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Thursday, October 29, 2009

Francisco Hinojosa, en Zentralia




Francisco Hinojosa, en Zentralia

Por: Alberto Llanes

Dentro del marco de la segunda feria del libro infantil y juvenil, se presentó el escritor mexicano Francisco Hinojosa. Con una concurrencia donde abundaban los niños, por aquello de la vastísima literatura infantil que Francisco Hinojosa tiene en su haber, el evento inició alrededor de las siete y cuarto de la noche.

En esta ocasión, el afamado autor de títulos como De domingo a lunes, La vieja que comía gente, el clásico La peor señora del mundo (y varios más), iba a presentar un título no apto para los niños (por las altisonancias, a decir de él mismo). Sin embargo, como, repito, su concurrencia era abundante en niños, no se quiso quedar con las ganas, menos defraudar a su público infantil y se aventó la lectura completa del cuento titulado: La peor señora del mundo, que sacó muchas risas a los pequeñines que se dieron cita en la plaza Zentralia para oír, admirar y celebrar la literatura de la calidad del buen Francisco Hinojosa.

El autor hizo hincapié en que no era la primera vez que estaba en Colima, y es cierto, si mal no lo recuerdo el año pasado estuvo invitado en el Festival literario del Colegio Inglés, donde pudo interactuar con los alumnos de la institución, y ahí presentó, precisamente, el libro De domingo a lunes, que a propia declaración del escritor lo publicó luego de trece o catorce años desde el momento de su escritura hasta el proceso de edición e impresión.

Esta vez, y luego de complacer a su público infantil, Hinojosa dio lectura a su nuevo libro titulado: Poesía no eres tú.

Un libro magnífico que saca carcajadas a cada línea que uno lee. A decir del propio autor, un poema fue el detonante de esta novela que está compuesta de poesía, capítulos de narrativa breves, haikús e incluso un puerco, el famoso, y haber si oí bien su nombre: Pantaleón, que francamente hacen única la lectura de esa historia de amor, legislaciones, oficios, palabras extrañas, términos inentendibles, una diputada zorra que se pone peda y se saca el brasiere dejando las tetas al aire y al alcance y vista y labios de quienes se hallen en una fiesta donde corre el vino, la música y el desmadre a gran escala.

Definitivamente, es una historia que lejos de contarse se tiene que leer, para vivir de cerca las locuras de los personajes inventados por el escritor Francisco Hinojosa. Por cierto de esto, el único personaje de toda esta historia que no es inventado es, precisamente, el puerco; este personaje, a decir del propio autor es el único ente (por decirle de algún modo), que existe de verdad, o mejor dicho, existió, por que luego de terminada la historia, la vida del puerco también se vio un poco afectada, y es que acabó, repito, según dice el propio Francisco, hecho carnitas un día de tantos de la vida del autor.

Lo único que espero es que el pobre puerquito, de nombre incierto, no haya sido devorado para festejar la novela, libro o historia donde él mismo fue un puerconasaje (personaje); si no central, sí uno de los importantes de este nuevo libro de Francisco Hinojosa: Poesía no eres tú, editado bajo el sello de Almadía, propiedad de Leonardo Dajandra.

Quede pues, el lector en buenas líneas. Y el que el puerco los acompañe.


Las enormes y poco amigables librerías




Las enormes y poco amigables librerías

Alberto Llanes

No cabe duda que el hombre no está conforme, nunca, con lo que tiene. Y cuando consigue algo que parecía complicado, resulta que siempre quiere más. Hace poco, en un Cronicario, mencionaba que en Colima es casi imposible conseguir libros interesantes. Así es, lo digo y lo sostengo.

En Colima es una verdadera hazaña me atrevería a decir, una misión imposible, conseguir un libro de un autor complicado, a complicado me refiero: Macedonio Fernández, Luis Britto García, Luis Miguel Salazar, Lazlo Moussong, Dino Buzatti, Amos Oz, Juan Manuel de Prada, en fin, la lista es interminable. A veces, incluso, conseguir a alguien un tanto cuanto más conocido, es una tarea titánica. Por ejemplo, yo he estado esperando la compilación de cuentos de Julio Cortázar, Cuentos completos, editado por Alfaguara en dos tomos, y es apenas, en estos días, cuando por fin los puedo hallar en la librería del centro (ya todos sabemos a cuál me refiero, no hay que pensarle mucho), y eso que esa edición la llevo buscando, desde que apareció por primera vez allá por el año de 1996, cuando aún un incipiente alumno de bachillerato del Cedart Juan Rulfo .

