Wednesday, August 06, 2008

Remedios contra el estrés




Este jueves, a las ocho de la noche, en la Pinacoteca de la Universidad de Colima, se presentará el libro Remedios contra el estrés del escritor, ensayísta y columnista mexicano Juan Domingo Argüelles.

Veinticinco aniversario de un ojo vigilante




Veinticinco aniversario de un ojo vigilante


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Es un gusto para la Universidad de Colima compartir con todos ustedes la poesía del poeta Efraín Bartolomé.
El maestro Miguel Ángel Aguayo López, rector de la Universidad de Colima, como promotor entusiasta de la lectura y de la mano de autores como Efraín Bartolomé ha asumido la tarea de publicar libros cada vez de mejor calidad, contenido y diseño.
En la Universidad de Colima estamos conscientes de la importancia de estas acciones si queremos llegar a más lectores; sin dejar de lado, claro está, la divulgación científica que aunque toca a un público especializado también es compromiso universitario.
Por lo mismo nos enorgullece la participación universitaria en este acto que promueve la Cátedra de Literatura y Artes Agustín Yáñez y hacemos extensa una felicitación para cada una de las prestigiadas instituciones culturales que la respaldan, así como a la familia de este reconocido escritor, uno de los más representativos de la cultura mexicana de la primera mitad del siglo XX, por haberla instaurado para la creación y promoción de la cultura y para honrar y recordar al magnífico literato, maestro, filósofo, político, Agustín Yáñez, muy vigente por sus novelas Al filo del agua, Las tierras flacas, Ojerosa y pintada entre muchas más.
Ojo de jaguar es el libro más grande que ha publicado la Universidad de Colima, en edad y en tamaño. Aunque consideramos que la poesía de Efraín Bartolomé no requiere esos grandes formatos, nos pareció que este gran libro, por su contenido, también debería destacar en el librero, en la mesa o en la cabecera de la cama porque es para ser leído y releído, para vivirse una y otra vez, para no perderlo de vista.
Además, los veinticinco años refieren crecimiento y como el mismo autor lo demostró al agregar textos hasta ahora inéditos, quisimos que se viera reflejado en el diseño.
Igualmente rendimos honores a la primera edición de Ojo de jaguar, publicado por primera vez en 1982 en las célebres ediciones de la revista Punto de Partida.
La visión de los coordinadores Sergio Briseño y Verónica Zamora y del editor Carlos Ramírez nos enorgullecen por que es talento netamente colimense.
Y por eso nos complace presentar y dar a conocer, esta edición de lujo y conmemorativa, realizada en la Dirección General de Publicaciones de la Universidad de Colima, y en coedición con la editorial MonteVenus, dirigida por los poetas Sergio Briceño y Verónica Zamora.
Que como bien lo dice en la presentación de esta edición el maestro Marco Antonio Campos: “en 1982 sólo unos cuantos admiraron a un poeta con la capacidad de hacer versos contundentes”. De crear imágenes inimaginables, aún incluso para el Ojo de jaguar mismo.

Ahora, veinticinco años más tarde y con la madurez que da el tiempo. El poemario vuelve a nosotros envolviéndonos en una atmósfera penetrante que nos asfixia de naturaleza, que nos empaña de selva y que nos recuerda que el poeta con su poesía es contundente, mordaz y feroz como el jaguar.

En esta edición, por su tamaño, los versos se pueden apreciar perfectamente.
Es confortable ver en hojas grandes los poemas del autor chiapaneco. Que nos empape de Chiapas, que nos ahogue con el aroma de la selva, porque es notable, y el poeta aquí lo deja ver muy en claro, que su preocupación es hablar de la tierra que lo vio nacer.

Dejemos que el poemario nos aprisione cantándonos con una danza lentísima la hermosura de Chiapas. Y dejemos que el jaguar con su canto, su rugido, su atenazado ojo nos vaya llevando por los recovecos de estas hermosas imágenes que nos regala ahora… aquí… el poeta.

La Universidad de Colima agradece a Efraín Bartolomé su confianza para la publicación y distribución de este gran libro, y a MonteVenus el compartir sus logros.

Enhorabuena por el libro, por el poeta y por quienes tendremos la fortuna de poseerlo (sólo se imprimieron 300 foliados y con firma del autor) para leerlo y releerlo, para vivirlo y por su contenido, tamaño y color, no perderlo de vista nunca.

