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Monday, June 07, 2010

EL PRÍNCIPE Y LA BRUJA

EL PRÍNCIPE Y LA BRUJA




Juan Pablo de Ávila


jpavila02@yahoo.com.mx




“Mi corazón es delicado

Porque una vez fue lastimado

Trátalo bien si los has robado…”

Sabe quién la canta.



Escrito a dos amigos, de los que no sé si uno dejará de serlo después de leer este texto: para Claudia Santa-Ana y Víctor González Esparza.

Erase una vez que era, un hermoso reinado, donde todos vivían felices y con una sonrisa Colgate de cachete a cachete, y todo porque había llegado al trono un nuevo rey Víctor I, del que todos esperaban las más grandes bonanzas y futuros. Desde aquella coronación, la comarca solamente soñaba con esperanza y buenasventuras; sin embargo, nubarrones negros se avecinaban desde la vieja casona, en la que además de estar llena de fantasmas de monjas díscolas, era la guarida de… de… La bruja. La mala de la historia ¡Ah! pero como en todo bello cuento de hadas, falta el príncipe, el vellocino encopetado que siempre frente al espejo está pregunta que pregunta: “Espejito, espejito, ¿quién hizo la mejor feria del libro?, ¿quién hizo la mejor edición?, ¿quién es el más bonito, quién?…” El espejo no responde, mas el lacayo, bufón de la corte, grita desgañitado: “Tú mi rey, tú eres bello”. El principito, mirándose las uñas, arrogante exhala: “Cállate, no soy rey todavía. Mañana lo seré.”

El sexenio que fenece, lo mejor que puede hacer es no terminar con una cereza de calificativos derivados de su prepotencia, aunque ya con antelación se vislumbra como una de las administraciones más corruptas, inseguras e incapaces para generar un mejor nivel de empleo. Sin embargo, pareciera que aún tienen cuerda para caer y hundirse más.

En los pasados meses hemos sido testigos de represión, hostigamiento y violaciones a los derechos humanos, razón por la cual se ha calificado al gobierno de Luis Armando de fascistoide (nos enojamos de la terrible ley Arizona porque criminaliza a los que manifiestan rasgos mexicanos, pero aquí se criminaliza y tortura a los jóvenes que tienen apariencia de rockeros, punks, hippies o cholos. Aquí, juventud es signo de criminal). Si alguien pensaba que ya no se podía caer más bajo, pues ahí está la muestra que se puede y más, ahora enrareciendo el ámbito electoral.

A la par, un rumor recorre los pasillos, las escaleras, los salones y los patios de la Casa de la Cultura y los de todos los centros pertenecientes al Instituto Cultural de Aguascalientes. Cuatro han sido las personas, trabajadoras del ICA, que me han referido su versión y en todas se coincide que: en reunión de directores, en la sala de Juntas, con el Director General Víctor González, al finalizar los desahogos administrativos, relajados dijeron, entre sonrisas de sardónica venganza que “Ha llegado el momento de hacer a un lado a Claudia Santa-Ana, directora del Centro de Investigación y Estudios Literarios de Aguascalientes, CIELA”. Las risas, las burlas estaban amenizadas con galletitas y café. Alguien comentó: “Y que tal si la mandamos a la casa de la cultura de Tepezalá, No, no, hay que mandarla a Rincón”; otra vocecita fina y delicada precisó: “Pero se va a sentir desamparada, lejos de su Mecenas Don Víctor Sandoval”. Otro, semicalvo, ofuscado porque lo hicieron levantarse a las 10 de la mañana responde: “Sí, mejor hay que mandarla a la biblioteca “Fray Servando” (le daba güeva decir el nombre completo), en el Mercadito Primavera”. “Sí, sí –dijo otro más panzón y grande- Y a la sección infantil”.

El Rey, que los miraba a todos, divertido, finiquitó: “Se sentencia: Claudia tiene que presentarse ante la directora de la biblioteca, a lo menos en tres días, quien le indicará que tendrá que llevar sus órdenes ante el príncipe de ediciones y ahora también de bibliotecas, Gustavo Vázquez Lozano”. Se cierra la sesión. Y todos rieron y vivieron muy felices. El resentimiento, cuando es sorna, se vuelve elemento fácilmente incendiario.