Recuerdo que por esas fechas, el dinero, si es que llegaba a encontrar esa edición a la venta, no me alcazaba para adquirir dicho ejemplar. Trabajando de limpia-pisos, en una tienda departamental, con un sueldo de cuatro pesos por hora, era imposible pensar en esa edición. Y lo malo es que no me gustan los libros prestados, porque a mí me gusta leer y releer, subrayar, regresarme, oler el libro, llevarlo de un lado a otro, hacer anotaciones y últimamente, correcciones. Así que, apenas estoy consiguiendo esos libros, donde el gran Julio Cortázar tiene reunida su obra completa.

Bueno, menciono esto, porque hace poco fui a la ciudad de Guadalajara, el tiempo no me alcanzó y las actividades a las que fui no me permitieron darme una vuelta por la librería Gandhi, pero sí pude estar en la Gonvil, sí, en la Plaza del Sol. Voy a decir, aquí, lo impersonal que es estar en una librería de ese tipo.

Uno) De entrada, no encontré, al igual que en Colima, ningún libro ni de Lazlo Moussong, ni de Luis Bitto García, sí uno de Dino Buzatti, y tampoco ninguno de Cortázar (que viene a hallar justo en Educal Colima, vaya contrariedad).

Dos) A la entrada de la tienda, que es bastante grande (pero no tanto), tienen expuestos a los que venden más, no así los que escriben mejor. Así que para buscar un libro en toda esa macro-venta, es casi imposible, se debe ir con bastante tiempo y no desesperarse. Obvio los que están a la entrada son los de la escritora de moda: Stephenie Meyer, Bah.

Tres) Aquí no tienes chance de sentarte a disfrutar de las primeras páginas de tu libro favorito, menos aún, una salita (como sí la hay en Educal Colima), donde puedes tranquilamente leer, ver u oír lo que quieras. Además, el exceso de gente, el ruido, el ir y venir de vendedores-compradores etc., no te dejaría concentrar, como sí lo puedes hacer en Educal Colima, por ejemplo.

Cuatro) El librero, en este caso un tipo uniformado con playera azul y pantalón negro, no sabe absolutamente nada de lo que estás buscando o preguntando. Todo se lo da una poderosa máquina (computadora), conectada a una poderosa red de librerías Gonvil, y a veces ni así atina a decirte si tiene o no en existencia el libro que desde 1996, cuando apenas eras un incipiente alumno de educación bachiller, andabas buscando. Ah, tampoco estaba el 2666 de Roberto Bolaño.

Y Cinco) Resulta que ni el propio equipo de ventas sabe bien a bien su chamba. Resulta que esta vez que fui, el grupo editorial Santillana (y cualquiera de sus filiales, entiéndase: Alfaguara, Alfaguara infantil, Punto de lectura y toooooodo el grupo Santillana), tenían la promoción de que al llevarte dos ejemplares de la misma editorial o grupo editorial, en este caso Santillana, repito, porque el dependiente no daba una, te daban de regalo un libro más a escoger: Caleidoscopio: Reflejo de palabras, que contó con la donación de cuentos de: Carlos Fuentes, José Agustín, Guadalupe Loaeza (el prietito en el arroz), Paco Ignacio Taibo II, Ángeles Mastreta (otro prietito), David Martín del Campo, Mónica Lavín (que ni fu ni fa), Xavier Velasco, Pedro Ángel Palou e Ignacio Padilla; el otro libro era de no ficción: Caleidoscopio: Ser, conciencia, iluminación. El reencuentro con tu esencia; y contaba con la tediosa colaboración de: J. J. Benítez, Fernanda Familiar (mira no más, mientras no salga con lo de Mamás de teta grande, obvio, prietazo en el arroz), Raquel Levistein, Luis Oscoy, Mariano Osorio (¡puf!, patético) y Miguel Ruiz.

Así que, atina por cuál me incliné.

Lo peor del caso es que el paquetero fue el que me informó de ese regalo. Ya ni la chingan. Así que, aunque no halle nada interesante en las librerías de Colima (a veces buscándole sí), prefiero la tranquilidad de este bello lugar. Porque uno va a Guadalajara o a otros lugares, a comprar lo que se supone no hay aquí, y resulta que en la Gonvil, los autores que buscaba tampoco estaban disponibles. Entonces mejor, para qué moverle.