Wednesday, July 30, 2008

Crónica de la melancolía infinita



Foto: Julio César Zamora






Crónica de la melancolía infinita

Julio César Zamora/Alberto Llanes

Dos infantes y un hombre de bronce frente a una fuente de piedra son el hechizo central del jardín. A un costado, decenas de niños se deslizan sobre los juegos mientras otros prefieren la arena.
Pero esto es relativamente nuevo, junto con las mesitas de metal que tienen la factibilidad de conectarse a un enchufe por aquello de que nuestra lap-top no trae batería. Y poder navegar y disfrutar de una tarde preciosa sí, calurosa también, mientras pájaros, bullicio, gente que va y viene y un pequeño mercadito artesanal nos ambientan mientras platicamos (vía net, por supuesto), con un amigo cien por ciento colimense que anda estudiando en la ciudad chilena de Concepción y nos pide que le describamos el jardín Torres Quintero de sus amores.
Si estuviera aquí David, lo primero que diría después de ojear el andador: “la de blusa anaranjada me gusta para madre de mis hijos”, o, “la de anaranjado me recuerda que siempre es mejor ver a las mujeres en un jardín que en un antro”.
Y es que ahora con la modernidad (que ya también le tocó al Jardín Torres Quintero) mujeres variopintas sacan sus computadoras portátiles y se sientan a disfrutar de una tarde que se antoja sudorosa pero gráciles enseñan también sus celulares y café en mano teclean, mueven el mause, platican, toman un trago, observan a su alrededor, saludan a los amigos (y es que acaba de pasar Rafael Araiza) y así son las tardes en el Torres Quintero, incluso podemos encontrarnos con algún político o alguien muy conocido o de renombre de la sociedad colimense.
Una señora felicita a dos jóvenes por ocuparse de “cosas positivas”, una familia completa bebe agua fresca mientras el niño corre a la fuente y regresa por sus papitas; una muchacha de piernas largas roba el aliento del grupo de señores con sombrero; dos turistas se toman la foto junto a la efigie de nuestro ilustre profesor Torres Quintero; y por allá, cerca de los contrafuertes de Catedral se distinguen los boleros como don Naranjo escuchando la XRL a la vez que trabaja con el cepillo y la grasa.
Pasa el paletero ofreciendo su producto. Y es que “el calor está bien fuerte edá”, edá le digo a mi colega que comparte su lap-top, su tiempo, su energía, su música y esta escritura conmigo. El desfile de chicas en prendas diminutas no termina, como el borboteo incesante de la fuente central. “Qué calorón hace”. “Ajá” respondo. Hace mucho mucho calor, mientras un vientecillo disipa nuestras ansias. Recuerdo que el edificio (palacio de gobierno), en sus mejores tiempos tenía más actividad de personas. Pero se ve bien así, con poco ajetreo de gente que va a arreglar asuntos varios. Y recuerdo que la librería Educal antes era receptoría de rentas. Y en eso pasa una señora con su hija y no tengo más remedio, que echarle una mirada a sus muy abultadas…
Las palomas ya forman parte esencial de la imagen en este jardín; a veces edén transformado los fines de semana con globos, payasos, artesanos, paletas, novios y familias; sin embargo, los días como hoy nunca terminan, nublado o con sol, es como una mañana eterna o una tarde extendida. Pero a cualquier hora hay una banca desocupada, un espacio para sentarse y dejar de pensar en las dificultades del mundo y las tormentas del hombre. A veces, es necesario abandonarse mientras pasa la tarde.
Me pregunto si llegaré a viejo. Mi madre y mi mujer creen que con el tren de vida que llevo no, que no lo voy a lograr. Yo no lo sé. Y me lo pregunto porque de viejo me gustaría sentarme en una banca y contemplar la tarde, la vida que para algunos apenas comienza y que para mí ya se está terminando. Y juntarme con los que ahora son mis amigos (que tendrán la misma edad que yo) y simplemente, como lo hacen nuestros viejos. Simplemente recordar nuestros días. Nuestras andanzas. Nuestra vida. Nuestros sueños. Y nada mejor que hacerlo sentado en una banca y con música de Edith Piaff de fondo, que salga de una de las computadoras. Como yo ahora hago lo mismo.
Hoy una mujer marina me ha dicho que soy “hombre de agua” por preferir a las “mujeres de fuego”, esas que en vez de alma tiene una brasa encendida y corazón de lumbre. Yo lo ignoro, desconozco si soy de agua, pero es necesario partir de aquí.

Friday, June 13, 2008

Fingidor

Subimos a continuación una colaboración del amigo Jorge Vega, publicada en el suplemento cultural del Ecos de la Costa: AltaMar.



