Friday, February 26, 2010
A propósito del post anterior

El Peatón*
*Jaime Sabines
Se dice, se rumora, afirman en los salones, en las fiestas, alguien o algunos enterados, que Jaime Sabines es un gran poeta. O cuando menos un buen poeta. O un poeta decente, valioso. O simplemente, pero realmente, un poeta.
Le llega la noticia a Jaime y éste se alegra: ¡qué maravilla! ¡Soy un poeta! ¡Soy un poeta importante! ¡Soy un gran poeta!
Convencido, sale a la calle, o llega a la casa, convencido. Pero en la calle nadie, y en la casa menos: nadie se da cuenta de que es un poeta. ¿Por qué los poetas no tienen una estrella en la frente, o un resplandor visible, o un rayo que les salga de las orejas?
¡Dios mío!, dice Jaime. Tengo que ser papá o marido, o trabajar en la fábrica como otro cualquiera, o andar, como cualquiera, de peatón.
¡Eso es!, dice Jaime. No soy un poeta: soy un peatón.
Y esta vez se queda echado en la cama con una alegría dulce y tranquila.
Thursday, February 18, 2010
Andar en bici no es cosa de pobres o "Po´s más pobre, pinche pobre".

Cronicario
Andar en bici no es cosa de pobres o "Po´s más pobre, pinche pobre".
Alberto Llanes
Últimamente, una de mis aficiones, es recorrer la ciudad en bicicleta. Contemplar los paisajes que esta hermosa ciudad nos tiene reservados, respirar aire fresco gratis, hacer un tanto de ejercicio y sobre todo, cuidar el medio ambiente de no contaminarlo con un vehículo más.
Tarea titánica si nos damos cuenta lo ojetes que son algunos automovilistas, sobre todo los del servicio público que si no respetan a su madre cómo van a respetar a un tipo que va en bicicleta en plena avenida Felipe Sevilla del Río. Pues no.
Pero no nada más ellos tienen la culpa. No. Señoras emperifolladas y montadas en camionetas del año, llámense como se llamen CRV, Tacoma, Hilux, RAV4 qué sé yo de marcas, son las peores. Claro, no todas, hay que decirlo también.
Ellas no saben que el peatón es primero. No. Ellas se te lanzan sin importar que quien va caminando o en bicicleta, como en este caso, está totalmente indefenso ante su “camionetón” y además, tiene derecho al paso antes que usted, señora de las cuatro décadas.
Que yo sepa, en la ciudad de Colima y en varias ciudades más de nuestra bien preponderada República Mexicana, sino es que en todas las ciudades, las vueltas a la derecha son continuas pero con precaución. Sí, señora, con precaución. Se lo voy a deletrear para que me entienda mejor. P-r-e-c-a-u-c-i-ó-n. Dicen que los ejemplos con manzanitas son más fáciles de entender, a ver si es cierto.
Pues sí. Tengo escasas tres semanas en esta práctica de pedaleo ciudadano. Recuerdo que cuando tenía la ágil edad de 16, 17, 18 años, recorría la misma ciudad de cabo a rabo. Han pasado los años y no es lo mismo los tres mosqueteros que algunos años después. En esta nueva experiencia bicicletil (por llamarle de algún modo), me he topado con que la ciudad ha crecido sobremanera, hay miles de láminas que sólo pasan zumbando a mi lado a 80, 90, 100 kilómetros por hora y nadie hace nada, también me he dado cuenta que los sitios donde según debe circular un ciclista (las famosas ciclopistas), o no existen o están ocupados con vehículos que utilizan ese lugar para estacionar sus láminas ahí.
Y no se les puede decir nada porque los señores se enojan y nos dicen hasta de lo que nos vamos a morir. Así está, más o menos, la cultura de las personas. Ahora, no quiero generalizar. Y en esta viña del señor hay de todo. Así como ha tocado lidiar con gente nefasta, me ha tocado tratar con gente que es un pan de Dios. Felicidades a todos ellos.
Pero sobre todo. Me he dado cuenta que hay señoronas, como la que me mandó a chingar a mi madre la semana pasada (que al cabo mi santa madre es de plástico o tiene embarrada harta mantequilla pa´que se le resbale). Que muy dueñas de sus camionetas se creen también dueñas de las calles y andan a todo lo que da su vehículo, eso sí, del año para que se vea la clase o nivel de clase en que se mueven. Y pasando por encima (con sus monstruos de aluminio y plástico, porque eso es lo andan conduciendo, aluminio, fierro y plástico) de quien sea, se vuelan y pasan por el arco del triunfo los señalamientos viales y todavía se enojan. Y más aún, le dicen a uno pinche pobre por andar en bicicleta. Y todavía peor, lo mandan a uno a chingar a veinte.
Conciencia deberían hacer. Cultura deberían tener antes de abrir, como fauces o como los cofres que traen sus máquinas (que pilotean sin respeto de nadie, menos del pobre agente de tránsito, que, al igual que un servidor, anda en su bicicleta) esas bocotas que no demuestran ni tantito así de educación, o de que alguna vez hayan ido a cursar estudio alguno en cualquiera de los planteles educativos de nuestra entidad. Cosa seria son estas señoras al volante.
Yo no quiero caer en el machismo vil de decir, mujer al volante peligro constante, porque reconozco que hay mujeres que manejan muy, bastante y mucho mejor que yo, sin duda, tan sólo en casa tengo un gran ejemplo de mujer. Pero esta historia me pasó con una señorona de esas, que andan por estas calles de dios y nadie les dice nada.
Y tan como hay señoras que manejan así, y que lo mandan a uno a chingar a su madre rapidito, y que aparte le dicen a uno “po´s más pobre, pinche pobre” por andar en bicicleta haciendo ejercicio, cuidando la ecología y más, hay también hombres, señorones que mejor quitarles la licencia de conducir (si es que la tienen) antes de que sigan maltratando y no respetando las zonas que son exclusivas y nos competen nada más a nosotros, los bicicleteros.
Wednesday, February 17, 2010
Nuevos derechos para ciclistas y peatones

Nuevos derechos para ciclistas y peatones
Las modificaciones al Reglamento de Tránsito publicadas por el GDF entrarán en vigor el próximo jueves.
México, 17 Feb. (Notimex).- El Gobierno del Distrito Federal publicó modificaciones al Reglamento de Tránsito donde se establecen nuevos derechos para peatones y ciclistas, quienes tendrán prioridad sobre los vehículos motorizados particulares y del transporte público en el uso del "espacio público de los diferentes modos de desplazamiento".
Las modificaciones señalan que la jerarquía para el uso de dicho espacio está encabezada por los peatones, seguidos de los ciclistas, los usuarios y prestadores del servicio de transporte de pasajeros masivo, colectivo o individual; los de transporte particular automotor; y los usuarios y prestadores del servicio de transporte de carga.