Friday, October 23, 2009

Jesucristo 2009 DC






Cronicario
Jesucristo 2009 DC


Alberto Llanes


Siempre que Jaime Velasco y yo queremos quitarnos el estrés, resulta que, literalmente, la cagamos en definitiva, porque pasa todo lo contrario. Es decir, escogemos un buen arte como lo es el cine, pero la película errónea.
Hace algunos años y luego de unos días de verdadero estrés, optamos, Jaime y yo, por ir a ver una película, “para distraernos”, dijimos. Y pues fuimos a ver Hostal. Hummm, mala elección, resulta que salimos más estresados que la chingada, fume y fume como locos y de ahí nos dirigimos entonces al bar de Rabí: “El Cuachalote”, para con unos driks quitarnos, ahora sí, el estrés.
La semana pasada y tras el estreno de Jesucristo 2009 DC., obra dirigida por mi amigo y maestro Jaime Velasco (que, dicho sea de paso, le acarreó semanas de verdadero estrés), regresamos a las salas de cine “para distraernos”, volvimos a decir.
La chica que nos vendió los boletos (y que, dicho sea de paso le gustó a Jaime, pero a jaime todas le gustan), nos dijo con la sonrisa a flor de labios:
—“Que disfruten la película”.
Jaime entonces, todo ternura le contestó:
—“Cómo crees que con este cabrón disfrutaré la película”.
Luego de sendas risotadas nos dirigimos a la sala número siete, la película: Destino final cuatro. Creo, que para quitarnos el estrés, fue otra mala opción.
Bueno, pero no quiero hablar en este espacio de nuestras andanzas en el cine ni mucho menos. Quiero hablar de la obra de teatro que fui a ver el domingo pasado: Jesucristo 2009 DC, que la compañía de Teatro Ticúz montó y presentó dentro del marco del festival Alfonso Michel. Obra qué, dicho sea de paso, sí te quita el estrés en la hora y pico que dura.
Aquí quiero hacer hincapié en algo bien importante: no soy critico de teatro, para que los lean esto no vayan a decir que me faltó mencionar esto o aquello o que nada más me di cuenta en esto o estotro.
En punto de las ocho me di cita en recinto al aire libre que, dicho sea de paso, se llama teatro trashumante foro Jaime Velasco, iba acompañado de mi esposa Alejandra Mercado para disfrutar de la obra de teatro. Cabe decir que las personas se empezaron a dar cita desde temprano, puesto que cuando llegamos ya había gente esperando a que abrieran el Parque Regional.
Con un elenco conformado en su mayoría por jóvenes, a las ocho y media dieron la tercera llamada y comenzó la función. Aquí quiero resaltar que lo único malo del teatro trashumante foro Jaime Velasco, son las banquitas, en media hora de estar ahí sentado esperando que empezara el evento, se te llegan a cansar las nalgas, pero bueno, cosa de llevar una almohada o algo para otra ocasión.
El lugar se llenó. Hubo gente que observó la obra, la hora y pico que dura, de pie y otros más en sillas que tuvo que colocar el personal de la Secretaría de Cultura porque las banquitas de madera (palmeras) fueron insuficientes.
Los primeros en salir a escena fueron los ciegos. A uno de ellos lo conozco bastante bien, “El negro” (Iván Quiroz) y lo conozco desde el Cedart Juan Rulfo; a ella no la había visto, Montserrat García, que yo creo, en mi muy humilde opinión, son los que se llevan la noche, y no porque el negrito sea mi amigo de atrás tiempo, ni nada de eso, la verdad actúan de maravilla, además él toca la guitarra, canta y actúa en algunas escenas más; ella canta (y muy bien) y actúa en una escena y todo les sale muy bien, máxime la exageración de ella cuando está cantando, mientras los demás actores se están preparando para el cambio de escena, simplemente maravilloso.
Las demás actuaciones son buenas algunas, malas o flojitas otras. Por ejemplo, el papel de Jesucristo interpretado por Roberto Marvin, está muy más o menos, como que me hizo falta algo en su actuación para que me agradara totalmente, no sé, sentí como que el papel le quedó grande, no sé, no me gustó, no así por ejemplo los papeles que hace Edgar (el pinchísimo caguamo) que son geniales, al igual que Coty Campos o Paulina Aguirre, no sé quién de ellas, cuando hacen a María embarazada, son actuaciones súper fregonas. Mención aparte merece una entrañable amiga, que no le conocía esas dotes de actriz Dinorah Aguirre, que nos enseña que además de conducir programas para la teve, tiene su lado artístico a flor de piel.
Combinando elementos de la actualidad, como esa música del Chavo del ocho, y poniéndonos en una pantalla escenas que complementan o nos adentran más en lo que pasa sobre el escenario, la obra de teatro Jesucristo 2009 DC se presentó con bastante éxito. Había oído que decían que se notaban muchos huecos entre escena y escena, yo creo que no, y si los hay, son bien suplidos por el video, por los ciegos o el mismo cambio de escena.
Quiero mencionar que los actores interpretan cinco, seis o hasta siete personajes, y quizá por eso se notan demasiados cambios de vestuario, y probablemente ahí radiquen “esos huecos”, que yo veo necesarios y bien suplidos como ya dije.
Las chicas que hacen el papel de putas merecen todo mi respeto porque no es nada fácil la interpretación. Y bueno, a todos los que formaron y forman parte, actores, directores y personal detrás del escenario, les digo, enhorabuena por esta apuesta al teatro.
Yo no sé el futuro de la compañía de Teatro Ticúz, ni si vayan a seguir presentando esta obra más adelante. Lo que sí les digo es que entraron por la puerta grande. Ya los directores se encargarán de ajustar los errorcitos de actuación de algunos elementos, pero eso el tiempo, la practica y los ensayos lo dirán.
Así que, si usted quiere irse a quitar el estrés “a distraerse como Jaime y yo”, no dude en asistir, estoy seguro que no cometerá el mismo error que hemos cometido para quitarnos el estrés y “distraernos”. Por que sí vale la pena la hora y pico que dura la obra y salir con las nalgas deshechas por culpa de las banquitas.

