Monday, May 12, 2008

El tío Benito




El tío Benito


Alberto Llanes


El tío Benito siempre se quedaba dormido en las fiestas. Esto fue de un tiempo acá, porque antes no. Antes era el alma de todas. Pero le ganó la edad o qué sé yo. El tío Benito era muy desafortunado. Pero de un tiempo acá el tío Benito en todas las fiestas familiares (que eran muchas) se apartaba de la gente, encendía un Te amo, se servía su quinto coñaquito y se sentaba en la misma silla de mimbre de siempre a dormitar primero a dormir después.
Al principio, cuando recién tomó esta moda, el tío Benito nada más dormía cinco minutos. Luego fueron diez. Más tarde quince. Posterior veinte. Al rato veinticinco. Y así fue subiendo de cinco en cinco hasta que el tío Benito llegó a una hora y luego… a nada, o a todo según se quiera ver.
El tío Benito creía mucho en la suerte. Aunque era desafortunado creía mucho en la suerte. Toda su vida compró billetes de lotería para ganarse el premio gordo. Y toda la vida compró primero, cachitos con terminación en cinco, luego la serie completa también con terminación cinco.
Creía primero que con el cinco iba a ganar el premio gordo (no le interesaban los reintegros ni premios menores, él quería el premio mayor), y durante años compró billetes con esa terminación. Primero fueron diez años con esa terminación hasta que se hicieron quince y luego veinte años y nada. Hasta que se dio cuenta que con el cinco no iba para ningún lado y cambió. Aumentó cinco dígitos más y el diez apareció entonces en su vida. Sólo compraba billetes de lotería con la terminación unoycero. Primero fueron cinco años. Luego diez, se hicieron quince y nada. El premio gordo no salía. La dichosa terminación nunca cayó. Por eso digo que el tío Benito era muy desafortunado. Hasta que cambió al quince. Y fue subiendo de cinco en cinco pero nada. El unoycinco nunca cayó. Y la vida tampoco le alcanzó.
El tío Benito no quería cambiar de número a pesar de que el cinco no le traía buena suerte. Sus deudas aumentaron pero no le importaba, era rico, es decir, no tenía necesidad. Pero el sueño de ganar la lotería nunca llegó.
La familia del tío Benito hacía fiestas cada fin de semana. En esas tertulias se reunía la crema y la nata también, de la cultura. Siempre en grupos de cinco, por cierto.
Las fiestas empezaban desde el jueves, seguían el viernes, continuaban el sábado y terminaban el domingo, y el tío Benito las continuaba hasta el lunes, ─porque era malo romper el ciclo del cinco─, decía, y ─además, nadie trabaja en lunes─, decía.
El tío Benito tenía que estar ahí para recibir y convivir con los invitados. Grandes poetas, narradores, pintores, músicos, verdaderos actores y actrices de teatro, novelistas, en fin, pura cultura.
El tío Benito tomaba cinco whiskies y se fumaba cinco habanos en toda la noche. Al tío Benito no le faltaba dinero, pero soñaba un día, con ganarse el premio mayor de la lotería nacional.
Cuando iba al súper mercado, el tío Benito tomaba un carrito y lo iba llenando de cosas para la fiesta, siempre de a cinco tantos. Cinco botellas de whisky. Cinco de tequila. Cinco de vino blanco. Cinco de vino tinto. Cinco de coñac. Cuando tenía que comprar kilos o litros, pedía cinco kilos de huevo por ejemplo. Cinco kilos de jamón, queso o salchicha. Cuando era líquido pedía entonces cinco litros de jugo, de aceite, de leche. En fin.
El tío Benito era el alma de las fiestas. Bailaba cinco pasos-dobles, cinco twist, cinco tangos, cinco de todo. Y cargaba cinco relojes. Dos de bolsillo. Dos de pulsera y uno de cadena al cuello. La obsesión del cinco le pegó al tío Benito cuando no pasaba de esa calificación en la escuela. Pero él decía que iba bien. Que estaba a la mitad del camino. Y que la otra mitad la sacaría cuando estuviera grande.
Decía que el cinco era la mitad de todo. Los dedos de la mano en el medio se cortan bien. Dos para un lado y dos para el otro.
El tío Benito nunca faltó a ninguna fiesta por cinco razones: 1) todas eran su casa, 2) él las organizaba, 3) era también el alma de todas las reuniones, 4) las necesitaba, y 5) soñaba con que esa noche de fiesta iba a ganar el premio mayor de la lotería nacional y cantarlo a los cuatro vientos, perdón, a los cinco.
Pero al tío Benito no le importaba ni siquiera sacar reintegros (que sí los sacó alguna vez, pero no le interesaban), tenía muy mala suerte para el premio mayor… en fin.
La primera noche que el tío Benito se quedó dormido en una fiesta fue el cinco de mayo. Viernes cinco de mayo. Viernes: quinto día de la semana. Cinco de mayo. Mayo: quinto mes del año. Día cinco. Cinco: número de su suerte o su desgracia según se quiera ver.
En la última fiesta que se le vio al tío Benito fue en la de la navidad de 1995. Veinticinco de diciembre de 1995 para ser más exactos, por cierto, esa navidad cayó en lunes, quinto día de la semana de atrás para adelante, siendo día hábil, claro.
En esa fiesta el tío Benito se tomó sus cuatro bebidas, se fumó sus cuatro habanos y bailó sus cinco piezas de rigor.
Pero a eso de las cinco de la mañana se sirvió su quinto trago: un coñaquito. Encendió su quinto habano, un Te amo, y se fue a sentar a la silla de mimbre de siempre (la que usaba a últimas fechas cuando se empezó a quedar dormido en las fiestas), y se alejó de los demás invitados como si no existiéramos.
Cinco horas después, o sea, a las diez de la mañana nos dimos cuenta de que el tío Benito estaba muerto. No a la mitad, no. Estaba completamente muerto. De todo el cuerpo muerto. Era la mañana del 25 de diciembre de 1995 a las diez quince de la mañana, cinco horas después de que se alejó de todos los invitados.
Al revisar sus pertenencias, en la bolsa de su camisa talla cincuenta y cinco, por cierto, encontramos una serie completa de billetes de la lotería con terminación en doble cinco. Ese mismo día, en el sorteo celebrado para la navidad. La terminación que el tío Benito había comprado resultó ganadora. Por fin el tío se había sacado el premio gordo de la lotería nacional. Cincuenta y cinco millones de pesos.
El tío Benito había quintuplicado lo que invirtió en tantísimos años de comprar billetes de lotería. Pero el tío Benito no se dio cuenta. Por eso digo que el tío Benito, toda la vida tuvo muy mala suerte.