SEXTANTE
FINGIDOR
Jorge Vega
Jaime Velasco, como uno de los heterónimos del poeta lusitano Fernando Pessoa, narró
en el escenario del teatro Hidalgo, este miércoles por la noche, su vida, la de su creador y la de todos los creadores verdaderos y anónimos del mundo y de Colima. El monólogo, que se llama Vengando a Pessoa, fue escrito por el novelista y poeta César Anguiano y es actuado con una tremenda honestidad por Jaime Velasco. Es un proyecto apoyado por la Secretaría de Cultura de Colima, en el que intervienen más de diez personas y que aún tiene más presentaciones por delante.
Fernando Pessoa, un hombre que sólo vivió 47 años, que no fue conocido por su obra mientras vivió, que jamás tuvo casa propia, novia conocida, que trabajó siempre como oficinista, y que en la actualidad es de los autores más vendidos en el mundo, fue un artista que logró entender y transmitir, como muy pocos, la soledad humana, la extrañeza de vivir y el absurdo de la existencia.
Tomando esos elementos, y tras un viaje profundo por la obra de Pessoa, César Anguiano redactó un texto donde articula la historia del máximo poeta portugués con la vida de los escritores colimenses y del país que aún respiran y que hablan desde su propia voz, aunque vivan en la pobreza. Además, el monólogo les sirve a sus
creadores para criticar situaciones de nuestra sociedad que les parecen absurdas, ofensivas y crueles, como la necesidad que tienen algunos profesores y gobernantes de callar a quienes cuestionan siempre las figuras y pensamientos de autoridad,
o la decisión que toman muchos de vivir como mulas de carga, yendo de la casa al trabajo y de allí a la casa, sin decidirse jamás a ser hombres o mujeres con gravedad propia.
Se llama Vengando a Pessoa porque en vez de poner a Jaime a recitar poemas bonitos, su autor habla de la vida difícil que llevó este gran poeta, de la vida dura que llevan los ceros-a-laizquierda que se dedican al arte y de lo fácil que nos engañamos todos para callar, para decir que todo marcha bien, que nuestra vida es perfecta y que aquí no ha pasado nada. Más que convertir la obra en un recital de poesía para no despertar a nadie, el autor quiso que el público tragara prosa,
que tragara realidad.
La obra combina el texto de César Anguiano con fragmentos en off tomados del Libro del desasosiego y de diferentes poemarios de Pessoa. Jaime Velasco, quien seleccionó los poemas, muestra su don para la actuación cambiando de un universo al otro sin perder la credibilidad. De ser durante un momento el Pessoa que recorre una buhardilla pobre, con el cigarrillo en la boca y una copa de licor en la mano, se convierte en seguida, ante la vista de todos, en él mismo, en un Jaime Velasco que narra su propia historia, sus accesos de locura, los más de treinta años que ha dedicado a la actuación y su escandalosa falta de dinero.
Aunque hubo momentos en los que pareció olvidar el texto, Jaime Velasco es capaz de llenar con su sola presencia todo un escenario como el del Hidalgo. Maneja, además, el lenguaje simbólico de la escena con naturalidad y frescura. Traza dos grandes escenarios, dos universos, uno actual y otro ubicado en la Lisboa de principios
del siglo veinte, que cruza al final para salir disparado hacia otros territorios portando un paraguas blanco.
La obra se apoyó en la escenografía de Alfredo Medina, la música de Miguel Ángel Cuervo y en la iluminación de Luis Enrique Jiménez. Este monólogo muestra cómo es posible dar el salto al vacío, dejar atrás los modelos de escritura exitosos o de moda, y comenzar a escribir textos verdaderos. En el monólogo es posible sentir,
gracias a la fuerza de César y Jaime, cómo palpita (tibio y un poco tímido aún), el corazón de Colima, el alma de nuestra ciudad, de la gente que ha nacido o que vive aquí. Tal vez por eso los asistentes sonrieron con las claves locales y algunos
hasta dejaron escapar algunas lágrimas.
Sí, al monólogo le faltan algunos ajustes,correrlo varias veces, pero ya muestra (y esto tal vez no lo entienda nadie, sólo unos pocos, quienes ahora escriben) que sí es posible crear, a partir de nuestras debilidades, de nuestras miserias, de nuestro provincianismo y falta de fe, universos capaces de dialogar en igualdad de ondiciones
con las grandes creaciones de la humanidad.
Digo esto porque se trata de una obra escrita por un colimense y actuada por otro, que aborda problemas universales con honestidad, y no sólo es
un trabajo "colorido" y "folclórico" para los extranjeros, para el turismo, un trabajo "experimental", ni la puesta en escena de obras y musicales extranjeros (en inglés, of course).
La obra, que puede ser considerada como una tragicomedia, termina en ritmo ascendente con el hermoso poema de Pessoa titulado "Autopsicografía":

El poeta es un fingidor.
Finge tan completamente
que llega a fingir que es dolor
el dolor que en verdad siente.
Y los que leen lo que escribe
del dolor leído sienten,
no los dolores que él tuvo
sino el que ellos no tienen.
Y así en los raíles gira
divirtiendo a la razón
ese trenecito de cuerda
que se llama corazón.

Se escucha a lo lejos un tren, que se acerca. Pessoa abre la ventana de su cuarto y salta al vacío con un paraguas blanco, hacia la muerte por cirrosis o hacia esos otros mundos que llegó a construir mientras tuvo vida, y que palpitan con fuerza cada vez que un lector abre uno de los libros escritos por sus múltiples heterónimos (no pseudónimos, sino poetas con su propia biografía y filosofía), entre los que destacan Bernardo Soares, Álvaro de Campos, Alberto Caeiro, Ricardo Reis y ahora Jaime Velasco.
La obra fue estrenada el miércoles 11 de junio, con una función extra el jueves 12, en el teatro Hidalgo de esta ciudad. Un día después, el viernes 13, Pessoa cumpliría 120 años de vida.