Tuesday, October 20, 2009

Los escritores invisibles




Cronicario
Los escritores invisibles


Alberto Llanes


Conocí a Bernardo Esquina (literariamente hablando) hará cosa de unos cuatro o cinco años. No pasa nada si le ponemos seis o siete. Vi su libro de fábulas en un stand en la FIL de Guadalajara. Estaba editado bajo el sello de la máxima casa de estudios del país: la UNAM.
El precio resultó una completa baratija: veinte pesos y todavía me hicieron el diez por ciento de descuento. O sea que no pagué gran cosa. Esa ocasión llegué a Colima con una buena compra, y es que había, literalmente, cazado a un precio razonable varios títulos importantes y sobre todo ése del buen Bernardo Esquinca; que dicho sea de paso, en mi vida había leído y mucho menos conocía, simplemente el título me llamó la atención: Fábulas oscuras. Y lo compré
Por aquella época andaba interesado, y no pasa nada si le ponemos obsesionado, en la literatura de Juan José Millás y Luis Britto García y sobre estos hice mis compras en la FIL. Y como me sobraban esos veinte pesitos decidí ver qué carajos podía encontrar en la editorial universitaria. Yo lo sé bastante bien, en las universidades los precios de los libros están muy accesibles a cualquier bolsillo y se pueden encontrar cosas interesantes, y lo sé porque trabajo precisamente en una editorial universitaria, la de Colima y créanme que esta vez no fue la excepción. Encontré un texto maravilloso.
Así que llegandito a mi ciudad me puse a leer el material que había comprado. Obvio empecé leyendo a Juan José Millás, y como su novela era algo extensa (El desorden de tu nombre, editada bajo el sello Alfaguara), dispuse que podía leer a la vez el texto de fábulas de Bernardo Esquinca, que, basta decirlo, era muy delgadito (quizá por eso me lo vendieron tan barato), pero la calidad no se puede cuantificar por el tamaño de la obra, eso que ni qué.
Fábulas oscuras (1996) me impactó. Es un texto al que no le falta nada, al contrario, está maravillosamente bien logrado y hay algunos relatos que son piezas de perfecto engranaje y cumplen su cometido, petrificar, asustar, intrigar y no pasa nada si le ponemos aterrar al lector, simplemente me fascinó.
No volví a saber nada de Bernardo Esquinca. Y es que, lo he comentado en varias ocasiones en esta columna, encontrar en Colima textos de autores contemporáneos o escritores buenos es una labor de verdad titánica, lo sabemos de sobra, y aunque existe el internet, nada como tener el material bibliográfico en nuestras manos. Tampoco seguí comprando la revista Letras Libres, donde Bernardo es un asiduo colaborador, porque el alza de su precio desmadraba mi bolsillo. Así que le perdí la pista.
Sin embargo, y lo que son las malditas cosas. Volví a saber de Bernardo Esquinca gracias a una maravillosa novela que he terminado de leer, y que según el colofón se terminó de imprimir en abril de 2009 (estamos a octubre del mismo año y apenas está a la venta en nuestro estado), y vaya lugar donde la encontré: Liverpool. Lo que son las cosas. Lástima que esta ocasión no la hallé a veinte pesos sino a un costo mucho más elevado, pero igual no vamos a pagar tan poco por un trabajo fascinante de principio a fin. ¿Verdad?
Bueno, los Escritores invisibles es la nueva y maravillosa novela de Bernardo Esquinca que, quien no lo haya leído tiene que hacerlo porque es de esos escritores que no podemos dejar de lado.
En la novela se narra la historia de Jaime Puente, un joven escritor que anda en la búsqueda de una editorial para sus textos. Tiene treinta, treintaiún años y no ha podido colar su obra a las librerías porque no halla quién sea su editor.
A la vez que vamos leyendo la historia de Jaime Puente, David, Hugo (Roberto y Beatriz) sus amigos, nos enteramos de la vida de otros autores (y aquí radica la metáfora interesante de la obra) ya que todos son Escritores invisibles que se volvieron famosos gracias a las peripecias que tuvieron que sortear para entrar al mundillo editorial.
Es así como podemos encontrar entonces, fragmentos de vidas de: James Ellroy, J. G. Ballard, Chuck Palahniuk, Paul Auster, Barry Gifford, Neeli Cherkovski (famoso por ser el biógrafo de Charles Bukowski), Eutimio Cruz, Bret Easton Ellis, Alex Nogales y un apartado que me maravilló por lo perverso, increíble y quién sabe si verdadero o falso de lo que Bernardo, o mejor dicho, Jaime Puente llama “La cofradía de las amas”, que son señoras amas de casa que, en sus ratos libres, se sientan a escribir pornografía; ellas son Ana Luisa, María Martha, Laura Elena, Luz Estela y María José.
De todas éstas la que en lo personal, a Alberto Llanes le fascinó, fue la historia que escribió precisamente Ana Luisa, que trata a grandes rasgos la vida de un millonario excéntrico que tiene una perversión en particular:

