es de esta administración o de otra, lo verdaderamente importante es que al artista NO se le respeta, NO se le valora y NO se le da un sueldo, un trato digno y no veo que esta administración lo haga o lo tenga pensado.

              El reclamo de la gente es por tantos años que el maestro Chi vivió de la dádiva; en tanto él hacía su trabajo, un trabajo que ahí está y es innegable, el gobierno le estuvo pagando siempre, con retrasos, siempre con excusas, siempre hasta el último, siempre menospreciándolo y como el maestro Chi hay muchos o somos muchos los que nos hemos sentido así y hemos estado en la misma situación.

Uno, como artista, va y da una charla, un taller, una presentación y lo menos que se espera es que se nos dé un pago por ello o, por lo menos, tener un sueldo digno, lejos de las dádivas y las burocracias administrativas «lejos del papeleo que ahora, tenemos que entregar donde casi casi se nos pide acta de defunción», con pagos que se tardan semanas, meses, años y que no cubren los gastos mínimos indispensables de comida, vestido, sustento; ya no digamos otros como el de la luz, agua, gas internet «tan necesario en estos días de confinamiento tras la pandemia, para poder continuar con nuestro trabajo», impuesto predial «si es que tenemos vivienda propia, porque de esto tampoco gozamos los que nos dedicamos a esto y menos hablar de tener derecho a seguridad social en caso de alguna enfermedad y, sin seguro médico popular, pues menos».

Entiendo perfectamente que la administración actual va entrando, entiendo también que hay un cochinero financiero a nivel estatal en todas las dependencias del gobierno, entiendo que no hay dinero que alcance, pero entiendo también que a la cultura siempre le quitan, que el artista es el más jodido aunque sea el más trabajador, aunque sea el vínculo entre la sociedad y el gobierno, aunque sea quien genere comunidad de paz en estos días de balaceras, desaparecidos/as, de inseguridad y, a esto le agregamos también, de pandemia, aunque sea el único la única que siempre da cara.

Esta administración tiene la posibilidad de cambiar las cosas, de hacerlas mejor, sólo es cuestión de que se dejen de tomar la foto y se pongan, verdaderamente, a trabajar para y por #NuestraColima y sus artistas. Sin embargo, en lo que va de la administración, veo y siento que quienes están al frente no están del todo preparados para el gran reto, los noto verdes y nada más alabando al presidente, como si siguieran en campaña y como si AMLO tuviera la verdad absoluta en todo y fuera un dios «qué lejos está de serlo». Hace falta un plan, un programa de cultura y hacer improvisaciones que de ellas hemos tenido ya setenta y pico de años.

Por eso yo no sé en Colima, en #NuestraColima, cuándo vaya a ser el turno de y para los artistas, creo que ya es tiempo, creo que ya es hora. Si por esta columna me censuran, me callan o alguna otra cosa, me habré dado cuenta, realmente, que no fue cambio y sí pura morralla. La moneda está en el aire… el gremio ya se cansó de que le digan palabras, palabras bonitas, el gremio quiere hechos, el gremio hace arte pero no come arte, como leí en uno de los tantos comentarios que se han desatado a últimas fechas tras la muerte, el deceso de Víctor Chi.

Descansa en paz, maestro, que seguiremos en pie y luchando, como lo hiciste tú hasta el último día.

Saturday, September 04, 2021

Empezaron las clases… virtuales/presenciales

 En palabras Llanes

 

El pasado 30 de agosto, en todo el país, arrancaron las clases virtuales/presenciales. Lo escribo de esta forma porque quien quisiera llevar a sus hijos a la escuela lo pudo hacer y quienes decidieron que sus hijos/as tomaran clases en casa, también podrían hacerlo. El tema fue causa de muchos debates, gente a favor del regreso y que era imposible estar siempre metidos en la casa, viviendo en una burbuja y que los caminos de la vida no son como yo imaginaba, no son como yo creía, bueno, aquí el presidente, no sé si en mofa o con qué pretexto, en sus ya hartas mañaneras, pidió que le pusieran el video con la canción antes mencionada; otros por el contrario se opusieron a llevar a sus hijos/as a la escuela porque, lo cual es cierto, la pandemia todavía no ha terminado y quién sabe si algún día termine. Llevamos poco más de un año metidos en nuestras casas y no se ve para dónde.

