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Wednesday, October 08, 2008

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Si estas imágenes son ofensivas, lo siento, pero la novela que escribo así lo requiere... hacer investigación de cam-pito






Fisting








Fisting


(Tomado del blog:

http://tuperritasumisa.myblog.es/tuperritasumisa/page/2708/Algunas_fantasias_1_


La penetración con la mano no es para cualquiera. Sin embargo, hay mucha gente que disfruta de esta práctica que algunos pueden considerar extrema. Este mensaje pretende dar una información general para aquellos que desea saber de esta práctica, a veces asociado al mundo fetish y BDSM. Esta penetración puede ser tanto vaginal como anal.

Aunque esta experiencia no es tan peligrosa como pueda parecer a primera vista, si requiere de una buena técnica para tener éxito y no producir daño o heridas a la pareja o convertirlo en una práctica molesta y desagradable.

Para realizar esta práctica es un requisito imprescindible que haya una profunda entendimiento, comunicación y confianza en la pareja que la va a realizar. La experiencia puede ser muy intensa para el penetrado, no solo en el sentido físico, sino por el lazo emocional o espiritual que surge de esta práctica. También puede ser una experiencia muy excitante para el que realiza la penetración. Algunos asocian esta práctica con el chakra (un termino indio para el centro de energía) que se supone situado en el ano y en el área genital. Muchas personas que les gusta sentirse penetradas por un gran sexo, acaban por encontrar en esta práctica la máxima expresión de ese deseo.


La primera experiencia

Lo primero y quizá más importante en lo que hay que hacer énfasis es en la necesidad de la higiene, lubricación y paciencia. Este tipo de penetración puede requerir un tiempo bastante largo, casi siempre no inferior a una hora, aunque puede ser más. Desde luego no es para practicarla con prisas.

Conviene comprobar antes de empezar que el área vaginal o anal está bien limpia, preferiblemente en la última hora. Conviene no empezar hasta que la pareja se sienta cómoda, relajada y un poco excitada. Si no se va a usar guantes conviene tener la mano perfectamente lavada.

Una buena técnica es empezar con unos dedos bien lubricados alrededor de la entrada. Se puede iniciar trazando círculos alrededor de la zona más externa, para proceder a una inserción tranquila. La primera vez usar dos dedos, luego tres, y la siguiente vez posiblemente ya se pueda introducir los cuatro dedos confortablemente en su interior. Conviene juntar los cuatro dedos para penetrar mejor, luego unir por debajo el dedo pulgar formando una pequeña cuña para ir dilatando lentamente el orificio, aplicando una presión no muy intensa pero continua. Después de tener el pulgar, se necesita solo dilatar un poco más para que pueda entrar la mayor parte del puño de la mano. Hay que moverse lentamente, sin movimientos bruscos, para evitar un desgarre repentino que podría;a ser muy doloroso. La zona de los nudillos es la parte más ancha de la mano y la que ofrece más resistencia. Conviene esperar a que la pareja este preparada para dar el empujón final. Las mujeres pueden ayudar concentrándose como si fuera un parto. Una vez atravesada el anillo de los músculos que rodean la entrada probablemente se notara que la mano es absorbida hacia dentro un poco, encontrándose la mano envuelta en un orificio caliente y húmedo. No hay que temer nada, sino simplemente proceder lentamente. Durante este proceso puede ser una ayuda estimular otras partes del cuerpo del usando la otra mano, la boca o algún vibrador (para el clítoris) para intensificar el placer.

Conviene observar el rostro del que recibe para identificar señales de placer o dolor y ver cuando hay que presionar o retirarse un poco, cuando añadir más dedos y cuando es demasiado. Siempre hay que respetar los limites de la pareja y sus capacidad de soportar el dolor. En este sentido, conviene hablarse mutuamente para ver si va todo bien. Un cierto dolor durante la penetración es normal, pero nunca debe ser excesivo. El que recibe debe relajar sus músculos para poder avanzar. Una buena forma es apretar y sostener los músculos rígidamente, respirar profundamente y abandonar esa tensión. Puede llevar varias sesiones de experimentación hasta encontrar la técnica que mejor funciona a la pareja, aunque se puede acertar a la primera. En cualquier caso, hay que ser paciente y disfrutar de la excitación.