Éste ha sido uno de los sexenios culturales más desastrosos, sobre todo en lo que se refiere a la política de ediciones, a la carencia de fomento de museos y galerías, a la ausencia de una verdadera enseñanza cultural, al declive de una feria de “San Marcos” que al final se volvió elitista y violenta. Ahora que resultó que sin la menor vergüenza el gobierno estatal se convirtió en empresa boxística, con una feria del libro raquítica, frente a la gran mediocridad, el Richeliu aguascalentense, Gustavo Vázquez Lozano, impuesto por el gobernador (como también lo fueron los contadores) al director Víctor González, al final ha encontrado la personificación de la mala del cuento: Claudia Santa-Ana, y así endilgarle a alguien todas sus trapacerías, ineficiencias e inequidades.

A la directora del CIELA se le ha impuesto la renuncia a su cargo y su remoción, sin ninguna justificación y explicación pertinentes, violando así los derechos laborales más elementales, y haciendo de Víctor González, máxima jerarquía del Instituto, un dictadorzuelo, algo así como el Porfirio Díaz de la cultura aguascalentense, sobre todo por no atreverse ni siquiera a dar la cara, a mostrarse de frente con la directora y firmemente reubicarla. Vuelvo: frente a tanto destrozo que hay en el instituto, Claudia, ¿es a la única que quieren hacer renunciar? ¿No sería mejor que renuncie el propio Gustavo Vázquez, u Oscar Giacinti, o Jorge Barberena, que en los seis años no han hecho prácticamente nada? Curiosamente en algunas ocasiones, por órdenes de mi directora Claudia Santa-Ana, tuve que ir a la dirección de museos y galerías a checar algunos asuntos operativos. En un gran escritorio estaba su titular Oscar ahí sentado mirando el techo; íbamos y veníamos, esto en varias ocasiones, y ahí estaba Oscar, incólume, estático, eso sí, con los ojos abiertos mirando el techo. Me comentan, por cierto, que jamás ha convocado a una reunión de directores de museos, tampoco ha mostrado una política para activar museos y galerías. Pareciera que su labor más ardua fue la de ser consorte turístico del rey.

Peor aún, el acto barbajanezco, sardónico y conciliábulo en el que se ejerció la renuncia forzada de la directora Claudia, coincide con su proceso de alumbramiento, haciendo que las vejaciones y humillaciones incidieran gravemente en su estado de embarazo y parto, provocándole serios problemas de salud tanto a ella como a su bebé.

¡Wuaw! las brujas también tienen hijas. ¡Wuaw! las brujas también sienten. La insensibilidad, por el machismo y la misoginia de los directivos, hizo que la remoción se efectuara en un momento de vulnerabilidad de género. Tomando en cuenta reportes médicos, el acto es una violación a los derechos humanos. Bien se pudiera estar levantando un acta de denuncia de todas las agravantes con que fue removida la directora del CIELA.

Una vez más, ahora a través del ICA, el gobierno del estado viola los derechos fundamentales, laborales y humanos de sus trabajadores. Claudia no es la única mujer que ha sido despedida de forma violatoria y denigrante. En el IEA, a últimas fechas, algunas madres de familia han sido despedidas por no compartir los mismos intereses políticos de los directivos, o porque simplemente no han sido dóciles al sistema. En el gobierno de Luis Armando no se despidió o removió al personal por su ineficiencia y su ineptitud, se corrió únicamente a los que no encajaban con sus intereses. La arquitecta Claudia ha sido una directora muy eficiente, capaz y una gran administradora; el que lo niegue será un hipócrita que persigue sólo intereses personales.

A pesar de que el presupuesto que tiene destinado federalmente el CIELA no se ejerce en su totalidad y es desviado por la Dirección General del ICA a otras áreas, a otros intereses, a pesar de que no se le asignan los recursos que por derecho debiera, el CIELA fue el Centro Cultural más activo y dinámico de todo el ICA, y el proyecto cultural literario más importante de todos los sexenios, en los cuales curiosamente siempre, la literatura, fue el patito feo. Ahora, con la gran decisión de los misóginos directivos, el CIELA está siendo desmantelado como lo es la biblioteca Torres Bodet, ¿qué pretende Gustavo Vázquez? (a cinco meses de que se vaya), ¿cerrar centros para hacer más oficinas? ¿Quiere más espacio para producir su última ególatra pARTEaguas?