              Sin embargo, la fecha llegó. Algunos padres/madres no tienen de otra más que mandar a los hijos a la escuela por diversas razones «generalmente de trabajo» que, obligan, de cierta manera, a mandar a los pequeños de manera presencial a la escuela, ello con todos los famosos protocolos de seguridad e higiene, pero en la escuela si no se puede controlar una plaga de piojos y pulgas, mucho menos se podrá controlar esto del Covid que parece no tener fin.

              Por otro lado, ¿cómo le explico a mi hijo de tres o cuatro años que acude de manera presencial a su guardería o preescolar, que no se abrace con tal o cual amiguito o amiguita, que no se intercambie el cubrebocas, que no agarre la silla del compañerito o compañerita, en fin, que se lave las mano ene cantidad de veces?, es imposible, por dios. Hay escuelas que ni siquiera cuentan con los requerimientos básicos que exige el protocolo de sanidad para llevar a cabo las funciones necesarias. ¿Cómo le explico a mi hijo que guarde su distancia si la sociedad misma «y lo he visto en el super mercado cuando me toca ir por víveres y otros enseres domésticos», no guarda la distancia…

              Mi hijo va en tercero de preescolar, conoce las vocales, pero le hace falta trazarlas con el lápiz y, a veces, se le olvida el orden en el que van y su nombre al tratar de identificarlas. En casa hemos decidido que tome clases a distancia, vía zoom, así como varios de sus compañeritos/as. Sin duda le han tocado días muy extraños. Las clases en línea si son para grados avanzados «yo mismo doy clases en licenciatura» y son muy complicadas, ahora en preescolar son, además de complicadas, un relajo. Todo en chiquerío tiene el micrófono abierto y, la maestra, por más que les pide a los papás que lo desactiven, nada; aquello es un jolgorio de vocecillas incesantes que quieren participar, que gritan, que los regañan, que están desayunando mientras toman la clase y el regaño sale a la luz pública, que están papando moscas y la cámara así los capta. A nivel licenciatura nadie quiere encender ni el micrófono ni la cámara, parece que uno le habla a nadie, a veces. En preescolar es todo lo contrario. Los niños/as están ansiosos por participar, por encender la cámara y ver a sus compañeritos/as que no han podido ver en casi poco más de un año de pandemia.

              Las clases, aunque sean todo un relajo, son demasiado divertidas oyendo la gritería de todos/as aunque el aprendizaje quede en segundo término y a a pesar de que el educador o educadora, haya planeado a la perfección su clase, porque los niños, las niñas son así, espontáneos.

Así la vida en #DíasDePandemia, y por lo pronto no hay más. Ya irán a la propia escuela, al salón de clases a pegar tremendos gritos, verse, abrazarse y sentirse que para eso somos humanos…

Sí es en serio este cementerio

 

En palabras Llanes


 Voy a parafrasear un poco esta canción de Mecano: «Es en serio este cementerio» titulando esta columna: «Sí es en serio este cementerio». Y quizá el titular sea burdo o inadecuado «lo digo por los días que estamos viviendo», pero quizá también sea un título necesario y para nada alejado de la realidad.

              Todavía por ahí, en mis pocos recorridos por la calle «porque debo decir que sí he estado encerrado en la casa, sin embargo, he requerido de salir a la calle a trabajar, dos días por semana a la Falcom, ir por víveres, agua y/o medicina y las menos de las veces por distracción, recorriendo las calles o carreteras en coche y nada más», y en esos pocos recorridos he escuchado a mucha gente que, amén de todo no creen en esta enfermedad, se mofan, incluso, de ella, y quieren, añoran que les dé Covid «para no ir a trabajar» dicen.

              Hace poco la Universidad de Colima llevó a cabo su proceso de selección para ingresar a sus diferentes planes y niveles de estudio, no me extenderé en esto, sólo diré que el adolescente que tenemos en la casa fue aceptado en el bachillerato de su elección.

La misma casa de estudios, pidió que, en ciertos horarios establecidos para evitar a conglomeraciones, el adolescente «de preferencia sin acompañamiento de un adulto, padre o tutor», fuese a llevar sus papeles originales al plantel en cuestión. Y así le hicimos.