Vengando a Pessoa




Voy a ser humano por primera vez. Tan si quiera a comportarme como uno, pero... ¿cómo jijos se comporta un humano? Diario nos levantamos, preparamos el desayuno y salimos rápido para el trabajo porque se nos hace tarde. ¿Eso es comportarse... ser un humano? Esto lo hacen los animales, todos los animales hacen lo mismo. Cuidan a sus crías, las alimentan, pero viven bajo el yugo del jefe de la camada. Así el hombre.
Pues sí, Bunny y yo nos dirigimos al teatro al Hidalgo. Ahí, el amigo, el maestro, el actor, el polémico (pero bien admirado Jaime Velasco) presentó su más reciente trabajo.
Y como Chespirito, escogió los días once y doce para hacerlo.
Una obra fuerte sí, agresiva también que hacía falta en Colima, porque los artistas siempre somos los únicos que nos atrevemos a hacer cosas, y a decirlas, a escribirlas, a actuarlas, a pintarlas, a tocarlas, a disfrutarlas y la gente no sabe si escribiendo, actuando, bailando, cantando, tocando algún instrumento, pintando, restaurando (como nuestra buen amiga en todos los sentidos Wendy)podemos vivir, ya no vivir, comer un día.
Vengando a Pessoa (escrita por otro buen amigo César Anguiano), habla de todas estas desavenencias que sufre el artista.
Pessoa fue un genio, pero como genio vivió; es decir, en el olvido, en la miseria, acorralado en un Portugal que lo ahogó, que lo asfixió, que lo orilló a la soledad más terrible, más cabrona, más sufrible que se puede imaginar.
Y es que, con un sueldo miserable cómo se puede vivir, repito, ya no vivir, comer un puto día, ya no digamos una semana, una quincena, un mes carajo...
Pessoa fue un gran escritor (no para su época), porque no vivió de eso, sino después, como todos los genios, como Vincent Van Gogh que se hizo famoso, rico, millonario (antes de ver su sueño hecho realidad, vender un cuadro) cuando ya no le quedaba más vida que regalarnos, más cuadros que pintar, más colores que combinar, más locura que entregar, más vidas por pintar.
Así Pessoa, se hizo famoso una vez que murió, el año pasado fue el autor más leído, pero... ya para qué se preguntará él mismo. En vida sufrió lo que sufre cualquier genio, vivir solo, en la pobreza y para escribir sin publicar, para escribir sin ganar un centavo, para escribir sin que nadie en su tiempo lo leyera.
Cuando a Jaime Velasco le encargan hacer un trabajo sobre Pessoa su primera reacción fue: "Ja, el fracasado 3569 va a montar una obra sobre el fracasado 1223, qué irónica es la vida pero así es esto", dice Jaime, y tiene razón.
La vida es irónica. En Portugal y todo pero Pessoa fue un fracasado (para la sociedad), como quizá lo es Jaime Velasco en Colima (también para la sociedad), aunque para mí no lo sea pero... qué importa la opinión de un bloguero también fracasado que no tiene ningún comentario a las diatribas que escribe, a la pornografía que sube, a las encuestas que hace.
Jaime Velasco fue el maestro, el que me enseñó a hacer teatro, el que me enseñó el gusto por las obras (el verdadero arte junto con Miguel Ángel Cuervo, a quien admiro y estimo), para mí no es un fracasado, pero con un sueldo de mil 300 pesos a la quincena nadie, por muy chingón en su área que sea, pero nadie puede vivir chingadamadre.
Jaime también come. Jaime también viste. Jaime también paga renta. Jaime también necesita calzado. A Jaime también se le antoja una pinche mujer carajo, y las mujeres cuestan. A Jaime le gusta el cine (¿Cuántas veces Jaime Velasco no hemos ido al cine juntos, cabrón, aún incluso a riesgo de que la gente piense que somos putos, sí PUTOS).
Pero que se vaya a la mierda la puta gente. A Jaime lo quiero un chingo, sí, leyó usted bien, lo quiero un chingo porque ahora es mi amigo. Y de cuando en cuando compartimos la mesa juntos para comer y platicamos de lo jodidos que estamos, de que todo vale verga, de que la Secretaría de Cultura es una mamada, de que la cultura vale pito en México y en el mundo, de que todo está bien jodido y nosotros por platicarlo de esto estamos aún más.
Muy interesantes son nuestras pláticas. Muy interesantes...
La puesta en escena dice que por una vez (ni siquiera es tan exigente), pero que por una puta vez en esta chingada vida seamos gente cabrón, no simples y putos autómatas que actuamos con hambre porque ya es la hora de comer en el trabajo y después no vamos a poder, o si se nos antoja coger en lunes lo hagamos y no nada más los putos viernes o los fines de semana. Que sintamos ganas de escribir lo que queremos y si ofendemos a quien se sienta ofendido, ni pedo, así es la vida, pero nosotros también voz. Hay que actuar como personas. No desayunar a las nueve porque es la hora, sino desayunar porque tenemos hambre. Coger porque tenemos ganas. Beber porque además de estar pendejos y dedicarnos al puto arte somos unos pinches borrachos y ni pedo. Hacer las cosas por gusto, porque queremos y no porque nos ajustemos al horario de nuestras oficinas. Esas son patrañas.
Y si los artistas, o los que nos dedicamos a esto del arte (en cualesquiera de su expresión) somos los únicos capaces de decir y hacer las cosas y vivir del arte para el arte y a veces (muchas por cierto) por amor al arte (sino pregúntele a Guille Cuevas que se avienta chambas sin cobrar), no es porque estemos pendejos, o a la mejor sí y estamos bien pendejos, pendejísimos y además estamos locos porque creemos que en México, en Colima se puede vivir de ello, es porque nos gusta lo que hacemos y es, a decir verdad, un trabajo como cualquier otro.
Yo antes fui todo que escribidor. Barrendero, mecánico, lavaplatos, ayudante de laminero, cajero (es decir, movedor de cajas en Ley), intendente, reportero, fotógrafo, corrector, etc.
Sin embargo aquí estoy, no he dejado la labor y aunque hay comentarios varios sobre mi obra: que vale verga, que chinga a tu madre, que estás bien pendejo, que no mames, que no vas a salir de pobre escribiendo mamadas, que no sé qué, y un largo etc., a mí no me interesa, quiere decir que voy bien, que todo está a pedir de boca, que todo marcha sobre ruedas.
Me preocuperé el día que me digan: oye, qué chingón escribes. Porque ese día será el que me ponga a reflexionar y diré abiertamente: Alberto Llanes, vales verga, has perdido la esencia del verdadero artista.
Tomaré entonces las botellas de alcohol que tenga en mi casa, que, dicho sea de paso es también su casa. Y me hartaré de vicio hasta morir.
Felicidades a mis dos amigos: VelascoAnguiano por atreverse, por tratar, por demostrar, por exponer, por montar, por escribir, por vivir, por ser mis cuates y por todo lo demás... Ya me sentí humano aunque sea por primera vez en la vida... y los artistas no estamos locos, ni borrachos, ni pendejos (quizá esto sí), ni nos drogamos como piensa la pinche gente, simplemente somos humanos y queremos actuar como humanos alguna vez, en nuestro oscuro subsistir...