…le gusta fornicar con mujeres embarazadas. De hecho no consigue excitarse de otro modo. Así que utiliza su fortuna para crearse un singular harén de mujeres preñadas por él mismo, y a las que les paga una considerable suma de dinero para dejarse embarazar constantemente […] además se regodea de contar la delicia de acostarse con mujeres embarazadas comparándolas con universos en expansión, y la manera en que todo en ellas se ensancha: las caderas, los pezones el útero. Y lo mejor de todo, confiesa este insaciable garañón, es la leche materna. Sus mujeres lo amamantan como a un crío…

Mientras esto pasa, podemos leer también la historia de las editoriales y grupos culturales en México que, sobra decirlo, son una mierda. Todos se pelean por un manuscrito de Roberto Rojas, que cambiará, revolucionará (según esto) el mundo editorial.
Roberto Rojas, junto con Hugo (el poeta disperso), Selma (editora de Bolaño & Fonseca editores) el propio Jaime Puente y todos los autores americanos y mexicanos que ya nombré, y que aparecen en la novela, todos forman(o formamos) parte del grupo, chingón por cierto, de los Escritores invisibles.
Y, como termina la novela una vez que Jaime Puente, después de tanto periplo consiguió publicar su novela, Fonseca le dice: “Bienvenido al montón. A la masa uniforme. Al gran vacío de los publicados”.
Es una magia, un encanto, un placer ser un escritor invisible, no publicado, efímero, de cajón, sin nada que ofrecer al mundillo editorial, pero chingón.
Y esto no lo dice Fonseca esto lo digo yo.
Así qué, leamos esta nueva obra de Bernardo Esquinca, y de paso, démosle un vistazo al resto de su bibliografía porque estoy seguro que no se van a arrepentir de gastar veinte pesos en comprar su libro.