Así los ciclistas deberán "compartir de manera responsable con los vehículos y el transporte público la circulación en carriles de la extrema derecha", pero los autos motorizados en caso de rebasar a los usuarios de bicicletas están obligados a hacerlo por la izquierda y dar al menos un metro de distancia de separación lateral entre ambos.
Además, entre otros puntos, los autos motorizados tendrán prohibido detenerse sobre un "área de espera ciclista", mientras que los ciclistas deberán indicar la dirección de su giro o cambio de carril mediante señales con el brazo y mano así como usar aditamentos o bandas reflejantes para uso nocturno.
Tanto a ciclistas como a motociclistas se les prohibe circular por los carriles centrales o interiores de las vías de acceso controlado y en donde así lo indique el señalamiento, "salvo cuando mediante aviso publicado en la Gaceta Oficial" se determinen las condiciones, los horarios y días permitidos en dichas vialidades.
Según las modificaciones, que entrarán en vigor este jueves, se les prohibe circular entre carriles, salvo cuando el ciclista esté con tránsito detenido y busque colocarse en lugar visible para reiniciar la marcha.
Por su parte los peatones tienen derecho de preferencia sobre el tránsito vehicular para garantizar su integridad física cuando vayan por la banqueta y algún conductor deba cruzarla para entrar o salir de una cochera o estacionamiento.
Asimismo cuando transiten en comitivas organizadas o filas escolares y vayan por los espacios habilitados para ello cuando la acera esté afectada por la ejecución de un trabajo o evento que modifique de forma transitoria las características del área de circulación peatonal.
Mr. P.Mosh

Mr. P. Mosh
(Lyrics)
Anda pachuco king seorita linda
mi coche echa lumbre, mi corazon cosas bonitas
soy el hombre de la noche soy la sombra de la vida
mi sangre es la comida que te hace estar dormida.
pero no me hagas caritas solo busco otra salida.
bailando y cantando es tu castigo por ser viva
soy el verdugo de tus sueos
no soy malo soy veneno
no me mires a los ojos
porque puede que no encuentres nada mas que tu reflejo
yo soy tu infierno x2
En el lenguaje del amor yo era el verbo en carne viva
yo era el dueo de estos bailes pero todo termino por:
Mr. P M.O.S.H x4
I (am going to) say i do look georgeos
How come you (don't) not like'em
1-2-3-4
Soy la luz de este momento
no respiro soy de fierro
no me busques yo te encuentro
no me toques o te quemo
ya no quiero ser asi yo quiero estar junto a ti
pero asi es mi destino soy el rey de este camino
solo veanme pasar no me imiten es mortal
no me busquen o si no su calavera va a llegar
lo queremos conoser es mi amor es mi querer
cada que vamos a fiestas de lejos se puede ver
es Mr. P M.O.S.H
Yeah talk to me baby
?
Ahora si todos conmigo vamos a bailar
Raascale mi Jason
Mm, so
Mr. P. M.O.S.H.
Mr. Lpez
Mr. T
Mr P. Mosh
¿Qué es tener huevos?
¿Qué es tener huevos?
Todo mundo dice que los tienen bien puestos, pero. . . !
qué es tener huevos?
pilotear un Formula 1?
practicar paracaidismo?
ski extremo?
rafting?
puenting?
jugarte tu sueldo en águila o sol?
insultar al portero de una discoteca?
mandar a chingar su madre a tu jefe?
subirte a una montaña rusa... defectuosa?
manejar en estado de ebriedad a 200 Km/hr, con la pista mojada?
coger con la vecina más buena de la cuadra, grabar el video, subirlo a youtube y darle la liga a tu esposa?
Ni madres!!, todo eso son puras mamadas!
ésto es tener huevos!!!:
Todo mundo dice que los tienen bien puestos, pero. . . !
qué es tener huevos?
pilotear un Formula 1?
practicar paracaidismo?
ski extremo?
rafting?
puenting?
jugarte tu sueldo en águila o sol?
insultar al portero de una discoteca?
mandar a chingar su madre a tu jefe?
subirte a una montaña rusa... defectuosa?
manejar en estado de ebriedad a 200 Km/hr, con la pista mojada?
coger con la vecina más buena de la cuadra, grabar el video, subirlo a youtube y darle la liga a tu esposa?
Ni madres!!, todo eso son puras mamadas!
ésto es tener huevos!!!:
Tuesday, February 16, 2010
Como ahí qué, carnal Marcelo

Ebrard promueve uso de bicicleta; inaugura Ecobici
Espera que los capitalinos eleven el uso de la bici en un 5% para el 2012 como medio de transporte; tendrá un costo diario de 82 centavos.
El jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard Casaubon, inauguró el Sistema de Bicicleta Pública Ecobici en la calle José Rosas Moreno, colonia San Rafael, para promover el uso de la bicicleta como principal medio de transporte para viajes cortos y elevar su uso hasta en un 5% para 2012.
Durante su discurso, el mandatario destacó la importancia de este medio de transporte que tendrá un costo de 82 centavos diarios para el usuario y cuenta con 84 cicloestaciones y mil 114 bicicletas. Las bases se ubicarán en las colonias Hipódromo, Hipódromo Condesa, Condesa, Roma Norte, Juárez y Cuauhtémoc.
Este sistema de transporte lo podrán utilizar sólo personas mayores de edad con el respaldo de una tarjeta de débito o crédito. El costo es 300 pesos anuales.
Durante esta inauguración se registró el primer accidente y se trató del director de Gobierno de la delegación Cuauhtémoc, José de Jesús Covarrubias, quien se impactó contra un automovilista en Río Rhin y Río Pánuco, mientras que Marcelo Ebrard se pasó cuatro semáforos en rojo.
Monday, February 15, 2010
Las 45 lecciones que la vida me ha enseñado
Escrito por Regina Brett, 90 años, de "The Plain Dealer", Cleveland , Ohio
"Para celebrar la llegada a mi edad avanzada , una vez escribí las 45 lecciones que la vida me ha enseñado. Es la columa más solicitada que jamás había escrito." Mi odómetro llegó a los 90 en agosto, así que aquí les va la columna una vez más:
1. La vida no es justa, pero aún así es buena.
2. Cuando tengas duda, sólo toma el siguiente paso pequeño.
3. La vida es demasiada corta para perder el tiempo odiando a alguien.
4. Tu trabajo no te cuidará cuando estés enfermo. Tus amigos y familia sí. Manténte en contacto.
5. Liquida tus tarjetas de crédito cada mes.
6. No tienes que ganar cada discusión. Debes estar de acuerdo en no estar de acuerdo.
7. Llora con alguien. Alivia más que llorar solo.
8. Está bien si te enojas con Dios. El lo puede soportar.
9. Ahorra para el retiro comenzando con tu primer cheque de nómina.
10. Cuando se trata de chocolate, la resistencia es inútil.
11. Haz las paces con tu pasado para que no arruine el presente.
12. Está bien permitir que tus niños te vean llorar.
13. No compares tu vida con otros. No tienes ni idea de lo que se trata su travesía.
14. Si una relación tiene que ser secreta, no debes estar en ella.
15. Todo puede cambiar en un parpadear de ojos. Pero no te preocupes, Dios nunca parpadea.
16. Respira profundamente. Esto calma la mente.
17. Elimina todo lo que no sea útil, hermoso o gozoso.
18. Si algo no te mata, en realidad te hace más fuerte.
19. Nunca es demasiado tarde para tener una niñez feliz. Pero la segunda depende de tí y de nadie más.
20. Cuando se trata de perseguir aquello que amas en la vida, no aceptes un " no" por respuesta.
21. Enciende las velitas, utiliza las sábanas bonitas, ponte la lencería cara. No la guardes para una ocasión especial. Hoy es especial.
22. Preparate de más, y depués sigue la corriente.
23. Sé excéntrico ahora. No te esperes a ser viejo para usar el morado.
24. El órgano sexual más importante es el cerebro.
25. Nadie está a cargo de tu felicidad, más que tú.
26. Enmarca todo lo llamado "desastre" con estas palabras: "En cinco años, ¿esto importará?"
27. Siempre elige la vida.
28. Perdonale todo a todos.
29. Lo que las otras personas piensen de ti no te incumbe.
30. El tiempo sana casi todo. Dale tiempo al tiempo.
31. Por más buena o mala que sea una situación, algún día cambiará.
32. No te tomes tan en serio. Nadie más lo hace.
33. Cree en los milagros.
34. Dios te ama por lo que Dios es, no por lo que hayas hecho o dejado de hacer.
35. No audites la vida. Sólo llega y aprovéchala al máximo hoy.
36. Llegar a viejo es mejor que la alternativa--- morir joven.
37. Tus niños sólo tienen una niñez.
38. Todo lo que verdaderamente importa al final, es que hayas amado.
39. Sal todos los días. Los milagros están esperando en todas partes.
40. Si todos apilaramos nuestros problemas y vieramos los montones de los demás, rápido arrebataríamos de regreso los nuestros.
41. La envidia es una pérdida de tiempo. Tú ya tienes todo lo que necesitas.
42. Lo mejor está aún por llegar.
43. No importa cómo te sientas... párate, arréglate y preséntate.
44. Cede.
45. La vida no está envuelta con un moño, pero sigue siendo un regalo.
Los Amigos son la familia que nosotros mismos escogemos.
"Para celebrar la llegada a mi edad avanzada , una vez escribí las 45 lecciones que la vida me ha enseñado. Es la columa más solicitada que jamás había escrito." Mi odómetro llegó a los 90 en agosto, así que aquí les va la columna una vez más:
1. La vida no es justa, pero aún así es buena.
2. Cuando tengas duda, sólo toma el siguiente paso pequeño.
3. La vida es demasiada corta para perder el tiempo odiando a alguien.
4. Tu trabajo no te cuidará cuando estés enfermo. Tus amigos y familia sí. Manténte en contacto.
5. Liquida tus tarjetas de crédito cada mes.
6. No tienes que ganar cada discusión. Debes estar de acuerdo en no estar de acuerdo.
7. Llora con alguien. Alivia más que llorar solo.
8. Está bien si te enojas con Dios. El lo puede soportar.
9. Ahorra para el retiro comenzando con tu primer cheque de nómina.
10. Cuando se trata de chocolate, la resistencia es inútil.
11. Haz las paces con tu pasado para que no arruine el presente.
12. Está bien permitir que tus niños te vean llorar.
13. No compares tu vida con otros. No tienes ni idea de lo que se trata su travesía.
14. Si una relación tiene que ser secreta, no debes estar en ella.
15. Todo puede cambiar en un parpadear de ojos. Pero no te preocupes, Dios nunca parpadea.
16. Respira profundamente. Esto calma la mente.
17. Elimina todo lo que no sea útil, hermoso o gozoso.
18. Si algo no te mata, en realidad te hace más fuerte.
19. Nunca es demasiado tarde para tener una niñez feliz. Pero la segunda depende de tí y de nadie más.
20. Cuando se trata de perseguir aquello que amas en la vida, no aceptes un " no" por respuesta.
21. Enciende las velitas, utiliza las sábanas bonitas, ponte la lencería cara. No la guardes para una ocasión especial. Hoy es especial.
22. Preparate de más, y depués sigue la corriente.
23. Sé excéntrico ahora. No te esperes a ser viejo para usar el morado.
24. El órgano sexual más importante es el cerebro.
25. Nadie está a cargo de tu felicidad, más que tú.
26. Enmarca todo lo llamado "desastre" con estas palabras: "En cinco años, ¿esto importará?"
27. Siempre elige la vida.
28. Perdonale todo a todos.
29. Lo que las otras personas piensen de ti no te incumbe.
30. El tiempo sana casi todo. Dale tiempo al tiempo.
31. Por más buena o mala que sea una situación, algún día cambiará.
32. No te tomes tan en serio. Nadie más lo hace.
33. Cree en los milagros.
34. Dios te ama por lo que Dios es, no por lo que hayas hecho o dejado de hacer.
35. No audites la vida. Sólo llega y aprovéchala al máximo hoy.
36. Llegar a viejo es mejor que la alternativa--- morir joven.
37. Tus niños sólo tienen una niñez.
38. Todo lo que verdaderamente importa al final, es que hayas amado.
39. Sal todos los días. Los milagros están esperando en todas partes.
40. Si todos apilaramos nuestros problemas y vieramos los montones de los demás, rápido arrebataríamos de regreso los nuestros.
41. La envidia es una pérdida de tiempo. Tú ya tienes todo lo que necesitas.
42. Lo mejor está aún por llegar.
43. No importa cómo te sientas... párate, arréglate y preséntate.
44. Cede.
45. La vida no está envuelta con un moño, pero sigue siendo un regalo.
Los Amigos son la familia que nosotros mismos escogemos.
Thursday, January 28, 2010
La alfombra roja del terror narco

Con este reportaje, Juan Villoro gana el premio Rey de España.
El escritor mexicano obtuvo Premio Internacional de Periodismo Rey de España en el apartado Iberoamericano por su reportaje La alfombra roja, el imperio del narcoterrorismo
El Universal
Madrid, España Jueves 28 de enero de 2010
08:06
El escritor mexicano Juan Villoro ha sido galardonado con el Premio Internacional de Periodismo Rey de España en el apartado Iberoamericano por su reportaje "La alfombra roja, el imperio del narcoterrorismo" , publicado en el diario español "El Periódico de Catalunya" el 1 de febrero de 2009.