Una vez la mano dentro cerrarla hasta formar un puño. La sensación preferida suele ser la de experimentar una sensación de saciedad más que de bombeo. Empezar contrayendo y expandiendo la mano para crear un sentimiento de plenitud. Hacerlo lentamente con pequeños movimientos. Se puede aumentar el ritmo y la fuerza conforme el receptor se acostumbre a ello. En una mujer se puede estimular a la vez el clítoris con la otra mano.

La penetración con la mano genera intensas sensaciones, conviene preguntar lo que hace sentirse bien a vuestra pareja. Una vez acabado convertir otra vez la mano en una cuña y suavemente extraerla. Avisar a la pareja antes para hacerlo juntos. La mano también puede salir como efecto de una contracción cuando se produce el orgasmo.

Consejos

Para los dadores es una buena idea usar guantes de latex o de otro material protector, tienen la ventaja de que también reducen la fricción. Para la penetración anal es obligatorio. Una buena higiene es la clave para tener sesiones repetidas que sean excitantes y divertidas. En algunos casos el que recibe, puede notar que no anda cómodamente los siguientes días.

Empezar lentamente

Hay que asegurarse al comenzar cada sesión de un precalentamiento antes de intentar embutir la mano hasta dentro. Conforme se gane experiencia, se podrá conocer las preferencias de la pareja y sus límites. Aunque con el tiempo el proceso de penetración puede ser más rápido, en general conviene proceder de una forma lenta y cuidadosa. Si el receptor quiere ir más rápido o desea la penetración completa, seguro que dará señales y lo sabréis.

La forma física de la vagina o el ano influye en este tipo de penetración, mientras en algunas personas es más espaciosa y fácil de dilatar en otras no lo es tanto y será necesario más dosis de paciencia y tiempo para conseguirlo. Pueden ser necesarias varias sesiones de dilatación hasta conseguir que penetre la mano entera.



Técnicas de penetración

Solo nudillos

Usar uno o dos nudillos en la entrada, luego trabajar con el resto hasta introducirlos, y empezar a moverlos alrededor. Su efecto es como el de una bolas rodantes dentro de la apertura que pueden ser extremadamente satisfactorios.

Penetración con la palma abierta

Trabajar con la mano entera dentro de la abertura. Mantener los dedos rígidos y juntos mientras se introduce y se saca la mano entera de la apertura. Conforme se progresa, se puede añadir un poco de movimiento a los dedos en el ápice de cada inserción. Observar los signos que haga tu pareja sobre lo que realmente le gusta.

Penetración con los dedos abiertos

Similar a la técnica de la palma abierta, donde se introduce la mano en la apertura, pero con los dedos abiertos. Se puede encontrar que haya que dilatar un poco el canal para ganar algo de espacio. Los dedos individuales proporcionan diferentes profundidades, presiones y estilos de estimulación simultáneamente. Para mayor deleite moverlos un poco.

La ola

Empezar a hacer la ola con los dedos una vez esté la mano dentro con los dedos extendidos. Ir hacia delante y atrás o permanecer en una dirección; ambas técnicas son muy buenas.

Hasta el codo

Atención: los principiantes no deben emplear esta técnica.

Incluso los expertos deben proceder a un ritmo muy lento cuando se ha llegado a la muñeca. Mantener el puño cerrado y lentamente hurgar más y más profundo en el canal. Asegurarse de mantener la nueva área bien lubricada. Lentamente avanzar tanto como se puede hasta llegar al codo. Observar a la pareja atentamente porque la mayoría no puede llegar muy lejos. La idea no es exactamente llegar hasta el codo (muy pocos pueden llegar hasta ahí, sino ir en esa dirección y disfrutar el placer de una penetración profunda.

Girando

Cuando el puño este bien insertado en el orificio, girar lentamente el brazo en un sentido y el otro. El receptor se sentirá estimulado en toda la region que hay en contacto. Esta técnica puede fácilmente agobiar al receptor, por lo tanto vigilarle atentamente.


Nudillos de latón

Rodar las puntas de los nodillos sobre la parte superior de la apertura. Los nudillos levantados proporcionan descargas de puro placer y son una forma de relajar la apertura para exploraciones más profundas.



Para la penetración anal

El receptor debe hacerse un lavativa entre 30 y 60 minutes antes de la sesión para eliminar toda la material fecal. Usar una lavativa de agua solo, de hecho es el que mejor limpia. Dejar unos 15 minutos para eliminar toda el agua.