El CIELA se cayó por la falta de apoyo, por las tranzas que se han hecho con sus recursos propios, por la agresión permanente a la persona de la directora, lo cual se agudizó más desde el despido que se ejerció contra Edilberto Aldán, por su ausencia laboral, ya que su puesto, como el que había sido el mío nunca se cubrieron satisfactoriamente. Con Aldán el Centro había conseguido tener un blog y un gran archivo de cuentas electrónicas, ahí están, ahí quedaron. ¿Por qué ahora se quiere personalizar las grandes deficiencias que ha tenido el Instituto en una sola persona?

Además de violar derechos laborales y utilizar formas que vulneran los derechos humanos de la Arquitecta Claudia, “los directivos” del ICA trastocaron formas procedimentales, pasando por alto al Consejo del propio CIELA, en el cual está Jesús Eduardo Martín Jáuregui, Víctor Sandoval, Salvador Gallardo Topete, la propia Claudia Santana y Víctor González. Al Consejo no se le reunió, ni se le tomó opinión. Inclusive el propio Consejo Cultural del ICA no fue informado. ¿Esta es la democracia cultural? Te extraño Víctor.

Cuando llegó Víctor González a la Casa de la Cultura, yo, conjuntamente con muchos compañeros, tuvimos un gran gusto y alegría pensando que, como historiador e investigador, compañero amigo, el Instituto tendría otro toque y otra alternativa que lo alejaran de la arrogancia de Enrique Rodríguez y de la ignorancia cultural de Alejandro Lozano. Sin embargo, como la gran mayoría menciona, fue una decepción tras otra. Yo he compartido el pan, el vino y la sal con Víctor González, lo considero todavía un compañero y amigo; sin embargo, y como lo comenté en otro artículo, mi amistad la fundo en el entramado de una filosofía que vaya con la libertad, la justicia y la igualdad. Víctor González: A cinco meses de tu entrega, no cierres con actitudes dictatoriales y misóginas lo que ha sido tu gestión cultural, que ha tenido también logros y aciertos, entre ellos, el propio CIELA. No destruyas otro centro, por favor.

Un gobierno que despide no por su ineficiencia o ineptitud sino por rebeldía o carencia de docilidad, es y ha sido un gobierno dirigido por fachos. Carolina Rincón ha sido un claro ejemplo de la intolerancia (No olvidamos la censura a Beto Bejar y a Rafael Juárez), Hidalgo Eddy, toda una personificación de la represión: ¿Lo pueden imaginar de director de la Policía Única? Mejor que venga Goebbels.

Una gran tristeza me embarga, porque dos entrañables amigos están siendo agredidos, uno por su misma ceguera. Yo renuncié al CIELA porque me había sobrecargado de trabajo, pero mi relación con Claudia Santa-Ana ha sido de afecto y respeto, respeto sobre todo porque admiro su capacidad de organización, administración y compromiso. Con Víctor siempre ha habido una gran reflexión de nuestra sociedad, le tengo una admiración por su nivel investigativo que hoy ha dejado, porque conmigo siempre tuvo puertas abiertas, me duele mucho que por una decisión arbitraria y fuera de tiempo una amistad se pueda terminar. Siempre habrá una lágrima interna que ruede cuando dos amigos se distancien. Siempre. Para bien o para mal, a unos cuantos meses, en el próximo sexenio se tendrá que articular otra política literaria, y esté o no Claudia, el CIELA, como lo fue en sus mejores momentos, tendrá que llenarse de talleres, eventos, presentaciones, exposiciones y hasta cine. Deberá continuar ahí, en la casa de Refugio Reyes de cantera amarilla, en la calle de Allende, y en la que además se aparece una monja díscola, que de seguro vuelve de ultratumba para vengarse de los designios dictatoriales y misóginos de la iglesia Católica. Las penas con pan y vino son menos, por eso Salud.