Según el periodista y ensayista, en México "hay una cierta cultura del narco en la calle, en los informativos, en las canciones (con los narcocorridos), que pueden dar una cierta apariencia de normalidad a lo que en ningún modo debe serlo".
El jurado de la XXVII edición de estos Premios, que conceden cada año la Agencia Efe y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) , destacó "la calidad de la escritura, el rigor del reportaje, la clarividencia en la elección del tema y las múltiples perspectivas (plásticas, musicales, literarias, políticas y sociológicas) desde las cuales el autor ha analizado una realidad tan poliédrica como el narcotráfico".
Villoro, nacido en la capital mexicana en 1956, ha sido profesor en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) , y profesor visitante en las universidades estadounidenses de Yale y Boston y en la española Pompeu Fabra, de Barcelona.
El autor premiado hoy, ha sido también traductor del alemán de obras como "Engaños" , de Athur Schnitzler, y "Aforismos" , de Georg Christoph Lichtenberg, o del inglés "El general" , de Graham Greene, entre otras.
Por su libro de cuentos "La casa pierde" recibió en 1999 en México el Premio Xavier Villaurrutia, y en 2006 en España el Premio Internacional de Periodismo Vázquez Montalbán por su libro de crónicas de fútbol "Dios es redondo".
Entre otros galardones, Villoro ha recibido el Premio Ciudad de Barcelona en Periodismo Escrito y el International Board of Books for the Young (IBBY).
El Premio Iberoamericano está dotado con 12 mil 700 dólares y una escultura de bronce del artista español Joaquín Vaquero Turcios.
Los galardones serán entregados, en una fecha a determinar, por el rey Juan Carlos de España.
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La alfombra roja del terror narco
El escritor mexicano Juan Villoro describe cómo el narcoterrorismo se ha instalado en su país –y con qué tremenda puesta en escena lo hace–, al punto de borrar la inútil barrera que pretendía separar las rutinas de "ellos" de las "nuestras".
Por: Juan Villoro
De acuerdo con el axioma de Andy Warhol, en el futuro todo mundo será célebre durante 15 minutos. Esta utopía de la dicha tiene sentido en una sociedad del espectáculo. La cultura política mexicana prestigia la felicidad del modo opuesto: lo importante no es lo que se ve, sino lo que se oculta. Un destino logrado no desemboca en la celebridad; se cumple en secreto. La utopía mexicana ha consistido en disponer de 15 minutos de impunidad. Durante 71 años (1929-2000), el PRI gobernó sin perder ni ganar elecciones democráticas. Se perpetuó a través de una rotación de camarillas que confundían lo público y lo privado, y renovaban esperanzas similares a las de los concursos de feria: "Si ahora no te fue bien, el próximo gobierno de la Revolución te hará justicia".
Ajeno a la transparencia y la rendición de cuentas, el modo mexicano de gobernar transformó el lenguaje con una gramática de sombra. La política se rebautizó como la "tenebra" y los arreglos importantes se hicieron en lo "oscurito". La llegada de la luz resultaba peligrosa; el conspirador debía actuar al cobijo de la nocturnidad y "madrugar" a su adversario. En su novela La sombra del caudillo (impecable retrato de los generales revolucionarios convertidos en políticos en los años veinte), escribió Martín Luis Guzmán: "El que primero dispara, primero mata. Pues bien, la política de México, política de pistola, sólo conjuga un verbo: madrugar". Oficio de tinieblas, el ejercicio del poder dependió durante casi un siglo del valor político de lo inescrutable.
Terminado el monopolio del PRI, los códigos de la impunidad se disolvieron sin ser sustituidos por otros. ¡Bienvenidos a la década del caos! A ocho años de la alternancia democrática, México es un país de sangre y plomo. El predominio de la violencia ha disuelto formas de relación y protocolos asentados desde hacía mucho tiempo. Los medios de comunicación ampliaron su margen de libertad, pero trabajan en un entorno donde decir la verdad es progresivamente peligroso. De acuerdo con Reporteros sin Fronteras, México ha superado a Irak en número de secuestros y asesinatos de periodistas. En este nuevo escenario, los sucesos se confunden con simulacros. Un ambiente de naufragio donde la ausencia de principios se disfraza de pragmatismo o medida de emergencia. Los trueques son los de una mascarada: el clero apoya al PAN en Jalisco y recibe a cambio una limosna inmoderada; el sindicato de trabajadores de la educación (el más grande de América Latina) ofrece más de un millón de votos a Felipe Calderón y obtiene puestos en áreas de gobierno tan decisivas como la seguridad nacional; los monopolios hacen una guerra sucia en los medios durante la campaña presidencial de 2006, presentando al candidato de la izquierda como "un peligro para México", y reciben un trato que elimina la competencia. Al modo de los Cuatro Fantásticos, los Poderes Fácticos gobiernan en la sombra. La impunidad no desapareció cuando el PRI perdió la presidencia; se dispersó en medio del desconcierto. Esto ha traído una extraña nostalgia del autoritarismo del Partido Oficial, que "al menos sabía robar".
En la hermética tradición de la política mexicana, los protagonistas salían de escena y morían sin hacer revelaciones ni dejar diarios comprometedores. Nada tenía mayor peso que el secreto ni mayor jerarquía que los gestos. La misión del periodista consistía en descifrar signos esotéricos. Cada ademán era estudiado como un lance taurino o una pose de teatro kabuki: si el presidente estaba de buen humor, pedía huevos rancheros en su desayuno del lunes; si llegaba a los frijoles refritos sin dirigirle la palabra a su secretario de Gobernación, el cambio de gabinete era inminente. La gastronomía política sigue hoy un curso muy distinto. Estamos ante un bufet donde todos se arrebatan los platos, gritan a la vez y se llevan las sobras en un tupper-ware.
La crisis de gobernabilidad tiene como correlato una crisis de los mensajes. El Ejecutivo es ya incapaz de determinar la agenda de la información. Si durante siete décadas declarar fue más importante que gobernar (el bienestar como promesa que no admitía refutación), ahora el presidente aparece en las noticias durante unos segundos entre dos asesinatos, un parpadeo oficial en medio de la metralla. En este contexto, el crimen organizado ofrece la nueva simbología dominante. El narcotráfico suele golpear dos veces: en el mundo de los hechos y en las noticias donde rara vez encuentra un discurso oponente. La televisión acrecienta el horror al difundir en close-up y cámara lenta crímenes con diseño "de autor". Es posible distinguir las "firmas" de los cárteles: unos decapitan, otros cortan la lengua, otros dejan a los muertos en el maletero del automóvil, otros los envuelven en mantas. A veces, los criminales graban sus ejecuciones y envían videos a los medios o los suben a YouTube después de someterlos a una cuidadosa posproducción. La mediósfera es el duty-free del narco, la zona donde el ultraje cometido en la realidad se convierte en un "infomertial" del terror.