Nos hacían falta fotografías tamaño infantil, sí teníamos, pero eran de cuando el adolescente tenía seis o siete años. Fuimos a un lugar al centro «que es el que conocemos porque las entregan en diez, veinte minutos cuando mucho», nos presentamos el adolescente y yo con todas las medidas de seguridad, le dije al adolescente que en este primer proceso yo lo acompañaría a todo, pero que me mantendría a la distancia para que él empezara a resolver sus trámites y si alguno requería de mi intervención, lo haría, así que lo mandé por la delantera en tanto iba a estacionar el coche.

Al llegar no había tanta gente, por lo que tomé asiento en una silla vacía, silla que tenía una especie de funda en el respaldo con el logotipo de los Santos de Nueva Órleans «en un vistazo rápido por el lugar, vi que todas las sillas tenían esa especie de funda con los equipos de futbol americano, encontré la de los Dallas Cowboys, pero esa silla era la que usaba la chica que atendía el lugar». Dicha silla estaba lejos de la dependienta y en sana distancia con otra silla a lado, que tenía la funda en mención con el equipo de los Gigantes de Nueva York; le pregunté al adolescente que si ya había pedido las fotografías y me dijo que sí, que incluso ya se las habían tomado, entonces, esperamos… en eso, recordé que la indicación de la Universidad de Colima era que las fotos tendrían que ser en blanco y negro y le dije al adolescente que si las había pedido así, me dijo que no y ahí voy a hacer mi intervención como padre y/o tutor luego de que el adolescente se quedó impávido y se puso blanco y sentí que le venía una especie de mini-infarto, me dirigí con la chica a decirle que el pedido del adolescente eran fotografías en blanco y negro, por favor, me dijo que no había problema y volvimos a esperar; me fui a sentar a la misma silla lejos de la dependiente cuando en eso entraron dos personas a «revelar o imprimir» en las máquinas electrónicas que hay ahí para ello, sus fotografías, junto a mí y en la silla otrora vacía se sentó el varón que acompañaba a la mujer que fue directo a esas máquinas «en tanto bajaba, acomodaba e imprimía esas imágenes». El gordito varón a mi lado empezó a cabecear y algún conocido suyo, que trabajaba en ese centro fotográfico y que salió a entregar unas fotografías a un cliente anterior a mi adolescente, le preguntó a ese gordito que si estaba enfermo, porque lo halló entre cabeceando, con los ojos cerrados o vaya a saber… el gordito se medio espabiló y le dijo que no, que no estaba enfermo, que sólo tenía Covid 19, en eso el adolescente se fue a sacar unas fotocopias «documentación que también necesitaba para llevar a cabo su proceso de inscripción» y salió del lugar a buscar una papelería. Luego de ese comentario del gordito a mi lado, que yo di por totalmente desafortunado, se rieron y yo, muy serio y muy con mi cubrebocas le dije al gordito más o menos esto, palabras más palabras menos: «Mi amigo, no sabe lo que dice, no quisiera estar enfermo y mucho menos de Covid, estar intubado, metido en un hospital y su familia con la zozobra de no saber de usted, es una enfermedad muy terrible a la que no le hemos dado su justa dimensión y por eso estamos como estamos», el gordito se levantó de su lugar y se fue a sentar a otra silla como pensando, o no, en lo que le había dicho; aquella silla tenía la funda del equipo de los Cuarentainueves de San Franciso.

Llegó el adolescente y al poco rato le dieron sus fotografías tamaño infantil en blanco y negro. Dimos las gracias y nos fuimos de ahí, yo, con la zozobra de que en efecto ese gordito NO hubiese estado enfermo de la Covid porque estuvimos relativamente muy cerca y su cambio de lugar me hizo pensar en muchas cosas…

              Sin embargo, han pasado varios días de aquello y al parecer en casa todos estamos bien. Pero al abrir el Facebook uno se entera que la muerte ronda por aquí y por allá, que la enfermedad ha llegado a nuestros círculos más cercanos y que ahora los muertos ya no son aquél o aquella, no, ahora son nuestros amigos, conocidos y familiares.

No hemos salido de esta pandemia, aún no podemos cantar victoria, tenemos que seguir cuidándonos y cuidando a los demás, ponernos en los zapatos del otro «que en realidad nunca lo hacemos», y seguir usando cubrebocas, cuidar la sana distancia, ponernos gel antibacterial y desinfectante en el cuerpo, y, sobre todo, ser mucho más cuidadosos con nuestra higiene personal y general y #PorFavorPorFavorPorFavor… tomar estar enfermedad en serio, vacunarse y al presentar síntomas, ir a hacerse la prueba y aislarse en caso de resultar positivos, preferible estar quince días en casa, que seguir infectando a los demás.