Friday, May 09, 2008

La chamarra y la cruz


La chamarra y la cruz


El amigo de un amigo me contó esta historia. Dice que le ocurrió hace un par de años, más o menos, y desde ese momento no ha podido vivir tranquilo.
No sé qué sea cierto y qué no. Pero es escalofriante para quien la lea, sorprendente para quien la crea, o nada más es parte de la oralidad a la que pertenecen las historias de muertos y aparecidos. Muchas historias nacen así. Y esta dice más o menos así:
El amigo de mi amigo se dedica al noble oficio del servicio público. Es chofer de taxi. Brinda su servicio a quien lo solicite con una señal de la mano. Dice mi amigo que cuando su amigo le contó la historia notó un dejo de perplejidad en su voz y se puso pálido como si reviviera en ese instante lo sucedido.
Ésta es una de esas historias que a uno lo dejan helado, que simplemente no se pueden creer o que cuesta mucho trabajo hacerlo. Pero el amigo de mi amigo dice que le pasó y ante un testimonio de ese calibre no hay nada que se pueda hacer.
Decía que mi amigo me contó que su amigo era chofer de taxi. Esa tarde, de otoño, el trabajo iba bastante mal. Había pocos pasajeros a quien llevar.
Nuestro chofer pensó que era por que esa tarde, especialmente, se sintió un frío extraño en la ciudad. Como aquella otra tarde en que nos dieron la noticia de que el gobernador había muerto a bordo de un avión. El día de pronto se tornó gris, triste, como si sintiera en las entrañas el dolor de la muerte de un gran personaje, un gran colimense. Total. Esa tarde se tornó así, igual.
El servidor público sabía que hay días así. Tenía años en la labor y sabía al dedillo el oficio. Reconocía que había tardes malas, buenas, regulares… aunque aquella, repito, se tornó fría y sin transeúntes a quien ofrecerles su servicio.
El amigo de amigo se disponía a abandonar la labor hasta el día siguiente, cuando empezó, como si hubiera elevado una oración al cielo, a levantar pasaje tras pasaje. No bien dejaba a una persona cuando levantaba a otro pasajero con rumbo diferente, y así fue hasta por casi dos horas en que no paró de subir y dejar pasaje.
Sin embargo sintió que no había suficiente gente en la calle como para que hubiera tanto trabajo, o para que le estuviera yendo tan bien, pero al final pensó que había sido una buena racha, y que todos los pasajeros que le habían tocado en turno eran por purita buena suerte. Total.
Uno por uno fue despachando a sus pasajeros. Así, visitó colonias como la Albarrada, el Diezmo, el Moralete; avenidas como la Insurgentes, Pino Suárez, Sn. Fernando; calzadas como La del Campesino, la Galván e incluso colonias nuevas, fraccionamientos nuevos.
Cuando uno está ocupado en algo el tiempo pasa volando. Mi amigo me contó que su amigo vio el reloj a esa hora, y eran ya casi las once de la noche. Entonces el chofer pasó cerquita del panteón ahí, por donde se ponen los tacos del Sobrino cuando lo abordó una chica, veinte o veintiún años que le hizo la parada.
La chica subió por la parte trasera del vehículo, se sentó y…
Mi amigo dice que su amigo ama su profesión, siempre está buscando la plática con el pasaje, cuando el pasaje, obvio, se lo permite, cuando no, simplemente pone algo de musiquita porque es muy alegre. Nada más.
Decía que la chica se subió y pidió que la llevara a su destino. Mi amigo dijo que su amigo se alegró cuando la chica le dijo que iba al próximo poblado. El próximo poblado era Suchitlán o Cofradía de Suchitlán. Así que el amigo de mi amigo, con el dinero de esa dejada, podía fácilmente completar la cuenta e irse a descansar.
El amigo de mi amigo es muy platicador, y esa vez, con una muchacha tan linda, joven y de sonrisa angelical no fue la excepción. La chica le contó que se le había hecho muy noche y que tenía que llegar rápido porque su mamá podría estar preocupada por ella.
Mi amigo dijo que su amigo iba feliz, platique y platique con la chica de nombre Carmen. Él le contó que tenía una hija más o menos de su edad, alegre la condenada, fiestera, pero muy buena persona, me salió rebuena para el estudio ─dijo el chofer─, incluso comentó que a la mejor podrían conocerse, ya que Carmen le había dicho que también estudiaba en la Universidad de Colima.
A cada luz roja el amigo de mi amigo checaba por el retrovisor a Carmen. Era guapa, de eso no había duda. Sin embargo se le notaba tranquila, un poco pálida, delgada también pero muy tranquila, sin el gesto frustrado de recibir una reprimenda al llegar a casa. Mi amigo me contó que su amigo sintió entonces mucha paz, mucha tranquilidad llevando a Carmen de pasajera.
Carmen le dijo al chofer que tenía un poco de frío, y cómo no iba a tenerlo si estaba bien flaquita ─pensó el taxista─. Y es que según Carmen salió de su casa sin ningún abrigo, y repito, esa tarde en particular había sido fría.
El amigo de mi amigo siempre traía consigo una chamarra que utilizaba cuando se bajaba de la unidad (ocho horas después) para no sentir, directo, el aire frío en la espalda. Entonces se la extendió y Carmen se la puso.
Llegando a la glorieta de los perritos danzarines, mi amigo le dijo a Carmen que iba a pasar a la caseta de policías nada más por mero trámite, para avisar que iba a dejarla en Suchitlán, ella contestó con un sí alegre.
El chofer se estacionó en la caseta de policías que está rumbo a Comala y verificó con los policías que iba a Suchitlán, que llevaba un pasaje mujer y que al regreso se reportaría nada más para aplicar esta nueva medida, misma que se instauró a todos los choferes de taxi para su seguridad.
El policía se asomó al interior de vehículo, vio a la chica e hizo algunas anotaciones en su cuaderno. Número de placas y sitio. Y dio entonces su venia para que el amigo de mi amigo continuara su marcha.
El taxista iba platicando con Carmen cuando ésta le pidió que pusiera algo de música, de la Arrolladora Banda Limón. Mi amigo buscó en todos sus discos y casi llegando al Cbeta halló, por fin, en un disco Mp3 de música con algo de la Arrolladora.