Tuesday, October 07, 2008

¡Por fin!

Bueno, pues acabó altexto 2008. De hecho terminó desde la semana pasada. Miércoles de la semana pasada, para ser un poquito más exacto. Y terminó dejándome encamado. Esta vez sí me tiró. ¿Compré algún libro?, nada. Tanta actividad no me dio chance de ni siquiera darle una visitada (como a mí me gusta) a la librería. Y es que me gusta visitar la librería y tardarme horas y horas. Esta vez simplemente no pude. Vi por ahí un libro de cuentos de Alberto (tocayo) Dalal, pero de ahí a poder comprarlo, nada. Este año contamos con la siempre grata presencia de los bachilleratos de Colima. La noticia se corrió por varios campus, y cuando en el programa estaba indicado con quiénes íbamos (guille cuevas y un servidor) a trabajar, resulta que se dejaron venir ene cantindad de alumnos que salían, quién sabe de dónde. Resulta que todos los días teníamos hasta dos o tres charlas (o presentaciones). Sí, es divertido trabajar con estos chavos, pero también es muy cansado. Las chicas van con sus falditas cortas... cortas... cortas... pero cortas, y los caballeros pues simplemente van. Se presentaron las dos colecciones en esa semana y dos días de actividad con bachilleratos. Y entre habla y habla... mira y mira... cada alumno salió por lo menos, con un libro bajo el brazo, como dice la canción de Gavilondo Soler. Debo aclarar que las cuentas nunca nos salieron bien. Es decir, siempre faltaba dinero, poco, pero faltaba. Aunque de las cuentas yo no me hice cargo, carajo, por algo estudié letras, la matemática y yo llevamos mucho, pero mucho tiempo distanciados, y no se ve por dónde, ni cómo, lleguemos a entendernos. El caso es que estos libritos se han movido, vendido y revendido por aquí y por allá. Aquí quiero abrir un paréntesis para agradecer a dos amigos. Bueno, maestra y amigo, que colaboraron con nosotros. David Chávez y Lucila Gutiérrez, que desde tierras chilenas mandaron su colaboración para este nuevo proyecto editorial que ahora reunió el material de personajes bien leídos y bien importantes en la literatura universal, y que nuestroa amigos hicieron un epílogo para este material. Sinceramente muchas gracias. Y bueno, después de una jornada del libro universitario altexto 2008, me quedó una gripa que poco a poco se me está quitando, y un maldito dengue que, me impidió ir a trabajar dos días.

NO SE ME IMPORTA UN PITO...

NO SE ME IMPORTA UN PITO...

No se me importa un pito que las mujeres
tengan los senos como magnolias o como pasas de higo;
un cutis de durazno o de papel de lija.
Le doy una importancia igual a cero,
al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco
o con un aliento insecticida.
Soy perfectamente capaz de sorportarles
una nariz que sacaría el primer premio
en una exposición de zanahorias;
¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono,
bajo ningún pretexto, que no sepan volar.
Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!
Ésta fue -y no otra- la razón de que me enamorase,
tan locamente, de María Luisa.
¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos?
¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo
y sus miradas de pronóstico reservado?
¡María Luisa era una verdadera pluma!
Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina,
volaba del comedor a la despensa.
Volando me preparaba el baño, la camisa.
Volando realizaba sus compras, sus quehaceres...
¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando,
de algún paseo por los alrededores!
Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado.
"¡María Luisa! ¡María Luisa!"... y a los pocos segundos,
ya me abrazaba con sus piernas de pluma,
para llevarme, volando, a cualquier parte.
Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia
que nos aproximaba al paraíso;
durante horas enteras nos anidábamos en una nube,
como dos ángeles, y de repente,
en tirabuzón, en hoja muerta,
el aterrizaje forzoso de un espasmo.
¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera...,
aunque nos haga ver, de vez en cuando, las estrellas!
¡Que voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes...
la de pasarse las noches de un solo vuelo!
Después de conocer una mujer etérea,
¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre?
¿Verdad que no hay diferencia sustancial
entre vivir con una vaca o con una mujer
que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo?
Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender
la seducción de una mujer pedestre,
y por más empeño que ponga en concebirlo,
no me es posible ni tan siquiera imaginar
que pueda hacerse el amor más que volando.


Oliverio Girondo