              Oigo, leo y veo que mucha gente ya quiere regresar a las actividades normales, a las cotidianas, a las escuelas y está bien, yo mismo quiero hacerlo, pero si no tomamos esta enfermedad en serio y no le damos su justa dimensión, cómo vamos a evitar que este virus se siga propalando y que otro/a se contagien. Hay que cuidarnos nosotros para cuidar a los demás…

              Si nosotros adultos no nos cuidamos… ahora imaginen sus hijos que ya están próximos a regresar a la escuela y que ven en nosotros el ejemplo… está de pensarse ¿no?

              #PensarEnElOtroEsUnGestoDeFeEnLaHumanidad, gesto o acto de fe que a veces veo y siento, esta sociedad en la que vivimos no tiene, no siente o no piensa… #LíbranosDelMalAmén…  

Saturday, August 21, 2021

Situación del Covid en Colima

 En palabras Llanes


 

 

Mucho se dice del Covid no sólo en nuestra entidad sino en el mundo entero; que, si ya estamos en la tercera ola, que en Corea y en otras latitudes van por la cuarta ola y esto parece, en efecto, no tener fin.

               Parece que Colima atraviesa su peor racha: la pandemia nos tiene en semáforo rojo (cuando ya se nos cocían las habas por regresar porque, según esto, ya estábamos o estamos vacunados), ahora parece que vamos peor porque puede suceder que, por estar vacunados, estemos contagiando a los que no se vacunaron o a los que todavía no reciben su vacuna y a cualquier otro sector, por eso ahora vemos que la enfermedad (que ha mutado en esta nueva variante llamada delta) le ha pegado a nuestros hijos e hijas, un sector muy vulnerable que nos puede mucho y nos pega fuertemente.

No obstante con ello, las finanzas parece ser que también están en números rojos y ya vino el presidente de la república con toda su parafernalia a rescatar al pueblo colimense de los malos manejos del gobernador y su séquito; mal manejo que viene de tiempo atrás y no hay que hacerle al tarugo; no defiendo a Ignacio Peralta Sánchez (ni que hubiera votado por él y si lo hubiera hecho tampoco lo defendería, no se puede defender lo indefendible), pero tampoco el presidente es el gran salvador de nada; el país está hecho trizas y hay que ver también que Colima está en rojo en actos delictivos y ya desde antes de la pandemia, se giraba una alerta de viajes por parte del departamento de estado del gobierno de los Estados Unidos, donde pedían a su población que evitaran viajar a Colima y otras entidades más de nuestro país por el alto nivel de riesgos en delitos como robo, secuestro y homicidio. No, parece no ser un buen momento para Colima… pero ya vienen los salvadores y es cosa de esperar, aunque no se espere nada y en realidad no hay que esperar nada. Lo mejor es trabajar para que las cosas sucedan y se den…

              La situación del Covid en nuestra entidad es algo serio. El presidente de la república dice que sí o sí se regresará a las clases presenciales en agosto, pero lo cierto es que muchas escuelas no cuentan con agua potable, menos con jabón y papel para lavarse las manos hasta en veinte ocasiones por personas en un día de escuela. El color rojo en el semáforo no es para tomarse a la ligera. La población así lo hizo y ahora vemos, de nueva cuenta, las consecuencias. Fue una falacia eso de estar en verde casi por un día. Algún fin político y sucio tuvo esto. Lo cierto es que ahora nuestros jóvenes están siendo víctimas de esta enfermedad que no tienen parangón y si lo tuviese, sería como alguna otra pandemia de esas de la década de los años veinte que se ha caracterizado, especial y humanamente hablando, por ser pandémica. A saber: en 1320, la peste negra; en 1520, la viruela; en 1620 una enfermedad desconocida a bordo del Mayflower; en 1720 la Plaga de Marsella; en 1820 la Cólera; en 1920 la Peste Neumónica y, finalmente en el año 2020, el Coronavirus.