Espero con esto, haber vengado, aunque sea un poquito a Pessoa y a todos los artistas amigos míos...

Thursday, June 12, 2008

Hairspray (The musical)





Pues sí, Bunny y yo fuimos a ver Hairspray, el musical, puesta en escena montada por maestros y alumnos de la Facultad de Lenguas Extranjeras, de la Universidad de Colima. Con tres funciones: jueves, viernes y sábado, el musical resultó, al menos a mí, todo un éxito. Anteriormente había visto la película, estelarizada por John Travolta, pero no me pareció tan chic, sin embargo para un domingo la cinta estaba bien, pasable, nada de extraordinario y nada que no supiera ya. La trama es la siguiente: Tracy (hija de Travolta en la cinta), tiene en la vida una pasión, Bailar, y su sueño es salir en el "Show de Dorny Collins, el espectáculo más televisado en todo Baltimore. Tracy parece perfecta para el programa a no ser que es un poquito gordita. Problema que siempre la ha apartado de los grupos de moda del momento, cosa que su sobreprotectora madre le recuerda a cada momento, obvio, también de figura generosa. Pero, esto lejos de detener a Tracy la alienta más porque si algo sabe esta chica es que nació para bailar. El enfrantamiento entre clases sociales también es evidente en la película, delgados vs gordos, ricos vs pobres, morenos (negros) vs güeros, famosos vs impopulares. Pero Tracy junto con su amiga de la preparatoria arman toda una revolución social en la ciudad de Baltimore. Así la trama. Película pasadera para un domingo de ocio. Sin embargo el musical me gustó mucho. y me gustó porque los alumnos (que no son profesionales en el rollo de la actuación) lo hicieron bastante bien. Bailes constantes, canto, en fin, fue una puesta en escena bastante completa, a esto hay que agregarle fue toda, hablada en inglés. La banda que tocó en vivo se llevó un diez, las piezas originales de la película las tocaron en vivo. Las coreografías estuvieron muy adecuadas, el vestuario genial, los peinados (algo importante para el desarrollo de la historia) inenarrables. Todo combinado con el entusiasmo, ganas, fuerza y energía que mostraron los alumnos de la facultad de Lenguas Extranjeras para este musical. desde aquí mis más sinceras felicitaciones a todo el personal, maestros, alumnos, bailarines y a todo el campus por esta buena puesta en escena, que nos hizo reír, gozar con la excelente música. En fin. ¡Felicidades!

Friday, June 06, 2008

Manual de greguerías (de la A a la Zeta)

Manual de greguerías
(de la A a la Zeta)

Alberto Llanes


Este libro tiene
dedicatoria.
A mis padres por el apoyo,
a mi tía y abuelos
al Rufo por momentos
de sano esparcimiento
Y en especial para Alejandra:
sueño y pasión hechos realidad.



Greguerías, algo así como proesías


Con Ramón Gómez de la Serna
nace la poesía moderna de España e Hispanoamérica.
Nace hablando en prosa.
Octavio Paz