Carmen se alegró, tarareó y cantó un par de canciones, y cuando iban saliendo de Comala, Carmen le dijo al chofer que no llevaba dinero suficiente para el pago, pero que en cuanto llegaran a su casa su mamá podía completarle.
Y como había hecho muy buena plática con ella le dijo que no se preocupara, que la esperaría afuera de su casa para que le pagara la tarifa. Por lo tanto el tiempo seguía su marcha, pero como dije, cuando uno va a gusto o se siente bien el tiempo pasa volando. Y el amigo de mi amigo siguió volanteando como si nada.
Donde está el letrero que indica el poblado de Suchitlán, el chofer dobló a la derecha. Siguió entonces un sendero de piedra y pronto llegaron. Carmen le indicó al taxista el camino a seguir para llegar a su casa y obedeció. Que doble a la derecha, y dobló, que en seguida a la izquierda, y a la izquierda le dio, que donde está ese naranjo está bien, y donde estaba el naranjo paró.
Carmen le dijo que en seguida salía, que iba por dinero para completar la tarifa y se metió a su casa. El chofer esperó. Puso la música un poco más fuerte y extendió, lo que el espacio le permitía, sus piernas.
Allá arriba la noche se sintió más fría. El taxista recordó que le había prestado su chamarra a Carmen. Pasaron cinco minutos y no salía. El amigo de mi amigo pensó que su madre la estaba reprimiendo o algo así, por lo que decidió seguir esperando.
Después de otros cinco minutos creyó que el regaño estaría fuerte, por eso se dispuso a bajar del auto para aunque sea, estirar aún más las piernas. Regresando a Colima llevaría la unidad al lavado, le pondría gasolina y se iría plácidamente a dormir.
Nada más esperaba cobrar el dinero por su trabajo. Pero Carmen no salía. Cinco minutos después creyó que sería conveniente tocar a la puerta por la que había visto a Carmen entrar para pedir el dinero de la dejada y su chamarra. Así que fue y tocó...
El amigo de mi amigo pensó que la chica pudo haberse quedado dormida, o que se había olvidado. Como nadie salía volvió a insistir, ahora sus toquitos fueron más persistentes. En el interior se oyeron pasos que iban rumbo a la puerta. Enseguida se oyó el cerrojo y poco a poco se fue abriendo.
Una señora dio con el rostro del amigo chofer.
─Perdón… ─dijo dubitativo y sorprendido de que no fuera Carmen quien le abría─ vengo a cobrar la dejada…
La señora se notaba triste, demacrada, como si una pena la embargara por dentro, parecía que había estado llorando momentos antes, incluso.
─¿Qué dejada? ─contestó la mujer─.
─La de su hija ─aseveró seguro el hombre─.
─¿Mi hija? ─se extrañó la dama─.
─Sí, una chica que entró aquí, la acabo de traer desde Colima, me dijo se llama Carmen, incluso le presté mi chamarra porque tenía frío. ¿Que aquí no vive ninguna Carmen? ─preguntó─.
La mujer sollozó antes de responder:
─Sí… vivía una…
─Cómo que vivía ─la interrumpió el amigo de mi amigo─, si la acabo de dejar aquí, me dijo que iba por dinero para completar y a devolverme mi chamarra.
─Eso no puede ser ─contestó la mujer─, mi hija falleció hace exactamente una semana. Es imposible que la haya traído desde Colima. Vea ─dijo señalando un moño negro en la entrada de la humilde casa─, aún estamos de luto, recién termina el novenario, no puede ser… simplemente no puede ser…
─Pero señora… la acabo de dejar… entró aquí… pasamos por la caseta de policías… me dijo que ahorita salía… que no se tardaba… que iba por dinero…
─No, eso no puede ser, le digo que tiene una semana de fallecida, una semana recién. Si quiere vamos al panteón para que verifique lo que digo.
El amigo de mi amigo en otra circunstancia habría dejado ir el pago, no valía tanto la pena. Pero en esta ocasión no. Algo, que podía explicarse lo hizo aceptar la propuesta e ir al panteón a revisar qué estaba pasando. La mujer le dijo que iba a ponerse un chal y a recoger las llaves de la casa para partir.
El chofer tomó rumbo a Colima, al panteón municipal donde había sido abordado por la bella Carmen. La mamá de la chica llevaba en las manos un rosario y una botellita de agua.
─Es agua bendita ─dijo─.
El taxista no creyó que la señora le estuviera tomando el pelo, pero repito, en esa ocasión un no sé qué lo obligó a saber la verdad.
No contaré el trayecto de regreso. Sólo diré que el amigo de mi amigo iba con el corazón a tope, que si ha estado enfermo del corazón le da un infarto ahí mismo, tras el volante. Pero esta historia todavía no termina.
Llegados al panteón, mujer y hombre pidieron al guardia que los dejara entrar nada más para verificar una cosa ─dijo la mujer─. El guardia del jardín de reposo reconoció a la madre de Carmen.
─Ah, ─dijo─, es la madre de la muertita reciente.
La mujer asintió con pena de dolo. Al amigo de mi amigo no le quedó duda, pero aun quería saber más. A pie, recorrieron tumbas y tumbas alumbrados por la escasa luz de una lámpara que les proporcionó el vigilante.
─He ahí su tumba ─dijo la señora─.
En efecto, en la losa de mármol estaba grabado el nombre completo de la chica Carmen Josefina Cisneros Lara, y una foto reciente de ella. Era la misma, no había duda.
La mujer alumbró algo raro que cubría la cruz al pie de la tumba. Al aluzar directo notó que se trataba de una chamarra. El amigo de mi amigo la vio era la suya, la que le había prestado a Carmen cuando fue su pasajera. En ese momento casi le da un infarto, eran muchas emociones para un solo día.
─¿Es su chamarra? ─preguntó la mujer─.
─Es ─asintió asustado el hombre─.
─Pues llévesela ─dijo la mamá de Carmen─.
─No, que me la voy a estar llevando, ahí que se quede ─respondió pálido el amigo de mi amigo─.
La mujer asintió y roció con agua bendita el nicho para el eterno descanso de la bella Carmen. El amigo de mi amigo desde ese momento no logra borrar de su mente esa terrible imagen…