              El regreso a clases de manera presencial debería esperar, las condiciones no están dadas y menos ahora que tendremos muy cerca del campus central de la Universidad de Colima, del Cbetis 19 y otras secundarias y escuelas aledañas, un hospital móvil que resguardará a los enfermos de Covid que no estén tan graves y que no requieran de alguna cama; la ocupación hospitalaria nos ha rebasado y por eso digo que parece ser que no es el mejor momento para nuestra Colima, como rezaba aquella sentencia… de campaña política que generó ámpula (ese era en realidad el objetivo), pero que a la razón de la sintaxis está bien dicha…

              He leído posturas muy recias en redes sociales, unos a favor y otros en contra (bendita democracia), los a favor aseguran que hay que quedarse todavía en casa, que ir a las escuelas sería matar a nuestros niños y niñas o mandarlos al atolladero y más allá, los en contra dicen que ya se tiene que regresar que ya la gente está en las calles, abarrota antros, restaurantes, bares, playas, parques y jardines y es que luego de estar un año guardados entiendo que la gente ya tenga ganas de salir, de besar, de tocarse pero… repito, las condiciones aún no son las óptimas.

              No soy adivino para ver lo que nos espera o que está por venir, lo que sí es que posiblemente venga la ley del más fuerte, del sálvese quién pueda, de que cada uno se cuide como mejor le plazca y haga lo que mejor le convenga para cuidarse y proteger a los suyos. La pandemia vino para quedarse y apenas estamos en ciernes de lo que está por venir y nos espera… esto apenas es el comienzo y ya se nos queman las habas para no usar cubrebocas y salir a la calle a hacer nuestra vida normal, aunque no creo que luego de esta pandemia lo que venga sea para nada normal o como antes y, menos ahora que en el estado tenemos un llamado… #CódigoNegro… en fin.

Wednesday, August 04, 2021

La 4T en Colima

En palabras Llanes

  

Desde el periodo presidencial de Vicente Fox Quesada «que, por otra parte, fue la primera vez que ejercí mi derecho al voto» desde ese entonces estoy vacunado y contra cualquier candidato y candidata a contender por un puesto público.

En aquella ocasión yo tenía veintidós años y ya estaba harto de las transas del PRI Gobierno «que hay que ser sinceros, todavía siguen». Mi generación lo que quería era que el PRI saliera de Los Pinos y el candidato viable para ello era Fox «cierto, el cocacolero luego perdió el rumbo o quizá siempre estuvo perdido y no me di cuenta antes»; me tocó el momento justo del periodo de Salinas «ensalzado primero como nuestro prócer y hoy como el gran villano» y cuando a nuestra moneda, así de fácil, le quitaron tres ceros y vino una terrible devaluación de la cual, a la fecha, no nos podemos reponer ni lo haremos. Surgió por consecuencia un levantamiento armado en los territorios del sur de nuestro país; el EZLN se alzó contra el gobierno con los resultados que, ahora y con el tiempo hemos visto, prácticamente ninguno, porque todo sigue igual y tú lo sabes, como dijera el poeta Luis Rosales.

Desde que nací he oído tres cosas o mentiras que se repiten cada seis años, o tres, de pendiendo; que México es un país que está en vías de desarrollo «y nada más no podemos desarrollarnos ni terminar de hacerlo, estamos como esos cerdos que no pueden engordar más y están “entecados” porque se ven enfermos, achacosos o famélicos», disculparán el símil con los cerdos, pero la palabra entecado nos viene como anillo al dedo; también he oído que «viene una crisis económica de tamaño inimaginable o que vivimos en crisis o que estamos en crisis económica y financiera y crisis, crisis, crisis por todos lados que, la verdad sea dicha, está igual o peor que la pandemia por la cual estamos atravesando desde el 2020, es sempiterna».

Me voy a permitir citar a Elías Canetti del libro La conciencia de las palabras haciendo alusión a la pandemia, la crisis y el mentado país en vías de desarrollo, la cita dice: «La crisis y el país en vías de desarrollo parecen ser el único hecho, el primero y más antiguo y casi me atrevería a decir el único hecho, tienen una edad monstruosa y son sempiternamente nuevos»[1], así las cosas.

Lo siguiente que he escuchado casi casi desde nacimiento es que ahora sí, con tal o cual candidato y como huelga decir en estos días, y candidata, ahora sí viene el cambio verdadero y la verdad es que termina su periodo ya sea de tres años o de seis y lo que vimos en realidad no fue cambio sino todo lo contrario, pura morralla.