Género literario creado por Ramón Gómez de la Serna, la greguería no tiene definición exacta a pesar de su aparente simplicidad. Iniciada como Gómez de la Serna lo manifiesta, desde 1910 en su laboratorio de escepticismo de donde surgió para él la flor de todo lo que queda y de lo que vive, la greguería no es otra cosa que una composición breve en prosa y para nada un análisis o pensamiento crítico.
Las greguerías son interpretaciones humorísticas sobre aspectos y cosas de la vida cotidiana, son una mezcla de poesía y prosa; de humorismo y metáfora que dan como resultado la proesía irónica que se burla del concepto sintáctico y definido que tenemos sobre las cosas que nos rodean, y de las cuales dependemos a diario.
Para Gómez de la Serna, estas composiciones en prosa son tan breves, que significan mucho. Tan espontáneas como un relámpago en medio de la noche que provoca la lluvia. Una casualidad, que por su misma situación, permite la combinación de varios elementos y herramientas retóricas que dan como resultado una enorme variedad que se solidifica en una unidad esencial, es decir, en una expresión de ideas complejas y propias en pocas palabras, donde se unen la comparación, la paradoja y la hipérbole que el autor le imprime a cada greguería.
Así, teniendo como antecedente de este género literario, tenemos a Víctor Hugo, Luis de Góngora, William Shakespeare, José Zorrilla, Paul Verlaine y Antón Chéjov, que en algún momento de sus vidas y por consecuencia en sus textos, nos presentan las primeras greguerías que se escribieron antes de que el mismo Gómez de la Serna las hiciera, relativamente suyas, y las pusiera en práctica. Y quizá sea que gracias a estos autores, fue como Gómez de la Serna haya descubierto e iniciado este extraño género de la literatura breve.
Por otro lado, no son muchos los autores que hoy en día escriben greguerías, para algunos escritores contemporáneos no vale la pena dedicarse a éstas, y pareciera que le restan importancia ante géneros consolidados y de mayor seriedad como el cuento, la novela o la poesía. Por ello, resulta importante la labor de Alberto Llanes en retomar e introducir estos chispazos prosísticos a nuestra literatura colimense y por que no decirlo, a nuestras letras mexicanas.
A similitud que su maestro Gómez de la Serna, Alberto Llanes se burla, se ríe y desajusta los significados y el significante de las cosas. Desde la muerte y la poetiza, hasta las frutas que renacen con un nuevo concepto, son sólo algunos de los elementos que toma el escritor como parodia.
La muerte para Alberto Llanes no es la misma que nosotros conocemos, para el escritor de greguerías: “El insomnio junta los sueños para reponerlos al morir, por eso la muerte es eterna”.
Con respecto a las frutas, el autor dice que: “La granada es una fruta explosiva” y que “las uvas cuando llegan a la tercera edad se vuelven pasas”. Con referencia a lo material, Llanes afirma: “Las esferas son los aretes del árbol navideño” y “el polvo es el maquillaje de los muebles”.
La tarea prosística de Alberto Llanes abarca desde el significado de las cosas más insignificantes, hasta el significante de las cosas más significativas, para nosotros, utensilios, aparatos, frutas, verduras, enfermedades, ciencias, disciplinas, el cuerpo humano, la mujer, el hombre, las musas, las sirenas y el amor son retomadas para darnos otra idea muy diferente a la que teníamos anteriormente de ellas.
Los invito y los dejo para que disfruten de un buen platillo de greguerías, para que sientan el pinchazo de un alfiler, la mordida de una hormiga encabronada, de una pluma que es capaz de crucificar insectos, de un soplo que revienta burbujas de jabón, de un suspiro que lo deshace todo, de unas manos de brujo que inventan y reinventan la sintaxis del mundo.
En este compendio tenemos a la mano más de cien greguerías. La variedad es inmensa mientras que la composición en prosa es pequeña. Y es que una buena greguería, como lo dijo Alfonso Reyes, “No debe durar más allá de dos líneas”. O como lo aseveró en su momento Jorge Luis Borges, “Cada greguería es una revelación momentánea”.

Ihovan Pineda
Villa de Álvarez, Colima
Junio de 2006









El esqueleto lleva la muerte metida en los huesos


Marco es el nombre de pila para los cuadros


Víbora en papel es la serpentina


El lodo es el caldo de frijoles de la tierra y las piedras dentro del caldo, las albóndigas


Teutonas: las alemanas con grandes pechos


Adúlteras del deporte, las golfistas


La poetisa escribe versos que pegan de golpe


El incesto es una canasta entre hermanos


La perrilla es la mascota de los ojos


Francachela: cerveza muy sincera


El volteado holandés es un tipo de clavado pero también, un hombre que ¡por fin! se decidió a salir del clóset


La granada es una fruta explosiva


El tren de larga cola quiere presumir a su familia


La tortilla es el disco compacto de la comida pero sin música ni agujerito


Violador de las botellas, el sacacorchos


El abrecartas es un revela misterios


El locutor no es lo que parece, nos engaña con el misterio de su voz


Una buena planchada y el elefante podría verse juvenil


Por su paranoia múltiple los animales de concha esconden su cuerpo de ataques terroristas


La caricatura es la parodia de la vida


El ojal del saco extiende la visión humana


Quien se aplica crema humectante en el cuerpo, pareciera que le va a dar sabor al momento de su muerte


El canguro fue el pionero de guantera


Parece que el ascensor de los rascacielos es un servicio de transporte metro pero en vertical

A los que usan anteojos les encanta ver la vida en diferente dimensión


Parece que los estudiantes son soldados pequeños, cuando vemos que cargan pesados paracaídas en sus espaldas


Las greguerías son apenas una línea perceptible de canto gregoriano


El haikú es poesía, la greguería simplemente prosa


Lo que puede hacer llorar a una pieza de cera es un incendio


Definitivamente, en la tortillería, ¡no hay masa ya!