Esto es hoy



Hoy día se presenta el libro ¿Un mundo sin filosofía?, un compendio de interesantes artículos que proponen el desorden de la vida y el cosmos, si no tuviéramos a la filosofía de nuestra parte.
Y es que al parecer, en varias instituciones de educación quieren sacar del plan de estudios esta materia, entonces expertos en el tema se reúnen aquí para sugerir qué pasaría si no tuviéramos filosofía.
Los comentarios estarán a cargo del Dr. Jesús Muñiz, la Mtra. Xóchitl Amalia y el finísimo Lic. Ihovan Pineda, que Dios no quiera y salga con una de sus corrientadas. En la moderación estará el también profesor y maestro en filosofía Benjamín Panduro Muñoz.
La cita es a las seis de la tarde, campus Villa de Álvarez. Habrá brindis de honor. Tamales y atole.

Esto es hoy



Ahora, hoy día, se presenta en el auditorio de humanidades, campus Villa de Álvarez, el libro ¿Un mundo sin filosofía?, un compendio que reúne una serie interesante de artículos, donde expertos en el tema tratan qué pasaría si en el mundo no existiera la filosofía.
Y es que al parecer, en varias escuelas y universidades del mundo quieren dar de baja y/o desaparecer la materia como tal.
Así que ahora, a las seis de la tarde, en el auditebrio de humanidades, campus Villa de Álvarez, se presenta este libro.
Los comentarios estarán a cargo del Dr. Jesús Muñiz, la Mtra. Xóchitl Amalia y el finísimo Lic. Ihovan Pineda Lara (que espero no diga alguna sandés, Dios quiera y no salga con que les mando a todos los que están comiendo frijoles... del último saco, un saludo, porque es fino el hombre, hasta de pelo, total).
Anexo a esto la invitación por si quieren...

Tuesday, April 29, 2008

Eres un tipo Bello...



Así es, en efecto. Un grupo de amigos nos dimos cita en Zentralia. El motivo, la presentación del libro de mi héroe chingada madre, Jaime Obispo Martínez, "el pordiosero y otros poemas". Así, como no tengo fotos de ese evento, les dejo a esta chamacona. A ver o haber... de las dos... qué les parece, al parecer, está en un parquecito, entre tanto, unos jóvenes imberbes juegan al futbol. Mi rey... no me odies por no tener la foto del evento, pero yo sé que ésta (sin albur), te va a gustar mááááááás. Puercazo. Hubieras hecho la presentación del libro en el aereopuerto de Tecomán. Pero eres un tipo Bello.

Vayan, mis chamacos...




Jajaja, soy un puercazo. Después de tantita pornografía, hago una extensa invitación a todos los blogueros para que vayan a la presentación del libro de Melquiades Durán, Quetzalli, literatura para niños, en Zentralia, Colima, 30 de abril, 7:00 pm. No faltes sobrino (in memorian del tío Gamboín)...

Wednesday, April 23, 2008

BOX

Boxeo
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Boxeo
El boxeo es un deporte en el que dos luchadores se enfrentan golpeándose con los puños recubiertos por unos guantes, de acuerdo a un preciso reglamento. De un modo más general quiere decir arte de golpear con los puños a un adversario y de esquivar sus ataques.

La primera codificación de las normas que regulan los encuentros de boxeo se remonta a 1743, mientras que las reglas todavía vigentes fueron establecidas en 1889 por el marqués de Queensberry, quien entre otras cosas introdujo el uso de los guantes.