Los cárteles aplican la legislación de la sangre descrita por Kafka en "La colonia penitenciaria". La víctima ignora su sentencia: "Sería absurdo hacérsela saber puesto que va a aprenderla sobre su cuerpo". El narco se apoya en el discurso de la crueldad (cruor: "sangre que corre") donde las heridas trazan una condena para la víctima y una amenaza para los testigos. El jus sangui del narco depende de una inversión kafkiana de los episodios legales; la sentencia no es el fin sino el comienzo de un proceso; el anuncio de que otros podrán ser llamados a "juicio". "Si no haces correr la sangre, la ley no es descifrable", escribe Lyotard a propósito de "La colonia penitenciaria". Tal es el lema implícito del crimen organizado. Su discurso es perfectamente descifrable. En cambio, la otra ley, la "nuestra", se ha difuminado.
La narcocultura amplió su radio de influencia a través de los narcocorridos, muchas veces pagados por los propios protagonistas. En la confusión ambiente, los trovadores vinculados al crimen gozan del dudoso prestigio de lo ilegal que reclama un carisma a contrapelo y se somete a la "moral del pueblo". Aunque suene curioso o divertido o folclórico cantar las peripecias de quienes llevan "hierba mala" al otro lado, los narcocorridos pertenecen a un sector que mueve el 10% de la economía (lo mismo que el petróleo) y causa decenas de asesinatos al día. Tomados como documentos del hampa, son reveladores. Lo extraño es que han ganado espacio en las estaciones que transmiten música popular y aun en las antologías de literatura. En nombre de un incierto multiculturalismo, hace un par de años un grupo de escritores protestó porque dos narcocorridos fueron suprimidos de un libro de texto. En su queja pasaron por alto que esas letras no se estudiaban en una clase sobre problemas de México, sino sobre literatura, sustituyendo a Amado Nervo o Ramón López Velarde. El narco ha contado con la anuencia de las estaciones de radio a las que amenaza o subvenciona (términos rigurosamente intercambiables) y con la empatía antropológica de quienes sobreinterpretan el delito como una forma de la tradición.
De acuerdo con J. G. Ballard, "El 'hecho' capital del siglo XX es la aparición del concepto de posibilidad ilimitada. Este predicado de la ciencia y la tecnología implica la noción de una moratoria del pasado (el pasado ya no es pertinente, y tal vez esté muerto) y las ilimitadas posibilidades accesibles en el presente". La técnica permite una gratificación instantánea de los deseos y altera las costumbres. Las redes de distribución del consumo y los inventos progresivamente baratos hicieron que el siglo XX desembocara en la impulsividad recreativa, donde la satisfacción es tan inmediata que resulta irónico que los Rolling Stones canten "I can get no satisfaction". En la época de los placeres programados, la insatisfacción es una queja malévola o el peculiar anhelo del dandy.
La descarada tendencia de la época a la satisfacción exprés se ha aliado en México con la impunidad. El mundo narco, la supremacía del presente se cumple a través de un ménage à trois del dinero rápido, la alta tecnología delictiva y el dominio del secreto. El pasado y el futuro, los valores de la tradición y las esperanzas planeadas, carecen de sentido en ese territorio. Sólo existe el aquí y el ahora: la ocasión propicia, el emporio del capricho donde puedes tener cinco esposas, comprar a un sicario por mil dólares y a un juez por el doble, vivir al margen del gusto y de la norma, entre el colorido horror de las camisas de Versace, jirafas de oro macizo, un reloj que da la hora por 300 mil dólares, botas de avestruz azul turquesa. La gratificación de lo ilimitado a la que aspiran los nuevos modos de comportamiento adquiere en el relato del crimen el amparo de lo oscuro: 15 minutos de impunidad para cualquiera.
Como han documentado Luis Astorga y Renato González Valdés, el narcotráfico era hace cincuenta años un tema regional ubicable en el noroeste de México. Hoy en día involucra los flujos del dinero planetario. La reacción psicológica ante una amenaza que crece y riega dinero ha sido darle la espalda, relegarla al espacio sin luz donde sólo existe el presente. El narcotráfico ha ganado batallas culturales e informativas en una sociedad que se ha protegido del problema con el recurso de la negación: "los sicarios se matan entre sí". Más que una rutina aceptada o una indiferente banalización del mal, las noticias del hampa han producido un efecto de distanciamiento. Siempre se trata de desconocidos, gente lejana o rara, que sabrá por qué la degüellan. Cada mañana los periódicos publican un rojo marcador: los 12 decapitados de ayer en Yucatán son relevados por los 24 ejecutados de hoy en el parque nacional de La Marquesa. Sin embargo, el instinto de supervivencia ha llevado a aislar mentalmente las zonas de violencia. Mientras los que se aniquilen sean "ellos", estaremos a salvo.
El narco ha sido durante demasiado tiempo el "expediente equis", la realidad paralela, la dimensión desconocida, el hoyo negro. Julio Scherer García, decano del periodismo independiente en México, acaba de publicar un libro revelador: La reina del Pacífico. Durante meses, Scherer visitó a Sandra Avila en el penal donde se encuentra desde el 28 de setiembre de 2007. Presentada ante los medios como si fuese "La Reina del Sur", el personaje de Arturo Pérez Reverte, Avila tiene todo lo necesario para cautivar al ojo público. Es una mujer hermosa, fuerte, desafiante, capturada por un mandatario débil, que se fracturó al caer de una bicicleta (un accidente de kindergarten), disminuido por los uniformes que le gusta lucir (en su cuerpo, todos parecen talla XL). La Reina llegó como una presa irresistible para un presidente de pie pequeño. Su exhibición forma parte de una estrategia de propaganda que no logra mitigar los duros impactos del narcotráfico.
De acuerdo con lo que le dice a Scherer, la participación de Avila en el delito ha sido menos directa y en cierta forma más alarmante de lo que sugieren sus captores. A sus 44 años, no ha conocido otra vida que el narcotráfico. Habla de ese medio como Sofía Coppola podría hablar del cine. Ha frecuentado a todos los capos de interés, fue secuestrada por un novio delincuente, contrajo dos matrimonios con narcos (uno de ellos era un comandante corrompido), padeció el secuestro de su hijo adolescente, ha visto morir gente a sus pies, ha tenido todas las fiestas, todas las alhajas, todos los coches, todas las mansiones que sólo se habitan por un par de semanas, todo exceso adquirible en riguroso efectivo. Durante 44 años vivió en una región aparte, como los participantes del proyecto Biósfera 2000.