El balón de futbol americano es el huevo de un dinosaurio


Los hornos de micro hondas son pequeños televisores reparados por un mal técnico


La meseta es la madre de todas las mesas


Pasar las noches en vela es una cosa corriente; si no para qué tanto empeño en inventar la bombilla eléctrica


El reloj pulsera es homosexual, no sabe si es reloj o pulsera


El cocodrilo es la combinación perfecta del coco y el mandril, con algo de ginebra
La lámpara del buró se pone sombrero y da un poco de sombra a los objetos que tiene cerca


Los pupilentes son pupilas transportables


La carrocería oculta los huesos del vehículo


El sonámbulo lleva las manos paralelas a noventa grados para encontrarse con un par de pechos de mujer


Cuando oigo decir sonata me parece escuchar sotana y cuando dicen sotana se me figura percibir sonata


El medallista de plata es en realidad, el primero de los perdedores
La almohada quiere revelar nuestros sueños, por eso le ponemos funda


Corcho: corchea


Debido a su anemia, la moneda no es medalla


Los que llevan reloj de bolsillo pretenden ocultar que han envejecido y que el tiempo no pasa en vano


La cruz se puso roja cuando vio en paños menores al enfermo que transportaba


El que usa mancuernillas quiere presumir cuán largo es

El camuflaje del leopardo pretende esconder al gato que lleva dentro


Las esferas son aretes para el árbol navideño


La voz en off bien puede ser un pensamiento


Parece que el que susurra está hablando con un dejo de diarrea


El alfarero debería desayunarse con licuados de alfalfa


Los erizos no usan fijador para el cabello


La bagatela es un casimir pícaro
Parece que el tartamudo está hablando como carabina 30-30


La í acentuada, es una vela que está a punto de apagarse


Los fumadores de pipa ven a los bebés de chupón como si fueran sus hijos y los bebés de chupón ven a los fumadores de pipa como si fueran sus padres


Los Ríos tienen apellido, nada más les falta el nombre propio


Los cuadrúpedos lanzan flatulencias de sabores


Los fumadores de pipa destacan por encender pequeñas chimeneas

Lo único malo de los grandes pintores, es que no pueden comer la paleta de colores


El polvo es el maquillaje de los muebles domésticos


La nieve de barquillo pretende salvarse de un naufragio


El balón de futbol que tiene el color blanco y negro, conserva los tonos del cuero de la vaca con que fue hecha


Los torpedos tienen doble defecto, son torpes y están enfermos del estómago


Los epitafios minimizan vidas

Wednesday, June 04, 2008

Invitación





Este viernes se presenta, a las siete y media de la noche, en plaza Zentralia, a ladito del Café Italian, La historia de la historia... cuentos de los chavos del Bachillerato número uno de la Universidad de Colima. Viernes, siete y media de la noche, plaza Zentralia.