Tabla de contenidos [ocultar]
1 Los encuentros boxisticos
2 Categorias
3 Categorias en Amateur
4 Orígenes
5 La era de pre-Queensbury
5.1 Las reglas de Queensberry
6 Condición física
7 Técnica
8 Posiciones Defensivas
9 La pera (punching ball)
10 Enlaces externos
11 Véase también



Los encuentros boxisticos [editar]Los encuentros de boxeo comenzaron realizándose sin limitación de asaltos; a continuación a 20 asaltos y luego a 15. Actualmente los campeonatos del mundo y continentales se realizan a 12 asaltos, los campeonatos con título nacional en juego a 10 asaltos y los combates sin título en juego o con algún título de menor importancia se realizan a 4,6, 8 ó 10 asaltos, según se pacte. Los combates en el campo amateur se realizan a 4 asaltos de 2 minutos (los asaltos en combates profesionales son a 3 minutos).


Categorias [editar]Los púgiles se dividen en las siguientes categorías:

Minimosca
Mosca
Supermosca
Gallo
Pluma
Superpluma o Ligeros junior
Ligero
Superligeros o welters junior
Welters, superwelters o medios juniors
Medios, Supermedios
Semipesados
Pesos pesados

Categorias en Amateur [editar]En el boxeo amateur la división de pesos es la siguiente:

Minimosca
Mosca
Gallos
Pluma
Ligero
Superligero o wélter junior
Wélter
Medio
Semipesado
Pesado
Superpesado

Orígenes [editar]
Fresco minoico de dos niños practicando boxeo hallado en Akrotiri.Luchar con los puños como competición y espectáculo es tan antiguo como el mismo deporte. Los concursos de boxeo se han practicado desde la antigüedad. Los púgiles griegos llevaban guantes (no acolchados) y protecciones bajo los codos como único atuendo, ya que competían desnudos. Existe la evidencia de que el boxeo predominaba en África del norte durante hacia 4.000 adC. Hacia el 688 adC fue aceptado como deporte Olímpico (los griegos antiguos le llamaron Pygmachia), los participantes en estos juegos eran entrenados con sacos de arena (llamados korykos). Los púgiles mantenían los dedos libres, llevando correas de cuero (llamadas himantes) en las manos, muñecas y, a veces en los antebrazos, para protegerlos de lesiones.

La palabra "boxeo" comenzó a usarse en la Inglaterra del siglo XVIII para distinguir entre la lucha para resolver disputas y la lucha bajo reglas establecidas como deporte. Ahora se utiliza para describir un deporte en el que dos contrincantes (púgiles) llevan guantes acolchados, se enfrentan en un cuadrilátero y pelean un número acordado de asaltos siguiendo unas reglas. Aunque los hombres siempre hayan sido los participantes más numerosos, existen referencias a peleas entre mujeres durante el siglo XVIII, y a finales del siglo XX se organizaron de nuevo luchas femeninas.


La era de pre-Queensbury [editar]Durante el siglo XVIII y principios del XIX, el pugilismo sin guantes fue un precursor importante del boxeo en Gran Bretaña. Sin embargo, con toda seguridad se extendió más allá de los espectáculos celebrados en campos de frontón y canchas de tenis en el Londres de principios del siglo XIX. Estos preliminares tuvieron varias características que anticiparon el futuro deporte del boxeo. Los púgiles llevaron los "amortiguadores" (guantes acolchados), se predeterminó la duración de la lucha y se llamó "tiempo" a un período establecido. Se prohibió la lucha cuerpo a cuerpo y el golpear a un contrincante en el suelo. Ninguna de estas características estaba presente en el pugilismo a puño descubierto. La primera persona en codificar tales reglas fue Jack Broughton, un destacado pugilista de la década de 1730, que abrió su propio estadio en 1743. Ideó las reglas para dar a sus luchadores cierta protección (él mismo había matado a un adversario dos años antes).

Durante la siguiente generación se impulsó la creación de las Reglas de Queensberry y las peleas con guantes. Las peleas a puño descubierto se celebraron generalmente bajo las "Reglas Nuevas" sancionadas por la Pugilistic Benevolent Society en 1866, que había desbancado a la "Pugilistic Asociation's Revised Rules" de 1853. Con frecuencia se las llamaba popularmente como "las Reglas del London Prize Ring".

El éxito de los boxeadores siempre ha estado asociado a su tamaño. En los primeros años del pugilismo, sin embargo, había sólo un "Campeón", que solía ser uno de los más pesados. El término "peso ligero" se utilizaba desde principios del siglo XIX y a veces se organizaban combates entre los hombres más ligeros, pero no había un campeonato específico para ellos. Los términos peso ligero, peso wélter, peso medio y peso pesado llegaron a ser comunes a finales del siglo XIX, pero no había definiciones universalmente reconocidas de cada categoría de peso. Durante todo el siglo XX se agregaron nuevas categorías, extendiendo el rango desde la más baja el "strawweight" (peso paja) hasta "superheavyweight" (peso superpesado) pero sin consenso sobre sus definiciones.

En los primeros tiempos del pugilismo, todos los luchadores eran "profesionales" en el sentido que pocos luchaban por "placer" más que por dinero. No existió el deporte "amateur" hasta 1867, cuando se celebraron los campeonatos para pesos ligeros, medios y pesados amateurs según las Reglas del Marqués de Queensberry en el Puente de Lillie en Londres.
Para entonces, los viejos profesionales a puño descubierto del "Prize-Ring" estaban en evidente declive. Ese deporte siempre había sido ilegal, pero había sobrevivido hasta principios de siglo porque había tenido un gran apoyo popular y porque lo habían apoyado muchos hombres influyentes. Hacia 1867, sin embargo, los desenlaces de las peleas eran cada vez más sospechosos e, incluso, a veces los púgiles no se presentaban a las peleas, por lo que se obtenía menos dinero y el pugilismo desapareció lentamente.

El 7 de febrero de 1882, en la ciudad de Mississippi (EEUU), se celebró el último campeonato de boxeo a puño descubierto entre pesos pesados.