Thursday, October 15, 2009

Clausura de las jornadas Altexto




Cronicario
Clausura de las jornadas Altexto


Alberto Llanes


Del 22 al 30 de septiembre, en la Pinacoteca de la Universidad de Colima, como cada año, se llevaron a cabo las jornadas Altexto.
El motivo principal de estas jornadas (del libro universitario), es poner, como institución, nuestro granito de arena en el fomento, compra y acercamiento a la población colimense al libro, quede claro, generalmente lo que se promueve es precisamente el libro universitario, por ello es que el nombre completo es, en esta ocasión (que ya son once años que llevan a cabo): XI jornada del libro universitario Altexto 2009.
Pero ello no quiere decir que no podamos encontrar, en la librería de la Universidad de Colima, conocida como galería universitaria, un compendio (a pesar de la crisis), bien interesante de títulos de autores y editoriales un tanto cuanto más comerciales y no meramente, universitarias, así que si nos damos una vuelta por la feria universitaria del libro, podremos encontrar varios títulos, principalmente de la editorial Anagrama, a un precio accesible (algunos), pero de autores de la calidad de Alessandro Baricco, Roberto Bolaño, Patricia Highsmith, Norman Mailer, Tom Wolfe, Charles Bukowski, Guillermo Fadanelli y muchos otros, mientras que por otras editoriales podemos hallar el material literario de Clarice Lispector, Enrique Serna, Mónica Lavín y tantísimos más, no puedo dejar de mencionar el descuento especial que tiene el material literario, con motivo de esta feria que nos reúne año con año, y que con mucho gusto, pero sobre todo con pasión, tratamos de que se realice perfectamente.
Aquí quiero hacer hincapié en que el día miércoles 30, precisamente, fue la clausura de nuestras presentaciones, talleres, charlas, conferencias y toda la actividad académica, quedando solamente la venta de libros, que, por esta vez, se extendió un par de días más. Me da mucho gusto ver que año con año las jornadas del libro universitario se llenan más y más de gente nueva, gente que quizá no asiste regularmente a las presentaciones y que espera las que organiza la Dirección General de Publicaciones para las jornadas del libro universitario cada año.
Cabe decir que ya tengo cuatro años siendo parte de este maravilloso grupo que conformamos la Dirección de Publicaciones de la Universidad de Colima, y aquí quiero hacer mención de todos nuestros compañeros que están detrás de esto que presentamos año con año y que la gente generalmente no ve o no conoce, y como dice nuestro slogan: la universidad somos todos, y en primer lugar quiero mencionar a don Migue, que es quien nos hace la limpieza en la Dirección de Publicaciones, pero que año con año (y sin mal no recuerdo ya van dos, que son los mismos que tiene laborando con nosotros), nos ayuda en la venta y promoción de los cuadernos de lectura rápida con los chavos de los bachillerato; mención importante también para don Pedro y Horacio, que trabajan en el acabado, refilado y engrapado de los cuadernos y libros que se presentan en las jornadas; Carlitos que tiene a su cargo la impresión de lápices, bolsas, tazas y playeras; Benjamín (El chino) que se encarga del diseño del logo de las jornadas Altexto; Miriam, Gloria y Beto Vega que son editores (y en algunas ocasiones moderan mesas de trabajo) de los libros que se presentan en la jornada Altexto; mención aparte tienen Jaime, Francisco y Carmen, que hacen diversas actividades (tomar fotos, checar que el brindis esté listo, colocar personificadores, imprimirlos, pegarlos, poner las botellitas de agua en la mesa, verificar el volumen de los micrófonos, checar que hayan llegado los presentadores y comentaristas y que el evento empiece a la hora señalada), en fin, toda la parte de logística en cada uno de los eventos; Guille Cuevas que nos ayuda en edición, presentación, moderación y fomento a la lectura con los cuadernos de lectura rápida; Martha, Deysi y Víctor que nos acompañan en las presentaciones y también tienen a su cargo labores de diseño, contabilidad y varias cuestiones más dentro de estas jornadas; Adolfo y Benjamín, que tienen otro tanto de labor, vendiendo libros, yendo y viniendo con las cajas de aquí y allá, colocar carteles, conexiones de cañón, pantalla etc.; y por supuesto, a las dos cabezas que nos guían, nos jalan las riendas y son el alma de estas jornadas: Inés Sandoval y Guille Araiza, pero sobre todo, a todas las personas y dependencias que hacemos posible estas jornadas de libro universitario cada año.
Yo, por mi parte, hablo del maravilloso grupo, equipo (llámenle como quieran) con que me toca trabajar, pero cada dependencia tiene su labor y a cada uno le toca aportar su trabajo para que estas jornadas salgan a la perfección.
Ahora sí, quienes lean este espacio conocerán un poquito más a las personas que están detrás de todo este proyecto y grupo que se llama: Dirección General de Publicaciones y que tenemos un fin, trabajar, todos juntos como reza nuestro slogan universitario, por la Universidad de Colima.
Muchas gracias a todos los asistentes en cada uno de los eventos tanto en la Pinacoteca Universitario como en el Archivo y Hemeroteca de la Universidad de Colima, ustedes hacen posible estas jornadas del libro universitario, sin ustedes, no seríamos nada. Gracias, nos veremos el siguiente año.