A la cacería de nuevas experiencias

A la cacería de nuevas experiencias


Alberto Llanes


En la literatura hay tres temas: el amor, la muerte y las moscas, decía Augusto Monterroso. Y tiene razón, totalmente.
Comentaba también que en la escritura no hay nada nuevo, nada que Homero en la Iliada y en la Odisea no haya contado ya.
Todo está dicho como dijera el slogan publicitario, hace algunos años, de una famosa marca de cigarrillos. Y yo también lo creo.
No vamos a encontrar el hilo negro, mucho menos vamos a ser originales. No. De esto ya se han encargado grandes vanguardistas como: Oliverio Girondo, Ramón Gómez de la Serna, Juan José Millás, Vicente Huidobro, el mismo Gustavo Sainz (quien hizo una novela de más de cien páginas de puras preguntas una tras otra hasta el final), que han tenido la fortuna o la desgracia, según sea el caso, de haber vivido antes que nosotros.
Así que con cada nuevo narrador que aparece, como dijera Guillermo Fadanelli en su más reciente libro La polémica de los pájaros, simplemente me da terror porque va a hablar seguramente de lo que algún otro autor, más empapado del tema ya habló en alguna ocasión.
Sin embargo, vivimos con esa necesidad de expresar nuestros pensamientos por escrito, y por eso surgen escritores nuevos, gente con urgencia de comunicarse de una u otra manera.
Y aunque los temas siempre serán los mismos (eso que ni qué), nosotros, los humanos, no somos todos iguales (bastaría vernos los dedos de la mano para darnos cuenta de que son diferentes entre sí).
Entonces, cada cual vemos al amor, a la muerte y a las moscas de una forma bien diferente, y ahí está entonces la riqueza de la literatura.
Es decir; yo no veo el amor de la misma forma en que lo ve alguno de los muchachos que participan en esta antología (La historia de la historia), ni tampoco a la muerte y mucho menos a las moscas.
Cada uno tenemos nuestra propia visión de la vida y de los temas de la vida, y aunque ya se haya escrito una y mil veces sobre ellos, siempre habrá, trágica o apasionada, dulce o encarnada, una historia de amor que podamos contar. Así las historias que componen este libro.
A mí me gusta trabajar con jóvenes aunque siempre es arriesgado, porque es una edad complicada y difícilmente el que ahora dice que va a ser escritor llega realmente a serlo.
El del escritor es un oficio que madura con el tiempo, entre más tiempo pasa mejor visión tenemos de la vida y podemos entonces sentarnos a escribir.
Decía que la adolescencia es una etapa difícil. Se es pequeño para unas cosas y grande para otras. Hay un proceso de adaptabilidad al que nos tenemos que acostumbrar hasta dejar atrás la edad. Sin embargo, creo que es la época más interesante de la vida y en la que más historias vivimos y podemos escribir.
Gustavo Sainz, en el libro Juegos prohibidos (una antología de cuentos para adolescentes), hace referencia, en el prólogo, a esta difícil etapa de los humanos. Y los textos recrean esa vida, la onda, la buena música, las anécdotas que se pueden contar, los amigos, los amores, las mujeres...
Pármenides García Saldaña, Juan Villoro, José Agustín, José de la Colina, Carlos Fuentes, José Revueltas y Emiliano Pérez Cruz son sólo algunos de los autores que reafirman y retratan, con palabras, esa etapa compleja pero divertida a la vez. Todos fuimos, somos o seremos adolescentes, pero es bien difícil ser uno de ellos.
Las historias que conforman esta antología de alumnos que, precisamente, transitan en este momento por esa difícil etapa, están llenos de locura, diversión, bagatelas incluso, son sus primeras experiencias en todos los aspectos, amorosas, manejando un vehículo, sexuales, incluso narrativas y de ficción o realidad.
No se puede medir qué tanto de lo que se cuenta en estos textos sea verdad o sea mentira, lo que es cierto es que se siente la inexperiencia, la etapa, la vida, las dudas, también la metamorfosis de una edad en la que los ensueños son parte de ella.
Me sorprende el cuento del hijo de un narcotraficante, la mujer que se enamora en España y tiene sexo con un sacerdote, el chico que no se decide por cual mujer escoger, si su novia o la amiga que fue al campamento con él y se le insinúa a cada instante, la chica que fue violada por su primo, el fantasma de un asesino que ronda una calle y es hallado en un bote de basura y el encontronazo consigo mismo como asesino, en una vuelta de tuerca sorprendente para el lector, la chica que quiere escribir un cuento y no puede (un texto de mucha y muy buena manufactura, con una prosa muy limpia, exacta y dinámica).
Todos estos textos van acompañados de experiencias nuevas. La fiesta, la música (incluyendo el Ipod), son elementos que le dan veracidad y pertinencia temporal a cada entramado, y que nos hablan de que la tecnología no se puede quedar atrás.
Me sorprende el texto El último diario humano y la visión del joven en un planeta que francamente va para abajo si no hacemos algo pronto.
Y los amigos que se ponen a repartir condones para seguir con la fiesta, ¿quién no ha hecho eso para conseguir alcohol y que continúe el frenesí en una edad que, dicho sea de paso, está para eso y más?
Quedan pues con lector estos ritos de iniciación en una edad compleja, pero escritos con una narrativa sin prejuicios, con mucho entusiasmo eso sí, pero que aún les falta trabajo y contundencia (a algunos).
Cada texto tendrá que defenderse por sí mismo de ahora en adelante, y si estos textos al paso del tiempo, causan pena en el propio autor que los escribió, no se preocupen, es parte del proceso de aprendizaje, si no ahí está el testimonio de Gabriel García Márquez o Salvador Elizondo, quienes se arrepintieron de los primeros textos que sacaron a la luz pública.
Por mi parte, y sabedor de lo complejo de este oficio recomiendo trabajo, el talento no es tan importante, noventa y nueve por ciento es trabajo y el resto talento. Después de esta experiencia el que quiera seguir escribiendo será bienvenido, que siempre hallará a un lector para que entonces, se cierre complemente el proceso.
Enhorabuena para todos los alumnos que se animaron a publicar. (ALL).

Cadáver (Obispo-Llanes)

tu suavidad polifónica estremece mi boca con esencia de mar
y un largo JEjeJejeJEjeje se escucha manar del horizonte
cuando toco, con pulso demoníaco, las pupilas de tu olfato biperino
y soy un insecto peludo enamorado de libar, en las cuevas de tu iluminada morada,
batallas con incandescentes monstruos a los que llego por diversión y osmosis, más bien osmosis...
y te rescato con mi espada a la que amas, me lo has dicho, lo he visto y sentido
cuando fieras
tus uñas quedan clavadas perpetuamente...
para la eternidad...
desgastando el contorno de mi espalda a cada orgasmo violento y depravado...
mientras en el parque, los columpios chillan bajo la inclemencia de pequeños monstruos bien alimentados
que antes fueron una simple célula que salió de mi simiente
y están ahí...
jugando a ser...
jugando a no ser...
desesperados, a veces de no estar en la misma ocupación de los monstruos grandes, más gandallas y misteriosos
que esos infantes que columpian su vida en el parque de diversiones
pero es intrascendente el mundo si no lo estás viendo tú
con ojos de ámbar y blancos cuando se entornan al ver mi espada
que utilicé en la última cruzada contra los turcos, cuando sentí la polifonía de tu olor en mi pecho herido
y de verdad que estaba hambriento porque olía claramente el océano de tu cuerpo
que aunque acre, respondió al sentimiento dulce de tu ombligo inclemente cuando los niños columpiaban sus cuerpos en un vaivén que hicimos nuestro
y me acuerdo que tenías frío porque se te erizaban los pelitos
y te acababas de bañar
y entonces tus espasmos se hicieron grito cuando la espada acarició el aroma de los pétalos de tu cuerpo
y la lengua era una larga corbata que limpiaba el traste oblongo y empinado del mundo
cuando el mundo era mundo...
porque todo es igual y tú lo sabes...

¿Qué es lo primero que levantas del suelo después de un terremoto?

 En palabras Llanes     I Una vez más México hace historia; otro 19 de septiembre que « retiembla en su centro la tierra al sonoro...