Las reglas de Queensberry [editar]El "boxeo", a diferencia de otras formas de lucha con los puños, data de 1867, cuando los "Cámaradas de John" redactaron las reglas nuevas. Había doce reglas en total, y se especificó que los combates deben ser "un combate de boxeo justo de soporte-arriba" en un "ring" (cuadrilátero) de 24 pies (ocho metros) de lado. Los "rounds" (asaltos ) debían tener una duración de tres minutos, con un minuto entre cada uno de ellos. Se conceden diez segundos para levantarse al púgil que haya caído al suelo durante un asalto. Se deben llevar guantes nuevos del "tamaño justo" y se prohíbe específicamente "luchar o abrazar". El propósito de los guantes es proteger los nudillos. Los guantes de boxeo normales tienen el aspecto de un par de guantes hinchados, son a menudo rojos y se atan alrededor de las muñecas por la parte interna del antebrazo. Las reglas se publicaron bajo el patrocinio del Marqués de Queensberry, cuyo nombre siempre se ha asociado con ellas. El primer combatiente en ganar un título mundial según estas reglas fue el Caballero Jim Corbett, que derrotó a John L. Sullivan en 1892 en el Club Atlético "El Pelicano" de Nueva Orleans (EEUU).

Con la aceptación gradual de las reglas del Marqués de Queensberry, han surgido dos ramas claras de boxeo, el profesional y el aficionado, cada una de las cuales ha producido sus propios organismos reguladores locales, nacionales e internacionales, con sus propias variaciones de las reglas.


Condición física [editar]Si para la práctica de cualquier deporte se requiere una preparación, en el boxeo el cuidado del púgil reviste más importancia debido a la dureza del deporte. La persona que quiera practicar el boxeo ha de tener en cuenta una serie de cuidados para su cuerpo, tanto físicos como mentales.

Para iniciarse en el entrenamiento del boxeo, se requiere un largo periodo de preparación física, aprendiendo a respirar. Se comienza corriendo procurando que sea a una hora temprana y por lugares con árboles y terreno accidentado. Las primeras semanas se pueden correr entre 2 y 4 km, de forma acompasada y respirando por la nariz.

Se pueden realizar ejercicios complementarios con los brazos y efectuar pequeños “springs”, que se irán alargando progresivamente. En sucesivas semanas, se irá incrementando la distancia total a recorrer. Se procurara que no sea agotadora, ajustándose a la forma física del púgil.

Una vez terminada la carrera se pasará al gimnasio, donde se practicarán ejercicios con los diversos aparatos, como la pera, la pera loca, el costal y la cuerda.

Debe evitarse toda actividad perjudicial a la salud: el hábito del tabaco y el alcohol, ya que estos disminuyen la condición al momento de realizar los entrenamientos o bien cuando se lleva acabo una pelea.


Técnica [editar]El boxeo tiene muchos estilos, hay boxeadores fajadores, tecnicos, golpeadores, defensivos, etc. Para destacar en el boxeo es necesario aprender una buena tecnica. La tecnica, no es mucha, pero es de mucho trabajo. Comienza por saberse parar perfectamente bien con el pie izquierdo adelante y el derecho, un poco retrasado, y bien abierto, jamas ambos pies deben estar juntos, cruzarse, o quedar en línea recta, pues el pie derecho es el pie de apoyo, y si se juntan, o malposicionan, se pierde equilibrio. La posición del torso debe ser sumiendo el estomago y jorobarse ligeramente, con las manos al nivel de los pomulos, con la mano izquierda más adelantada que la derecha, (jamas debes bajar las manos, son tu principal defensa y protección) con los codos un poco cerrados, para proteger el estomago, y moverlos para proteger los riñones y el hígado. El golpe debe de ser hacia la cara del oponente, girando la punta del pie hacia dentro segun sea la mano con que se tira (derecha con derecha e izquierda con izquierda) girando la cintura, la espalda y metiendo el hombro. (las indicaciones cambian para zurdos) El caminado, debe de ser sobre las puntas de los pies, avanzando, hacia adelante, primero el pie izquierdo, y luego el derecho, sin juntar los pies. Hacia atras, se avanza primero el pie derecho y luego el izquierdo sin juntar los pies. Hacia la derecha, primero el derecho, sin juntar los pies; Hacia la izquierda primero el izquierdo, sin juntar los pies.


Posiciones Defensivas [editar]Hay varias posiciones defensivas (los protectores o los estilos) usadas en el boxeo. Dentro de cada estilo, hay variación considerable entre combatientes, pues algunos pueden tener su protector más arriba para más protección principal mientras que otros tienen su protector bajan para proporcionar una protección mejor contra sacadores del cuerpo. Muchos varían su estilo defensivo a través de un combate para adaptarse a la situación del momento, eligiendo la posición más adecuada para protegerlos. Los boxeadores que utilizan una postura vertical protegen su barbilla con la mano posterior en el punto bajo o los estilos mezclados del protector representados abajo.