Jaime y Silverio, Silverio y Jaime








(Cronicario)
Jaime y Silverio, Silverio y Jaime


Alberto Llanes


El pasado viernes por la mañana, llegó a mi oficina mi maestro y ahora amigo Jaime Velasco. Él fue quien me dio clases de teatro cuando era su heteróclito alumno en el Centro de Educación Artística Juan Rulfo. Digo heteróclito porque en el Cedart todos somos entes muy extraños. En fin.
Me vino a platicar de su nuevo proyecto teatral a lado de Silverio Palacios, entonces pensé, ¿Jaime Velasco y Silverio Palacios dirigiendo un proyecto de teatro?, esto es simplemente maravilloso.
Con mucho gusto le pedí que me invitara a ver un ensayo de la obra que, a decir del mismo Jaime Velasco, era o es (mejor dicho) una adaptación que hizo Silverio Palacios al texto Jesucristo Gómez, del dramaturgo mexicano Vicente Leñero. Esta obra de teatro se llama:Jesucristo D.C. (adaptación libre de Silverio Palacios a la obra Jesucristo Gómez). Misma que está ambientada en Colima, Rancho de Villa, Catedral, cerca de la Yerbabuena y Coquimatlán.
Hay que hacer memoria que de ese texto también existe la novela del mismo Leñero titulada como todos saben, El evangenlio de Lucas Gavilán, una mirada comiquísima y súper citadina de la pasión de Jesucristo y su paso por el De efe.
Entonces me lancé al ensayo. El propio Jaime Velasco me dijo que esa noche, precisamente, estaría Silverio Palacios, quien había dejado al grupo teatral por estar trabajando (la noche del grito) en la ciudad de Zacatecas y que venía para continuar con los ensayos de la obra que están trabajando.
Así que en medio de la tremenda tormenta que cayó esa noche, me di cita en el teatro al aire libre de la Casa de la Cultura, con la zozobra de que esa noche, tras la fuerte tormenta, el ensayo se cancelaría. Pero no, los chicos a los dirigen Jaime y Silverio son gente profesional y estuvieron ahí, pese a todo y con un único objetivo, sacar adelante la puesta en escena.
En un momento, dado Silverio Palacios creyó que me iba a integrar al proyecto, que dicho sea de paso se llama Ticuz-Teatro, pero desafortunadamente no, creo que estoy muy desencanchado en eso de hacer teatro y el tiempo ya está encima para la puesta en escena (que se estrenará, según el propio Jaime el domingo 11 de octubre a las ocho y media de la noche, en el teatro al aire libre del Parque Regional). De cualquier forma me encantaría regresar a hacer teatro, pero quizá sea un poco más adelante y cuando no tenga una tesis de maestría que redactar.
Durante el ensayo noté que, lejos de que dos personalidades tan fuertes como lo son Silverio y Jaime se desorganizaran completamente, al contrario, creo que se complementan bastante bien y cada uno aporta lo que sabe hacer mejor: actuar. No cabe duda que para cualquier colimense sería un honor trabajar al lado de estos dos grandes de la actuación.
Es maravilloso darse cuenta, en un solo ensayo, de todo lo que es y nos puede enseñar Silverio Palacios. Puso a sus actores a hacer varios ejercicios para modular la voz en cada una de las escenas que así lo requerían y es indiscutible la calidad y sencillez con que Silverio Palacios trabaja ya sea en un teatro de magnitudes extraordinarias o en un simple camerino de un teatro al aire libre, como el de la Casa de la Cultura, pero como él mismo lo dijo: “es por amor al teatro, por amor a Colima y por querer hacer algo a lado de quien fue y es su gran amigo desde mi infancia: Jaime Velasco”.
Así es el grupo Ticuz-Teatro. Todos con el ánimo de hacer algo por la dramaturgia local y sobre todo, trabajando al lado de estos dos maravillosos directores y conocedores y actores pero sobre todo, personas que luchan y hacen del teatro, de la actuación, su forma de vida.
Esperemos ver esta obra de teatro (que además está escrita por Silverio), y esperemos que este esfuerzo que ahora comienza, este proyecto que arrancó desde el año pasado con la tradicional pastorela (que también dirigieron Silverio Palacios y Jaime Velasco) sea apreciado por el público colimense, porque es una verdad a voces, el teatro, la actividad teatral en el estado de Colima está muy abandonada por el lado del espectador que no asiste a los eventos teatrales, que no lee teatro, y mucho menos conoce del teatro local, y vaya que hay muchas puestas en escena cada temporada, cada fin de semana como para llenarse de teatro hasta los huesos.
Es por eso que Silverio Palacios y Jaime Velasco están haciendo ahora esto, salir de los recintos digamos “oficiales” de teatro para llevar las representaciones a donde está la gente. Es un esfuerzo complicado porque en las calles, en los teatros al aire libre no existen los elementos propicios (que sí los tiene un teatro formal) para las puestas en escena, pero es un riesgo que hay que correr y esperemos que otras personas, actores y directores de teatro local se animen a hacer lo mismo, porque el teatro de verdad lo vale.
Ya ni hablar de apoyos, que siempre hacen falta y parece que nunca terminan de llegar, o resulta que sí les toca pero siempre a los mismo, y ya chole con eso.
Yo nada más quiero una cosa, que ahora sí sea reconocido el trabajo de Jaime Velasco, porque creo que es un tipo con mucho talento, que respeto y admiro y que le ha costado mucho trabajo llegar a donde ha llegado.
Del mismo modo quiero que sea reconocido el trabajo de Silverio Palacios, que yo no conocía personalmente pero que me dejó el regusto por la pasión con que hace cada cosa en pro de la actuación, que mejor sería ir a ver su obra de teatro y apoyar a estos dos talentos locales que no hacen otra cosa que no sea lo que saben hacer mejor: actuar, ¿y para quién, o porqué y para qué?, simple y sencillamente para Colima.