Javier Marías, ha comentado que la serie Los Soprano depende de mostrar la vida privada de los gángsters y permitir un acceso insólito –un pase hacia dentro sin riesgo de muerte– a la zona donde los mafiosos son como nosotros y tienen problemas con la escuela de sus hijos. Desde su propia perspectiva, el narco depende de eliminar el afuera y asimilar todo a su vida privada: comprar el fraccionamiento entero, el country, el estadio de fútbol, la delegación de policía, la burbuja que puede habitar Sandra Avila. En este Second Life de la vida real no hay que fingir ni que ocultarse porque los espectadores ya han sido comprados.
La Reina del Pacífico no parece la estratega del mal que le urge al presidente, sino algo más común y terrible: la consorte del ultraje. Ha vivido una vida plena y completa sin pasar un momento por la legalidad. Lo más asombroso no es su jerarquía en el delito, sino que haya cumplido con "normalidad" todos los protocolos de la subcultura en que nació (su única queja es no haber sido hombre para tener mayor protagonismo). De niña a viuda, ha tenido una trayectoria que se lee como un camino de superación personal que hace años era exclusivo de Sinaloa, sede del cártel del Pacífico, y ahora pertenece al país entero, una lógica donde ningún derroche es desperdiciable. Si alguien considera que un artificio llamado Rolex Oyster Perpetual Date tiene suficientes nombres para satisfacer a la Reina, se equivoca. Sandra Avila tenía 179 joyas de ese tipo. Estos excesos de caja fuerte se complementan con el dispendio de armamento. Después de un crimen, los sicarios abandonan 15 ó 17 ametralladoras AK-47, muestra de que su arsenal no tiene fondo.
La teatralidad del narco depende de las balas y la tortura, pero también del desperdicio de armamento y del disfraz, que permite ser miembro transitorio de cualquier cuerpo policíaco. Los cárteles se han infiltrado de tal modo en el poder judicial que no sorprende que cuenten con todo tipo de uniformes reglamentarios. Lo raro es que la policía, cómplice del delito, lleve uniforme.
Ajeno a la noción de frontera, el narcotráfico pasa con fluidez de la vida privada a las regiones, cada vez más remotas, de la vida civil que aún no ha comprado. En su inserción en el dominio público, el capo no requiere de más pasaporte que un apodo; puede asumir un sobrenombre de teodicea (el Señor de los Cielos), ranchería (Don Neto) o dibujos animados (el Azul). Los más temibles son los que insinúan una coquetería femenina que los hechos refutan con fiereza: la Barbie, el Ceja Güera. Como los superhéroes, los narcos carecen de currículum; sólo tienen leyenda. Desconocemos a sus pares en los Estados Unidos. En México son ubicuos e intangibles. Lo mismo da que se encuentren en un presidio de máxima seguridad o en una mansión con jacuzzi, pues no dejan de operar. La negación de la violencia ha dado paso a un temor muy informado. Para certificar que los capos son los "otros", seres casi extraterrestres, memorizamos sus exóticos alias e inventariamos sus dietas de corazón de jaguar con pólvora y cocaína. Sin embargo, el rango de operación del narco creció en tal forma que cada vez cuesta más concebirlo como una remota extravagancia nacional. Los Soprano es ya el reality show que ofrecen los vecinos.
El paisaje ha cambiado con las inversiones del dinero ilícito. Cualquier ciudad mexicana dispone de suficientes locaciones para filmar la muerte de un capo o de un comandante. Ahí está el restaurante ideal, un château de plástico y neón donde meseras en minifalda sirven costillas de brontosaurio, junto a una concesionaria de Mercedes Benz y un hotel que semeja una mezquita con cúpulas de plexiglas. En ciudades como Torreón o Mérida, que tenían fama de tranquilas porque se presumía que los narcos tenían ahí su residencia y no las usaban para "trabajar", también hubo ajusticiamientos. En la nueva atmósfera del miedo, diez mil empresas ofrecen servicios de seguridad y tres mil personas se han injertado un chip bajo la piel para ser detectados por radar en caso de secuestro.
La estrategia defensiva de no mirar o de asumir que los atracos ocurren lejos, en un parque temático del ajuste de cuentas para el que por suerte no tenemos entradas, se ha venido abajo. El 15 de setiembre, día de la fiesta de Independencia, dos granadas fueron lanzadas contra una indefensa multitud en la plaza de Morelia. El atentado coincidió con otro, virtual: los habitantes de Villahermosa recibieron correos electrónicos que los señalaban como candidatos al secuestro.
El presidente Calderón pasó por elecciones muy impugnadas que dividieron al país. Para realzar su fuerza, ordenó que el ejército patrullara el país. Este anuncio de que la confrontación era posible, provocó que los cárteles combatieran entre sí y ejecutaran policías. Mientras los cadáveres aparecían en carreteras y cañadas, no se investigaron redes de financiamiento ni se detuvo a cómplices del crimen en el gobierno. El último alto funcionario arrestado por tratos con las mafias fue Mario Villanueva, gobernador de Quintana Roo, investigado en tiempos de Ernesto Zedillo, último presidente del PRI. Los dos gobiernos de la alternancia democrática han sido incapaces de investigarse a sí mismos y detectar los pactos que permiten que prospere el narcotráfico.
Hemos llegado a una nueva gramática del espanto: enfrentamos una guerra difusa, deslocalizada, sin nociones de "frente" y "retaguardia", donde ni siquiera podemos definir los bandos. Resulta imposible determinar quién pertenece a la policía y quién es un infiltrado.El trato con el crimen ha derivado en un decisivo desplazamiento simbólico. Si durante décadas nos protegimos de la violencia pensándola como algo ajeno, ahora su influjo es cada vez más próximo.
Desde el arte, la instaladora Rosa María Robles anticipó esta resignificación del miedo. Su exposición Navajas, exhibida en Culiacán en 2007, incluyó la pieza "Alfombra roja", que no se refería a la pasarela donde los ricos y famosos desfilan rumbo a la utopía de Andy Warhol, sino a las mantas de los "encobijados", teñidas con sangre de las víctimas, la "colonia penitenciaria" que entre enero y octubre de 2008 cobró cerca de tres mil víctimas. El momento irrepetible del crimen y las posibilidades ilimitadas del narcotráfico adquieren en esta pieza otro sentido. La sangre pasa al tiempo lineal, al suelo común donde la vida es tocada por el crimen. Robles logró hacerse de ocho mantas en una bodega de la policía. Con ellas creó su "Alfombra roja". Llevadas a una galería, se convirtieron en un dramático ready-made. Duchamp pactaba con James Ellroy: el "objeto hallado" como prueba del delito. Robles puso en escena la impunidad por partida doble: mostró un crimen no resuelto y comprobó lo fácil que es penetrar en el sistema judicial y apropiarse de objetos que deberían estar vigilados.