Se agachan los combatientes tienden para utilizar el estilo “peek-a-boo”, discutido abajo. Protector bajo Protector mezclado Peek-a-boo El Peek-a-boo - conocido a veces como las “orejeras,” las manos se pone al lado de uno a delante de la cara (como mencionado antes de que los combatientes tiendan para variar la colocación exacta en cuál lo utilizan) y los codos se traen adentro firmemente al cuerpo (esta posición puede ser alcanzada trayendo los codos como cerca junto mientras que no se filtra para hacer tan). Este estilo defensivo es enseñan un qué boxeador a hacer cuando él comienza a encajonar, después de que ganen experiencia él puede decidir cambiar o variar a su protector. Este estilo es estilo del medio-de--camino en términos de reducción el counterpunching y del daños. Un boxeador puede contradecir el sacador de esta postura, pero es difícil. Sin embargo, ha habido los boxeadores que pueden hacer esto muy bien. Esta defensa cubre encima de un combatiente bien, pero hay agujeros. Los ganchos dañan circundando las manos y golpeando apenas detrás de los codos. Aplicaciones de Winky Wright este estilo muy bien de un punto del soporte de la reducción del daños. Cruz-armado - los antebrazos se colocan encima de uno a horizontalmente delante de la cara con el guante de un brazo que es en la tapa del codo del otro brazo. Este estilo se varía grandemente cuando se levanta la mano trasera (derecha para un combatiente ortodoxo y dejada para un southpaw) verticalmente. Este estilo es el más eficaz para reducir el daño principal. El único sacador principal que un combatiente es susceptible a es un jab a la tapa de la cabeza. El cuerpo es abierto, pero la mayoría de los combatientes que utilizan esta curva del estilo y se inclinan para proteger el cuerpo, pero mientras que el montante e inalterado el cuerpo está allí ser golpeado. Esta posición es muy difícil al counterpunch de, pero elimina virtualmente todo el daño principal. Philly Shell o cangrejo - el brazo del plomo (izquierdo para un combatiente y una derecha ortodoxos para un southpaw) se coloca a través del torso generalmente en alguna parte entre el botón y el pecho de vientre y de los restos de la mano del plomo en el lado opuesto del torso del combatiente. La mano trasera se pone en el lado de la cara (derecho para los combatientes ortodoxos y lado izquierdo para los zurdos). El hombro del plomo se trae adentro firmemente contra el lado de la cara (lado izquierdo para los combatientes ortodoxos y derecho para los southpaws). Este estilo es utilizado por los combatientes que como a counterpunch. Ejecutar a este protector un combatiente debe ser muy atlético y experimentado. Este estilo es tan eficaz para counterpunching porque permite que los combatientes deslicen sacadores rotando y sumergir su cuerpo superior y el causar sopla para echar un vistazo del combatiente. Después de que eche un vistazo el sacador apagado, el combatiente detrás da está en la posición perfecta para golpear a su opositor hacia fuera-de-colocado. La inclinación del hombro se utiliza en esta postura. Para ejecutar el hombro inclinar un combatiente rota y ducks (a la derecha para los combatientes ortodoxos y a la izquierda para los southpaws) cuando el sacador de su opositor está viniendo hacia él y después rota detrás hacia tu opositor mientras que su opositor está trayendo su mano detrás. El combatiente lanzará un sacador con el suyo mano de la parte posterior como él está rotando hacia el suyo undefended a opositor. James Toney ejecuta la inclinación del hombro perfectamente según técnica. La debilidad a este estilo es que cuando un combatiente es inmóvil y no rotando él está abierto ser golpeado, así que un combatiente debe ser atlético y condicionado bien para ejecutar con eficacia este estilo. Para batir combatientes de este estilo tener gusto de jab el hombro de tu opositor que hace el hombro y el brazo estar en dolor y demobilize ese brazo.


La pera (punching ball) [editar]Es uno de los aparatos más destacados en el entrenamiento; con su práctica se consigue una buena velocidad de brazos y gran precisión en los golpes.

El aparato en sí es como un balón de fútbol con forma de pera, está colgada de una tabla por su parte más estrecha y de forma que queda a la altura d los ojos.

A consecuencia del puñetazo, la pera choca en la tabla rebotando en cualquier dirección. El boxeador debe dominar con sultura y precisión los movimientos de este aparato.

LA PERA LOCA

Este aparato, más parecido a un balón, se mantiene sujeto al techo y del suelo por unas cintas de hule, lo que hace que tenga gran movilidad y al recibir el impacto retorna violentamente. La práctica con este aparato reporta al boxeador una buena rapidez y la elasticidad.
Este ejercicio se debe ejecutar sobre las puntas de los pies y girando siempre alrededor del aparato.

EL COSTAL

El costal es un saco de lona forrado de cuero, que se rellena de arena. Su tamaño es de unos 50 cm de diámetro y 80 cm de alto.
Se sitúa suspendido del techo, de forma que se asemeje a un adversario y que permita golpearlo con facilidad. Hay otro utensilio muy útil, que es el espejo; en él, el púgil puede observarse y estudiarse su guardia, corrigiendo los huecos que forman al lanzar un golpe cualquiera.

TACTICA

Antes de comenzar el combate se tiene que preparar un plan general para el óptimo desarrollo de la pelea, administrando las energías y la forma de repartirlas en el transcurso de la velada.
Otro factor muy importante son los nervios, que en todo momento se tienen que saber controlar. Los primeros asaltas de un combate se dedicarán al estudio del contrario, prestando atención a la forma se va configurando la forma más idónea de ganar el combate.

El boxeador sin mucha experiencia no tiene otro recurso que ir participando en peleas, para aumentar y ampliar así sus conocimientos. De todas formas, existen unas maneras particulares de pelea según el rival. En sus planteamientos más sencillos, éstas pueden ser: -Si se combate con un rival más alto, procuraremos plantear la lucha metiéndonos en su terreno y evitando la pelea a distancia, donde, debido a sus mayores dimensiones de brazos, nos dominará con toda seguridad. Se procurará dar golpes por el cuerpo. -Si, por el contrario, el combate se produce con un enemigo de menor estatura, se planificará el uso de la pelea a distancia, aprovechando su menor alcance de los brazos. -Si la pelea se lleva a cabo con un zurdo, es conveniente dejarle la iniciativa en el ataque, procurando esquivar hacia el lado derecho y golpear con el puño derecho. -Cuando el rival es un fajador, hay que recurrir a todos los conocimientos técnicos, esquivando todos los ataques, aprovechando esos momentos para conectarle un golpe de caunter. -Para los boxeadores muy rápidos se emplearán los golpes bajos, dirigiéndolos principalmente al estómago e hígado, en una labor de machacamiento hasta dejarlos listos para el K.O. -Cuando se combate con un luchador frío y calculador, sólo queda el remedio de procurar plantear la pelea de forma más cerebral que él, intentando imponer nuestro propio ritmo. -Si el boxeador enemigo es de los que esperan que los ataquemos, prucuraremos plantear una pelea a distancia, haciéndole salir a un terreno que no le gusta o no domina. -En general, a todo boxeador hay que castigarlo con golpes bajos, en las partes blandas, donde los resultados son más favorables.