Una temporada más




Cronicario
Una temporada más


Alberto Llanes


Empezó, sin lugar a dudas, la mejor temporada del año. Lo digo porque recién se han jugado los primeros partidos de futbol americano, ello sin contar con todas las fiestas que se avecinan como el 15 de septiembre, el descubrimiento de América, el día de los fieles difuntos, la feria de todos los santos y por supuesto, el día de acción de gracias en los Estados Unidos y la Navidad.
Pero lo mejor de todo es que estas fiestas, estos días, no podrían estar mejor acompañados que con un buen serial de televisión cada domingo de partidos de la NFL, la mejor liga deportiva en el mundo entero, por mucho.
Así que otra vez corren las apuestas y los equipos se van perfilando para ver quién se convierte en monarca del trofeo Vince Lombardy. Pero, ¿qué sería un día de muertos sin el partido previo de lo que los gringos llaman Halloween? No quiero decir con esto que ame la cultura gabacha, ellos tienen lo suyo y yo tengo lo mío, lo tradicional de México. Pero la Ene Efe Ele es la NFL y en estos días la vida no es la misma.
Ver un partido de futbol americano es una experiencia emocionante, y lo mejor, es que cada juego corona un día especial en la mejor época del año. O, ¿qué sería del día de acción de gracias en los Estados Unidos sin el partido tradicional de ese día?, generalmente, el día de acción de gracias de los Estados Unidos (el 25 de noviembre) se lleva a cabo en jueves y con un partido de la NFL, y se ha hecho tradición que sean los Vaqueros de Dallas contra los Leones de Detroit y ambos equipos juegan con sus uniformes de los años 50.
Ese día uno no tiene por qué asistir a la oficina; sino quedarse en casa pretextando cualquier cosa (enfermedad repentina, dolor incontrolable, cansancio imprevisto o cualquier otra excusa), y ver el futbol americano, ese ajedrez humano que nos pone a tono con la época, máxime si ese día, como ya es tradición, juega nuestro equipo amado, que, dicho sea de paso, en mi caso son los Vaqueros de Dallas.
En fin. Cada juego pareciera un súper tazón en pequeño.
La literatura, que generalmente reservo para leer los domingos, en época de futbol americano la tengo que adelantar (sábado, viernes o jueves), para que el santo domingo me quede totalmente libre y aventarme desde las doce del día hasta las diez de la noche, tres juegos de futbol americano, porque la pasión nos quema las entrañas y cada año tenemos que esperar por lo menos seis meses (enero (día último del mes que es cuando termina la temporada con el partido grande o también llamado Súper Bowl), febrero, marzo, abril, mayo, junio, julio, agosto (primeros juegos de pre-temporada), septiembre (empieza la temporada regular), octubre, noviembre, diciembre (los partidos se juegan en tremenda nevada) y enero, para volver con el ciclo).
En el futbol americano hay otra situación importante a resaltar. El equipo que merece pasar a la siguiente ronda, según sus triunfos y derrotas en toda la temporada, es el equipo que podrá aspirar primero a ser líder de su grupo para posterior, ser campeón de su conferencia (nacional o americana) y contender por el trofeo y anillo del súper tazón. Mis equipos favoritos, por cierto, están en la conferencia Nacional y son nada más dos: Green Bay (Packers); en segundo lugar, y en primero, obvio, como ya dije líneas arriba: Dallas (Cowboys).
Mis archienemigos serán, por consiguiente, los equipos que comparten el grupo con los Vaqueros de Dallas, que son: Águilas de Philadelphia, Pieles rojas de Whashington y Gigantes de Nueva York; y el equipo al que por tradición, los Empacadores de Green Bay tienen que odiar que son: Los osos de Chicago, demostrando así, la gran rivalidad que tienen estos dos equipos y no sólo eso, sino uno de los partidos (Osos de Chicago vs Empacadores de Grenn Bay) más añejo de la historia de la NFL.
Sin embargo, todos estos equipos que pertenecen a la conferencia nacional se vuelven mis amigos cuando algunos de ellos se corona campeón de conferencia y llega al partido grande y tiene que enfrentar a un súper rival de la conferencia americana, donde están los Jets de Nueva York, Delfines de Miami, Bengalíes de Cincinnati, Potros de Indianápolis, Broncos de Denver, Bills de Búfalo y por supuesto, un equipo que se ha vuelto un verdadero dolor de cabeza para los equipos de la conferencia nacional: Los Patriotas de Nueva Inglaterra comandados por Tom Brady, un gran quarterback hay que reconocerlo.
Así se vive la NFL.
Aunque creo que esta diversión no sería igual si estos partidos se hicieran en la primera mitad del año, donde no hay mucho qué festejar.
Dichosos los invitados al juego del hombre. Bienvenida otra campaña más. Hay grandes contendientes para el súper tazón XLIV (44), esperemos que los Vaqueros de Dallas le den una grata sorpresa a todo su público y que esta temporada sea, como cada año de futbol americano, maravillosa.