Navajas dio lugar a una polémica sobre la pertinencia de reciclar objetos periciales. Sin embargo, el verdadero impacto de la obra fue otro: en la galería, las mantas brindaban una prueba muy superior a la que brindaron en la morgue. Después de algunas discusiones, "Alfombra roja" fue retirada. Entonces Rosa María Robles tiñó una cobija con su propia sangre. El gesto define con acucioso dramatismo la hora mexicana. Todos tenemos méritos para pisar esa alfombra. De manera simultánea, el terror se ha vuelto más difuso y más próximo. Antes podíamos pensar que la sangre derramada era de "ellos". Ahora es nuestra.
Un adverbio se le ocurre a cualquiera

Con este artículo, el escritor español Juan José Millás ganó el premio Quijote.
El periodista y novelista Juan José Millás ha sido galardonado hoy con el Premio Don Quijote de Periodismo por un trabajo publicado en la revista Interviú.
Un adverbio se le ocurre a cualquiera, es el título del artículo que le mereció el premio, en su VI edición, del que el jurado reconoce "la originalidad, la inteligencia y el humor que el trabajo ganador conjuga, para hacer un homenaje a los hispanohablantes, a la escritura y a las palabras en su totalidad".
El Don Quijote, que distingue al trabajo mejor escrito, está patrocinado por el Gobierno de Castilla-La Mancha y se convoca anualmente conjuntamente con los Premios Internacionales de Periodismo Rey de España por la Agencia Efe y la Agencia española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).
Sobre el trabajo premiado, el propio Millás cuenta que siendo niño imaginó que ponía una tienda de palabras, en la que lo más cotizado eran los sustantivos, se regalaban conjunciones para "fidelizar" a la clientela y tenía un apartado de palabras inexistentes.
No puso la tienda, pero acabó viviendo de las palabras, de los artículos de periodismo. "El problema es que se cotizan por igual un sustantivo que un adverbio y un adverbio se le ocurre a cualquiera", sostiene. Juan José Millás nació en Valencia a finales de enero de 1946 y reside en Madrid desde el año 1952.
Ha recibido el Premio Planeta en 2007, por su novela El mundo, que fue asimismo galardonada con el premio Nacional de Narrativa y de la revista Qué leer al mejor libro español del año. Anteriormente, obtuvo el Premio Nadal, en 1990, por La soledad era esto, obra que fue llevada al cine en el año 2002 por el director argentino Sergio Renán.
También recibió el Premio Primavera de novela en 2002 por Dos mujeres en Praga. Fue asimismo galardonado con varios premios de periodismo, entre otros el Mariano de Cavia, en 1998, por un trabajo titulado Lo real , publicado en EL PAÍS; el Premio Nacional de Periodismo Miguel Delibes, en 2002, por el artículo Errores; y en 2005, el Francisco Cerecedo, que concede la Asociación de Periodistas Europeos.
Su primer premio literario lo recibió en 1974, el Sésamo, por su relato Cerbero son las sombras, escrito en 1972 y publicado en 1975. Millás considera que la novela, el cuento y el periodismo son "territorios que se complementan", por los que él transita "llevando materiales de unos a los otros". El Premio Don Quijote está dotado con 9.000 euros.
Premio de radio
Por otra parte, la periodista española Nieves Concostrina ha sido distinguida on el Premio Internacional Rey de España, en la categoría de Radio, por un programa sobre el Quijote y la España del siglo XVII. El trabajo, de cuatro minutos de duración, es el programa número uno de la serie titulada Acércate al Quijote, emitido el 27 de julio de 2009 por Radio 5 Todo Noticias, de Radio Nacional de España.
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Un adverbio se le ocurre a cualquiera
Juan José Millás
Hemingway cobraba los artículos por palabras. A tanto el término, lo mismo daba que fueran adjetivos que sustantivos, preposiciones
que adverbios, conjunciones que artículos. No recuerdo de dónde saqué esa información, hace mil años (cuando ni siquiera sabía quién era Hemingway), pero me impresionó vivamente. En mi barrio había una tienda de ultramarinos, una mercería, una droguería, una panadería, una lechería… Pero no había ninguna tienda de palabras. ¿Por qué, tratándose de un negocio tan lucrativo, como demostraba el tal Hemingway? Para vender leche o pan, pensaba yo, era preciso depender de otros proveedores a los que lógicamente había que pagar, mientras que las palabras estaban al alcance de todos, en la calle o en el diccionario.
Imaginé entonces que ponía una tienda de palabras a la que la gente del barrio se acercaba después de comprar el pan. Sólo que yo las vendía a precios diferentes. Las más caras eran los sustantivos, porque sustantivo, suponía yo, venía de sustancia. Si la sustancia de una frase dependía de esta parte de la oración, lo lógico era que valiera más. Después del sustantivo venía el verbo y, tras el verbo, el adjetivo. A partir de ahí, los precios estaban tirados. Cuando un cliente, en mis fantasías, compraba tres sustantivos, le reglaba cuatro o cinco conjunciones, para fidelizarlo. Mi padre, que era agente comercial, utilizaba mucho el verbo fidelizar. ¿De dónde, si no, iba a sacar yo esa rareza gramatical? En mi tienda imaginaria había también un apartado de palabras inexistentes, para gente caprichosa o loca. Aún recuerdo algunas: copribato, rebogila, orgáfono, piscoteba, aguhueco, escopeja…
El negocio imaginario iba bien. Todo el mundo necesitaba mis palabras. Al poco de inaugurar la tienda tuve que contratar dos empleados porque no daba abasto. Luego compré el piso de arriba para ampliar el negocio, pues llegó un momento en el que la gente me pedía también frases. Puse en el sótano un taller con cuatro gramáticos que se pasaban el día construyendo oraciones. Las había de muchos precios, claro. Las frases hechas eran las más baratas. Recuerdo, entre las que tuvieron más éxito, en boca cerrada no entran moscas y no rascar bola, pero a mí me gustaban mucho también leerle a alguien la cartilla, ser un hueso duro de roer, chupar cámara, pelillos a la mar, o mi sastre es rico. El precio de las frases aumentaba a medida que resultaban menos comunes, o más raras. Por alguna razón que no llegué a entender, había mucha demanda de frases absurdas. Me duelen los zapatos, por ejemplo, los espejos fabrican harina orgánica, o las cremalleras son menos sentimentales que los botones. Con el tiempo tuve que crear un departamento dedicado de manera exclusiva a la construcción de frases absurdas.