Se tendrá en cuenta que, para llegar a estos puntos, debemos abrir nuestra guardia, cosa que puede resultar peligrosa si no estamos pendientes de ello.


Enlaces externos [editar] Commons alberga contenido multimedia sobre Boxeo.Commons
boxeohoy.com.ar "El día a día del boxeo argentino"
NotiFight.com "Noticias del Boxeo las 24/7"
Boxing news
BOXEO.WS - Historia del Boxeo
www.boxeopro.com "Te conectas o te conecto"
"Federación Española de Boxeo"
SoloBoxeo.com "Todo sobre boxeo"
BarralesBox.com ""Knock Out a las Drogas""
laescuelaboxeo.comInformación de gimnasio de boxeo, kickboxing y MMA y galeria de fotos de las veladas

Véase también [editar]Artes marciales
Saco de boxeo
Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Boxeo"

Monday, February 18, 2008

El coño de las secretarias

El coño de las secretarias


Para Juan Manuel de Prada.


Margarita tiene el horario estricto. Por las mañanas va a la oficina a las ocho y media de la mañana, porque el reloj-checador no falla, y como Margarita tiene el horario estricto lo demás lo tiene igual.
Margarita sale de su lugar de trabajo a las dos de la tarde. Va a su casa porque a las cuatro y media tiene que estar de vuelta en la oficina para salir a las ocho de la noche.
Entonces, Margarita tiene todo bajo estricto horario. Va al baño a las tres y media de la tarde. Come a las dos y media y así, Margarita hace todo mecánicamente y de lunes a sábado.
El café para el jefe tiene que estar listo a las nueve y media de la mañana, y con dos de azúcar.
La ropa también la usa bajo estricto orden semanal.
El lunes lleva la blusita amarilla que combina hábilmente con la tanga del mismo color.
El martes le toca en turno al azul turquesa, que nuestra hábil secretaria combina perfectamente con la pantaleta del mismo tono.
El miércoles tiene que llevar la blusa blanca, que Margarita combina con las braguitas de encaje del mismito color que la blusa sin mangas y escote súper sexy al frente, mismo que deja a la vista del jefe el lunarsazo en un globo de uno de sus pechos.
El jueves es para el tono caqui, que Margarita no paró, hasta conseguir un braga del mismo tono.
El viernes Margarita se aparece de color negro y va libre de toda tanga, braga, calzón o como quiera que se le llame (el color negro del coñazo contrasta con el color que le toca llevar ese día).
En tanto el sábado, como nada más trabaja medio día, puede incluso ir de sport, o como quiera, porque en la tarde le toca ir, como todas las tardes de sábado, al cine.
El jefe de Margarita se dio cuenta de que el viernes la mujer no llevaba calzón un día de dictado en sus piernas, y cuando él empezó con sus toqueteos aquí y allá.
Margarita nada más se dejaba hacer, tocar, abrir.
Abre entonces las piernas (y por ende el coñazo) y el jefe puede, con manos libres quiero decir, maniobrar a su antojo y al de Margarita en ese coñazo coqueto que lleva presumiendo por aquí y por allá y por acullá.
Los textos que el jefe le dictaba terminaban en el triturador o, simplemente, nunca llegaban a su destinatario, pero eso sí los dedos, medias y muslos de la muchacha quedaban húmedos de los líquidos propios.
Ni qué decir cómo quedaba el coño ese día que la bella secretaria iba sin nada más que la mini.
Pero ella, con tal de recibir cada semana su pago puntual se dejaba tocar. Aunque el viernes el jefazo se pasaba literalmente de la raya y le penetraba ese suculento manjar con un lápiz de la marca Berol del número 2 y ½ , porque Margarita ese día, iba libre de ropaje interior.
El coño de Margarita, abultado por antonomasia, abierto todos los viernes, extrañaba el sábado el lápiz de la marca Berol y del número 2 y ½.
Coño precioso y preciso el que tenía Margarita, la secretaria en cuestión (como tenía todo lo demás, bajo estricto orden de tiempo y días).
Por eso, cuando Margarita no iba a la oficina (que era nada más el domingo, sábado por la tarde o cuando se enfermaba), se pasaba todo el santo día (de asueto por decir lo menos), libre de linchamientos, de humedades, de toqueteos y de objetos dentro de ese magnífico y coqueto coño. Aunque Margarita, en el, ahora sí literal sentido de la palabra, los extrañara en el fondo, muy en el fondo de su ser.

Monday, February 11, 2008

Gran trofeo



El trofeo para el triunfador MVP

Eli Manning



Victorioso levanta los brazos, el menor de la dinastía Manning

Gigantes campeón A WEBO




Aunque le voy a los Vaqueros, y los Gigantes se chingaron a los Vaqueros, no puedo irle a otra conferencia que no sea la Nacional. Así que... Gigantes campeón, como ño

¿Qué es lo primero que levantas del suelo después de un terremoto?

 En palabras Llanes     I Una vez más México hace historia; otro 19 de septiembre que « retiembla en su centro la tierra al sonoro...