Así que desde Vicente Fox he dejado de creer en el famoso cambio o el cambio verdadero, en los candidatos/as, en los partidos políticos y todo lo que les rodea, y mucho menos creo en la llamada cuarta transformación y no es tanto que no crea, pero se me hace un enunciado demasiado grande para lo que hemos visto en estos ya tres años que tienen en el poder. Que habrá cosas buenas pero otras tantas que siguen el mismo tenor de lo que tanto han criticado.

Digamos que el presidente en turno y ya sabemos quién, aquí no vamos a dar nombres… «puede» aunque nada más llegue para mí al puede que sea honesto, pero los y las integrantes del partido que encabeza nos han mostrado que están hechos de la misma esencia que, parece ser, es esa misma de la que están hechos todos los demás políticos hombres y mujeres que han engrosado las filas tanto del PRI, las del PAN, las de un moribundo PRD «que no termina por desaparecer del todo que buena falta nos hace eliminar tanto partido político sátrapa y espurio» y ahora engrosan las filas de MORENA, partido que parece «aunque nada más parece» que desde el 2018 ha ganado muchos adeptos, ya lo veremos más adelante. ¿Qué me dicen del Partido Verde Ecologista que de pronto se une con el PAN, de pronto lo vemos con el PRI y va saltando de tanto en tanto con quien tenga o vaya a tener el poder? y ni hablemos de los demás que todos, repito, están hechos de lo mismo.

Ha ganado la 4T en Colima, en nuestra Colima, como rezó el eslogan promocional de la candidata triunfadora, dice que vienen buenos tiempos para nuestra Colima «y creo que los mismos tiempos no son tan buenos para estar al frente de ningún gobierno», espero que esta gente tenga la visión, propuestas «que, huelga decir, no vi en el debate ni en ninguna de las intervenciones de ninguno de los candidatos y candidatas que contendieron por el puesto de gobernador para nuestro estado, sí, para nuestra Colima» y que tengan los arrojos, el arresto suficiente, el tamaño real para enfrentar los mil y un problemas que tendrá al llevar las riendas en todos los aspectos del estado. Porque no hay que pensarle mucho, lo que dejan los gobiernos priistas en nuestra entidad es mucho caos, cuentas poco claras, poco dinero en las arcas y muchos problemas. Pero yo espero que este nuevo gobierno no sea lo mismo siempre, una ilusión, pura ficción o, como lo dijo Salinas en su momento: «Política ficción».

Cuando dicen que vienen buenos tiempos para nuestra Colima, no me emociono mucho como antaño, curado de espanto estoy; tampoco le deseo mal a nadie porque si al gobierno le va mal, a todos nos va a ir mal. Me da cierta emoción, vaya, hasta nostalgia que una mujer llegue al poder. Colima se ha caracterizado por ello. Ya sabemos quién es quien llevará las riendas del estado, tiene juventud, sí, tiene experiencia, pero esto no es suficiente para echarse el equipo al hombro, viene un tiempo complicado y antier, justamente, el gobernador declaraba a su gobierno en bancarrota para pagar nómina y su testimonio se me hizo tan frío, tan sin piedad, que pienso que se les hace ya muy fácil decir que no hay dinero y que hay que hacerle como quieran o como puedan «y que cada quien se las arregle como pueda», casi casi como le vamos a hacer con esta pandemia que, al final cada quien la está enfrentando como puede, como mejor le sale y vendrá entonces la ley del más fuerte.

Espero equivocarme, por lo pronto, la prueba de fuego para ver si este gobierno que viene será en serio, es darnos cuenta del gabinete con el cual va a trabajar. Ahí nos daremos cuenta si seguirá gobernando el PRI o de verdad vamos a entrar al famoso periodo de transición…  





[1] La cita textual es: «La muerte es el hecho primero y más antiguo, y casi me atrevería a decir: el único hecho.

Tiene una edad monstruosa y es sempiternamente nueva». Esta cita, en el cuerpo del texto, está modificada por mí.

¿Qué es lo primero que levantas del suelo después de un terremoto?

 En palabras Llanes     I Una vez más México hace historia; otro 19 de septiembre que « retiembla en su centro la tierra al sonoro...