La idea de la tienda de palabras y frases me resultó muy liberadora, pues siempre pensé que ganarse la vida era condenadamente difícil. El mayor miedo de mi infancia era el de acabar en una esquina, vendiendo pañuelos de papel. Un día que mi madre, tras suspirar con expresión de lástima, se preguntó en voz alta qué iba a ser de mí, le dije que no se preocupara, pues había decidido que iba a poner una tienda de palabras. Tras meditar unos instantes, me dijo que eso era un disparate y que debía poner mis energías en cuestiones prácticas. Ahí acabó mi sueño de vender palabras. Luego, de mayor, comprobé que los anuncios por palabras constituían un capítulo muy importante en la cuenta de resultados de los periódicos. Pero no le dije nada a mamá, para que no se sintiera culpable.
De todos modos, acabé viviendo de las palabras. No tengo una tienda abierta al público, tal como soñaba entonces, pero me levanto por las mañanas, las ordeno en un papel, las envío al periódico o a la editorial y me pagan por ellas. A tanto la pieza. Una pieza es un artículo. El término pieza se utiliza también entre los cazadores para denominar a los animales abatidos. La semejanza es correcta, pues escribir un texto se parece mucho a cazarlo. De hecho, con frecuencia se nos escapa. La otra noche, en la cama, con los ojos cerrados, pasó volando por mi bóveda craneal un artículo estupendo. Me levanté, cogí un cuaderno que tengo en la mesilla, apunté con el bolígrafo, pero la pieza había desaparecido. Desde la utilización masiva de los ordenadores, contamos los artículos por palabras. Éste que están ustedes leyendo tendrá unas 4.700. Puedo calcular a cuánto me sale la palabra y decir que cobro en plan Hemingway. Pero me sigue pareciendo mal que me paguen lo mismo por un sustantivo que por un adverbio. Un adverbio se le ocurre a cualquiera.
Monday, January 18, 2010
Bravo, mosquito

Por: Juan Villoro
15 Ene. 10
Se han cumplido 50 años de la muerte de Albert Camus. El rebelde al que no le faltaron enemigos es visto como un heroico defensor de la ética individual en un mundo de simulacros y engaños colectivos.
Alguna vez confesó que le hubiera gustado ser escultor. Su obra perdura como las piedras del Mediterráneo, el mar esencial que le reveló el hechizo del mundo.
Nada de esto hubiera sido posible sin la presencia de dos maestros. Huérfano de padre (caído en la Primera Guerra Mundial), Camus nació en un pobrísimo barrio de Argelia. Creció con una madre analfabeta y una abuela tiránica. Apasionado del futbol, jugaba de portero porque es la posición en la que menos se gastan los zapatos. En El primer hombre, la novela inconclusa que llevaba en el coche donde murió a los 47 años, escribe: "la infancia... ese secreto de luz, de cálida pobreza". La precariedad fue su ámbito absoluto. Sólo al ingresar al liceo supo que otros eran ricos.
A los 9 años estuvo a punto de abandonar la escuela. Su madre fue a ver al maestro Louis Germain y le habló de sus dificultades: Albert debía trabajar. Germain se ofreció a darle clases gratuitas dos horas diarias para conseguir una beca.
Sin padre ni hermanos mayores, Camus fue el "primer hombre" en su travesía. Pero no estuvo solo. A los 17 años enfermó de tuberculosis y otro profesor lo ayudó. Jean Grenier fue a verlo al hospital. Como Germain, se sorprendió de las carencias de ese alumno al que había colocado en la primera fila. No era el mejor de sus discípulos pero tenía fiebre por conocer y un amor a los placeres del que carecía el propio Grenier. En su biografía de Camus, Olivier Todd compara el temperamento de maestro y alumno: "A Camus le gusta admirar a muertos y vivos mientras que Grenier acumula crueldades y reticencias... El estudiante, a pesar de sus quejas, anhela la felicidad; en cambio, el profesor no... Lleno de salud, el adulto disfruta menos que el joven, presa de gripes y fiebres".
Quince años mayor que su discípulo, Grenier le presta libros, discute la situación política de Argelia, lo acerca al comunismo, lee sus textos, mostrando que ninguna generosidad supera a la de la crítica (no vacila en escribir al margen: "superfluo", "una bobada"), le consigue trabajo como meteorólogo (oficio transitorio que también desempeñaron Sartre y Heidegger), y al hablar de su pasión común por los gatos explica que nada hace tan feliz a un macho como tener collar, pues eso enloquece a las gatas.
Se tratan de usted ("con una confianza sin familiaridad", apunta Todd). Con el tiempo, el alumno se transforma en protagonista de la relación. Cuando Grenier se entera de que su amigo se ha casado sin avisarle, no se ofende. Le basta saber que la novia es guapa.
Sartre le dice a Camus que su maestro es Hegel. El autor de La peste responde: "el mío es Grenier". Fiel a su origen, valora las opiniones del profesor que conoció a los 17 años. Grenier lee el manuscrito de El extranjero y lo califica con un 12 sobre 20: "la impresión con frecuencia es intensa", agrega sin entusiasmo. Albert le pregunta si en verdad piensa eso. El maestro detecta la inseguridad que ha provocado y responde: "El extranjero es excelente". En 1956 Grenier comenta que "El espíritu confuso" es en verdad digno de su título y Camus lo reescribe.
Grenier reseña de modo elogioso novelas y obras de teatro de su alumno, sin delatar su afecto. Su generosidad intelectual contrasta con su dificultad para pagar rondas de cerveza y el menú que privilegia en Lipp: arenque, pierna de cordero, ensalada y fruta.
En 1947 Camus viaja en el Citroën recién estrenado de Grenier a la tumba de su padre. Ahí concibe El primer hombre, donde su maestro aparece como Victor Malvan: "En tiempos en que los hombres superiores son tan adocenados, era el único que tenía un pensamiento personal... y una libertad de juicio que coincidía con la originalidad más irreductible... Cada vez que Malvan empezaba diciendo 'conocí a un hombre que... o un amigo... o un inglés que viajaba conmigo', uno podía estar seguro de que hablaba de sí mismo".
Ciertos artistas tratan de borrar sus deudas. Así exaltan la inaudita novedad de su talento. Camus fue el caso opuesto: vivió para honrar a los maestros que lo sacaron de la pobreza. La profundidad de su obra no se entiende sin esta ética de la gratitud.
A propósito de Grenier, su mentor intelectual, anotó en 1933: "¿Sabré alguna vez todo lo que le debo?". Y al recibir el premio Nobel escribió a Germain, su primer maestro: "Sin usted, sin la mano afectuosa que le tendió al niño pobre que era yo, sin su enseñanza y su ejemplo, no hubiese sucedido nada de todo esto".
En 1924 Louis Germain juzgó que el niño al que daba clases gratuitas estaba listo para presentarse a examen y recibir una beca. Se calzó las polainas de las grandes ocasiones y lo llevó al liceo de Argel. Antes de la prueba, le regaló un croissant. Fue el primero en enterarse de los resultados. Cuando vio a su alumno, soltó una frase que cifraría un destino: "Bravo, mosquito".
Albert Camus había aprobado.
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